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Fidel Castro cumple 90; sobrevivió a 634 intentos de asesinato

Fidel Castro cumple 90; sobrevivió a 634 intentos de asesinato

A 57 años del triunfo de la revolución cubana, a 54 de la crisis de los misiles que estuvo a punto de desatarse en medio de la guerra fría y 10 desde que dejó el poder; Fidel Castro sigue vigente.

El líder histórico de la revolución cubana y uno de los hombres más influyentes del siglo XX, llega a las nueve décadas, habiendo sobrevivido a más de 634 intentos de asesinato y conspiraciones, todas ellas comprobadas con evidencias documentales, testificales y periciales.

Cerca de 170 de estos planes han sido desarticulados directamente por los órganos de seguridad del Estado cubano con las pruebas que confirman el intento de magnicidio.

Dentro de ellas, cargas explosivas utilizando C3 y C4, sustancias químicas y venenosas en una veintena de oportunidades, así como armamento de todo tipo.

La mayoría de estas maniobras, que se iniciaron a finales de la década de 1940, cuando Castro comenzó a destacar como dirigente estudiantil, con firmes posturas contra los regímenes dictatoriales de la época, han estado dirigidas y financiadas por el gobierno de Estados Unidos.

Concretamente, la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) reconoció en 1975 haber organizado directamente ocho complots para asesinar a Castro desde 1960, algunos de los cuales no pasaron de la etapa de planificación.

El analista del Centro de Investigaciones de la Seguridad del Estado cubano, Pedro Etcheverry, detalló en entrevista con la agencia Xinhua que uno de estos planes incluso comprendía la participación de figuras de la mafia estadunidense.

“En 1963, uno de los camareros que servía a Fidel fue reclutado por la CIA con la instrucción de envenenarlo con un batido de chocolate”. El plan fracasó porque la pastilla de veneno se congeló en la nevera de los helados y se rompió recordó Etcheverry.

 

Combate a la dictadura

 

Tras el golpe de Estado perpetrado en 1952 por Fulgencio Batista, Castro organizó y entrenó a un centenar de jóvenes con quienes asaltó el 26 de julio de 1953 los cuarteles Guillermo Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. La acción militar fracasó. Castro fue condenado a 15 años de prisión, de los cuales sólo cumplió 22 meses debido a un indulto presidencial.

Tras su excarcelación fundó el Movimiento 26 de Julio y unos meses después, mostrada la imposibilidad de proseguir la lucha contra Batista por medios legales, Castro partió hacia México para organizar la insurrección armada.

Allí se le unieron su hermano Raúl Castro y otros revolucionarios, como Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Entrenaron durante un año y medio y en diciembre de 1956 formaron parte de la expedición del yate Granma, a bordo del cual 82 combatientes navegaron desde el río Tuxpan, Veracruz, hasta las costas del oriente cubano.

Al llegar a la isla combatieron con las tropas de Batista y sólo sobrevivió un reducido grupo, el cual logró reagruparse y dirigirse a la región de la Sierra Maestra, para continuar desde allí la lucha revolucionaria.

A partir de entonces el ejército rebelde comenzó a crecer y fortalecerse con Castro como comandante en jefe, durante 25 meses de combate.

Luego de obtener contundentes victorias contra las tropas de élite del gobierno de Batista, al amanecer del primero de enero de 1959, Batista huyó del país y triunfó la revolución con Fidel Castro a la vanguardia, quien comenzó a fungir de comandante en jefe de las fuerzas armadas y un mes más tarde, asumió el cargo de primer ministro.

Durante cinco décadas, el comandante Fidel impulsó y dirigió la lucha por la consolidación del proceso revolucionario en la nación caribeña y su avance hacia la construcción de una sociedad socialista con características propias.

Como secretario general del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de los consejos de Estado y de Ministros, volcó sus energías en desarrollar la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, concebidos como derechos adquiridos por la totalidad de la ciudadanía desde enero de 1959.

 

Baluarte antimperialista

 

El líder cubano es, además, pionero en la conducción de una activa política exterior humanista, solidaria y antimperialista, basada en los principios más altruistas, que ubicó a la pequeña isla como baluarte y paradigma para el resto de los países subdesarrollados.

Por tal motivo, el dirigente promovió a escala mundial la batalla del tercer mundo contra el orden económico internacional vigente, en particular contra el sistema capitalista, la globalización neoliberal, la deuda externa y la explotación de los recursos naturales.

Ello a consecuencia de los gastos militares de las naciones poderosas y los intereses de las grandes trasnacionales.

