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DOBLE TERRORISMO IMPERIAL: DE ESTADO Y MEDIÁTICO

Por, Ernesto Vera.


 


Sabemos que vivimos un mundo patas arriba, como lo calificó
Eduardo Galeano. Porque es tan antidemocrático como el Consejo de Seguridad
de la ONU, tan dominante como el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial, tan excluyente y genocida como la globalización neoliberal y el
bloqueo de medio siglo contra Cuba, tan alejado de la ética como para
presentarnos un mundo de ficción como la realidad, tan distante de sus bases
doctrinales como la negación del desarrollo social de la sociedad
capitalista por el dinerismo imperante, tan criminal como las agresiones
terroristas de Estados Unidos, tan mentiroso como los medios transnacionales
y sus obedientes sucursales locales.

            Es por ello que todo análisis ético debe darse sobre la base de
la necesidad del combate contra la industria del engaño, presidida por la
mentira que más trata de ser convertida en verdad, la llamada libertad de
prensa dominante. Si la justicia es sinónimo de ética, hagamos un análisis
de cómo surgen, se desarrollan y existen los mecanismos de desinformación
que pretenden arrancar el alma latinoamericana.

Porque no se trata en lo esencial en que el enfrentamiento ideológico sea
realizado con la decencia de no deformar y ocultar los hechos, de no difamar
y mentir al exponer su política nefasta imperialista sin añadirle lo que es
conocido como el terrorismo mediático,  que es equivalente a la acción de
los criminales de guerra en los conflictos bélicos nacionales e
internacionales. Es decir, hoy tenemos frente a los intereses de los pueblos
y a toda causa justa a los criminales de la guerra militar y mediática. No
hay otro término más apropiado. Como nunca,  debemos actuar sobre las bases
de la capacidad de engaño de los medios poderosos, de los dueños de las
riquezas, aunque sepamos que no serán éstos los que determinen el curso de
la historia.  Siempre debe estar muy presente que la mentira está organizada
porque hay una estrategia imperialista y la verdad  es dispersa porque
carece de una estrategia común antiimperialista.  Es más, el llamado nuevo
periodismo sólo puede existir con esa cualidad y todo lo que carezca de ella
es una forma más de entretener a los periodistas  con algo que es  una nueva
burla en sus propias filas.


 Lo primero de todo es tener bien claro  que no existe otro
argumento más válido para proclamar la verdadera libertad de prensa que
reconocer, respetar y responder ante el derecho colectivo, de la sociedad,
del pueblo, a recibir una información veraz. Todo lo que se aparte de ello
no es más que palabrería con la libertad reiterada que parte de la falsedad
de concebirla como propiedad de los medios por encima de la sociedad. ¿Dónde
puede haber libertad de prensa ajena a la condición de país independiente y
sin que haya Constitución que la proclame como un derecho legítimo de la
sociedad? ¿Acaso esa independencia y Carta Magna se compraron con dinero y
no con el heroísmo y la sangre del pueblo? ¿Es que el dinero con que el
empresario   compra los medios lo exime  del derecho de la sociedad  a ese
principio y de ese modo puede privatizar lo que no está ni puede estar en
venta? ¿Es que se pueden promover y organizar golpes de Estado contra
gobiernos democráticos sin otro riesgo que el del derecho sólo individual de
no adquirir la publicación y no ver o escuchar espacios en la radio y en la
televisión?  De ser así, todo quedaría reducido a la “ética” de la
impunidad, como una religión de nuevo tipo con iglesias en lugar de medios.
Y lo trágico es que hoy es así  y de esa forma lo proclama y respalda la
Sociedad Interamericana de Prensa, desde que hace cincuenta y ocho
años  secuestraron esa libertad mediante una maniobra de la CIA y el Departamento de Estado en el golpe organizado y dado en New York  donde la perversidad imperialista
pasó de tener un voto a contar con 424, mediante la reforma estatutaria,
después de impedir la asistencia de los pocos miembros progresistas que la
integraban desde 1943, cuando fue fundada en La Habana. El concepto de
prensa como empresa privada que está en el origen y la actualidad de la SIP
es la negación del periodismo y la digna y ética función de los periodistas
que son fieles en la defensa de la responsabilidad social, de los intereses
populares, razón principal de una profesión que,  además, tratan de negar
como tal mediante las más diversas formas. Esto último es así porque a los
grandes propietarios les resulta incómodo estar obligados a contratar a
periodistas con ética profesional. Nada de compartir la libertad de prensa
es la máxima que pretenden  tener sus dueños absolutos.