Entre 1979 y 1983, ostentó la condición de presidente del Movimiento de Países No Alineados y envió tropas cubanas en apoyo a la liberación de naciones de África, cuya participación fue decisiva para vencer el régimen de segregación racial, el apartheid.

Fue un activo promotor, junto al fallecido líder venezolano Hugo Chávez, en la creación de mecanismos de integración regional como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y el acuerdo energético Petrocaribe.

A ello se suman otros convenios de solidaridad que han permitido el envío de misiones cubanas en áreas médicas, educativas, deportivas y culturales a más de 120 naciones.

Se suma también la realización de estudios universitarios gratuitos en Cuba para decenas de miles de jóvenes de pocos recursos provenientes de África, Medio Oriente, Asia y América Latina.

Por estos y otros aportes a la humanidad, el dirigente comunista ha recibido más de un centenar de altas condecoraciones cubanas y extranjeras, así como decenas de distinciones académicas honorarias de numerosos centros de enseñanza superior en América Latina, Asia y Europa.

El 31 de julio de 2006, tras asistir a la cumbre del Mercado Común del Sur en Córdoba, Argentina, Fidel Castro fue sometido a una compleja intervención quirúrgica intestinal que lo apartó de su cargo, no sin antes delegar todas las funciones de gobierno a su hermano Raúl.

En febrero de 2008, presentó su renuncia definitiva debido a problemas de salud e inició una nueva etapa en su vida política, marcada por la publicación de sus conocidas Reflexiones, cuyos artículos, difundidos en medios locales y foráneos, están enfocados en su mayoría a alertar sobre temas de interés mundial, como el cambio climático, el peligro de guerras, la alimentación y la supervivencia de la especie humana.

Sus apariciones públicas han escaseado con el paso de los años. La más reciente de ellas fue en la clausura del séptimo Congreso del PCC (abril 2016), pero su sabiduría cardinal y autoridad moral, continúan influyendo en importantes y estratégicas decisiones de la revolución cubana.

Fidel Castro sigue siendo referente indiscutible no sólo para los habitantes de la isla, sino del resto del orbe, para quienes defienden las causas justas del planeta y no cejan en el empeño de construir un mundo mejor, porque como él mismo dijera, es una utopía posible.

Castro llega a las nueve décadas habiendo enfrentado a 10 presidentes de Estados Unidos, aunque ya piensa en la despedida.

“A todos nos llegará nuestro turno”, reflexionó el pasado mes de abril, durante una aparición pública. “Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala”, expresó ante los mil delegados que participaron en el séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba.

 


EL ARTISTA, CIENTIFICO Y DEPORTISTA CONVIVIO CON EL HOMBRE DE ESTADO

 

El lado B de la leyenda viva

 

por Gustavo Veiga

 

 

La existencia del legendario comandante de la Revolución Cubana es un torbellino de vivencias. En su larga vida, Fidel desarrolló una relación especial con el mundo del arte, el de la ciencia y el del deporte, y vivió para contarlo.

La inabarcable vida de Fidel Castro tal vez exceda los 26 millones de resultados que arroja Google cuando se escribe su nombre en el espacio virtual. No se trata de una cuestión meramente biológica porque hoy cumple 90 años. Que son muchos, claro está. La existencia del legendario comandante de la Revolución Cubana es un torbellino de vivencias que podría empezarse a describir a partir de un extenso diálogo con Ignacio Ramonet. En 2006, coincidieron los 80 años de su entrevistado con la aparición de su libro “Biografía a dos voces”. En él cuenta el periodista y catedrático español cómo el autodidacta Fidel acopió sus primeros saberes: “Yo aprendí a leer y a escribir viendo a los demás haciendo travesuras”. Sus padres eran analfabetos e incorporaron la lectura recién en su madurez. En la finca familiar de Birán situada en el oriente de la isla –hoy provincia de Holguín– el líder de la barba quijotesca era Titín, el tercero de siete hermanos.

De aquella infancia entre cañaverales Fidel sacó sus primeras enseñanzas y experiencias que aplicó a lo largo de su vida, no ajena a múltiples peligros y acechanzas. La CIA pergeñó la mayoría de los 638 atentados que sufrió. Todos desbaratados por el eficiente servicio secreto cubano y el instinto de supervivencia del propio Castro. Hasta la televisión de la isla estrenó en 2010 una serie de ocho capítulos que tituló El que debe vivir.

Fidel sobrevivió a cada intento por asesinarlo y es por eso que hoy celebra una vida de película. De hecho, unos cuantos actores lo interpretaron en el cine. El estadounidense Jack Palance en un esperpento fílmico llamado Che y en el que al mítico Guevara lo encarnó Omar Sharif (1969). También el mexicano Demián Bichir que se identifica con el pensamiento del cubano y lo recreó en otra película que se llama igual, pero se estrenó en 2009: “Che”, de Steven Soderbergh. En ambas Castro cede el papel protagónico al guerrillero argentino, una curiosidad de la filmografía. Anthony Lapaglia, Alen Von Barger y John Kobylka son otros que se pusieron en las ropas de Fidel.

La relación del líder cubano con el arte y sus artistas está llena de mojones. Podría ubicarse primero en la lista su breve relación con Ernest Hemingway. Se conocieron en la isla el 15 de mayo de 1960 y mantuvieron una breve amistad que todavía no ha sido investigada muy a fondo. Ada Rosa Alfonso, directora del Museo que lleva el nombre del escritor en Cuba, recordó en 2010 –cuando se cumplieron 50 años de aquel encuentro célebre– que el novelista le entregó un trofeo de pesca a Fidel por haber capturado cinco piezas. Hemingway era aficionado a aquella actividad contemplativa.

Poco más de un año después, Castro pronunció uno de sus habituales y extensos discursos en el teatro Charles Chaplin, que en 1975 pasó a llamarse Karl Marx, como se lo conoce hasta hoy. Allí confesó: “Siempre he sentido una gran admiración por los escritores y por los artistas. Posiblemente sea, entre otras cosas, por lo poco que tengo yo de escritor y lo poco que tengo de artista”.

Uno de los recuerdos más sentidos y cercanos le pertenece a Silvio Rodríguez. El sitio www.cubadebate.cu reprodujo por estas horas el encuentro que sostuvieron el líder revolucionario y el cantautor en noviembre de 96. Fidel tenía 70 años y Silvio cumplía 50. En su blog personal, el músico contó la inesperada visita que recibió en su casa: “Fidel me llevaba un libro de fotografías que se había publicado por aquellos días. Su título es Cien Imágenes de la Revolución Cubana, y en una de ellas aparecíamos los dos, sentados en un sofá, con gestos parecidos. Por supuesto, me dedicó el libro. Cuando terminó de escribir observó sus palabras y me dijo que le hubiera gustado ponerme algo más poético. La dedicatoria decía: “Para Silvio, amigo entrañable, hermano inolvidable”. Con motivo de sus 90 años, el autor de Mi unicornio azul dice ahora: “Me hubiera gustado devolverle aquella visita”.

Otros intérpretes musicales le han dedicado canciones, desde Carlos Puebla y su mítica “Y en eso llegó Fidel”, hasta el almibarado y no despojado de cierto realismo político Ricardo Arjona, quien lo menciona en Si el Norte fuera el sur o Ella y él. Canta “Fidel sería un atleta corriendo bolsas por Wall Street…”
En el libro de Ramonet, este personaje de gran espesura en la historia del siglo XX recordó que se convirtió “en autodidacta, se puede decir, hasta en las matemáticas, el álgebra, la física, la geometría, las teorías aquellas, y luego, además, tenía suerte de que sacaba buenas notas”. La relación cercana de Fidel con la ciencia acaso deviene de aquellos primeros pasos en la hacienda paterna de Birán. Un año después de entrar triunfante a La Habana y antes de que se iniciara la Campaña de Alfabetización, afirmó en un discurso: “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento”.

Ratificó esa idea con las dificultades que vivía – y vive– la isla y la consolidación del rumbo socialista que tomó la revolución cubana. En 1991, en pleno derrumbe de la ex Unión Soviética, comentó: “La independencia no es una bandera, o un himno, o un escudo. La independencia no es cuestión de símbolos. La independencia depende del desarrollo, la independencia depende de la tecnología, depende de la ciencia en el mundo de hoy”. En estos días de relaciones diplomáticas de nuevo tipo con Estados Unidos, la biotecnología cubana es uno de sus principales orgullos.

El comandante del mítico uniforme verde olivo se vería incompleto si no hubiera forjado su temperamento en el deporte que siempre reivindicó en su etapa formativa e incluso como jefe de Estado. El 30 de abril de 1974, en el Hotel Habana Libre, Fidel le confesó a una delegación de atletas cubanos: “Si yo naciera en esta época ¿saben lo que quisiera ser? Deportista”.

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Información adicional

Autor/a:
País: Afp, Xinhua y Dpa
Región:
Fuente: La Jornada

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