 En la medida del crecimiento del terrorismo mediático vivimos la
paradoja de una actualidad en que casi todos los procesos electorales de los
últimos años han sido victorias de los candidatos progresistas, de izquierda
y revolucionarios. Todo indica que el deterioro de las condiciones de vida
de las masas en los pueblos latinoamericanos y la creciente influencia de
los medios alternativos  han sido factores en la elevación de la conciencia
crítica de gran parte de los electores y de esa forma se han reducido las
posibilidades tradicionales de engaño de los medios imperialistas y
dominantes. Al respecto debe tenerse presente que la realidad social cada
vez más injusta y  la necesidad de enfrentarla se une al carácter alterativo
de los medios alternativos,  ya que no pueden tener otra condición que la de
contribuir  a los cambios positivos en la sociedad, independientemente del
alcance, de los recursos y de la tecnología. Si alterativa es la función de
una pequeña emisora comunitaria también lo son Aló Presidente y  TeleSur.  A
ellos los identifica la lucha contra la corriente imperialista y
reaccionaria de los grandes –casi siempre lo son– y pequeños que tengan
similar contenido, además de la falta de ética que los caracteriza en
nuestro tiempo.

Hoy se puede comprobar mejor como hay una voz de ordeno y mando,
que existe toda una organización de la mentira al observar no solo la
oposición de terrorismo mediático a los candidatos que promueven cambios a
favor de los pueblos, sino también después, cuando realizan abierta
hostilidad mediante métodos desestabilizadores contra esos gobiernos.  La
orden que tienen del imperialismo y de su instrumento llamado SIP es no
abandonar sus empresas y el país donde operan para así tratar de causar más
daño a esos procesos.  Si lo comprobamos cada día, en todos los países con
gobiernos populares,  sin la menor excepción, también debemos saber que en
Cuba fue distinta la decisión de los grandes propietarios, que cumplieron la
orden de la SIP cuando abandonaron sus medios y el país para organizar
campañas propagandísticas regionales contra la Revolución, declarando a esos
magnates héroes de la libertad de prensa y, desde Miami,  los llevaban por
los países latinoamericanos, después de ser condecorados como grandes
campeones. Y lo que ocurrió fue que durante un corto tiempo les funcionó el
plan hasta que ya no tenían que decir, mientras las rotativas abandonadas se
dedicaban a fundar la Imprenta Nacional con una edición gigantesca del
Quijote de la Mancha y dirigida por el eminente escritor cubano Alejo
Carpentier.  En los primeros dos años del triunfo revolucionario se
generalizó una batalla entre los medios revolucionarios que surgían y los
grandes medios convencionales. En esas condiciones ocurrió el hecho
histórico de que los periodistas integrantes de las redacciones de los
órganos opuestos a la Revolución no compartieron  las informaciones
difamatorias y expresaban mediante una breve nota  al final  de ellas donde
se agregaba la opinión de los periodistas,   precisamente en nombre de la
libertad de prensa. Esas líneas fueron conocidas como “la coletilla” aunque
sólo se incluían en los textos mentirosos y, nunca  fue utilizada ante
alguna opinión que manifestaran el propietario o los que ostentaban cargos
de dirección en esos órganos. Aún así, la SIP y los empresarios consideraron
que aquel movimiento representaba un ataque a la libertad de prensa, lo que
sirvió de excusa para el éxodo de los magnates. Tuvo gran trascendencia el
hecho de  que inmensa mayoría de los profesionales de la prensa, integrantes
de esas redacciones opositoras, se sumó al proceso revolucionario y adquirió
gran peso en la creación y desarrollo de la prensa revolucionaria durante
los primeros lustros, además de que también trasladaban sus conocimientos
técnicos a los jóvenes que comenzaban a formarse como periodistas. Esa
experiencia en cada etapa de su desarrollo fue la muestra elocuente de cómo
la única profesión a la que le está prohibido realizar sus funciones con los
principios éticos derivados de la gran responsabilidad social de su
ejercicio, lo que se evidencia más con alrededor de mil colegas asesinados
en muchos países latinoamericanos en los últimos treinta años. Aunque no
puede negarse que hay  quienes ejercen la función periodística y piensan de
manera más reaccionaria y terrorista que sus empleadores, mayoritariamente
han demostrado fidelidad a las causas populares y se han mantenido firmes
ante las diversas formas de corrupción que se manifiestan en el sector,
sobre todo el la compra de conciencias, aunque para ello deban actuar
aceptando la autocensura de la supervivencia y, en ese marco, difícil y
amargo, tratar de realizar algunas acciones en favor de lo justo y ético que
exige la verdad.

El terrorismo mediático ha llegado a un grado de violación de
los valores inherentes a la noble labor periodística  que ya hoy no es
imprescindible siquiera el debate sobre el antagonismo ideológico. Bastaría
con exigir que se cumplan los diez Principios internacionales de la ética
periodística, aprobados en el marco de la UNESCO en 1983, para demostrar que
los medios terroristas  los incumplen en su totalidad, cada uno, cada día,
de manera insultante sobre  todo el primero de ellos, titulado El derecho
del pueblo a una información verídica. Bastaría con crear comisiones de
seguimiento para velar por su cumplimiento y así  demostrar el mentir
permanente de quienes dicen defender libertades. Y no se trata de que esas
comisiones sean creadas por los gobiernos sino sólo por las organizaciones
de masas, sociales y profesionales. Ellas no tendrían otra función que la
denuncia sobre cada caso, en nombre de la sociedad, aunque también sería muy
útil una Comisión Internacional  integrada por expertos designados por la
UNESCO. De esa forma ganaría vitalidad  lo esencial de tantos años  de
combate con motivo de la lucha del movimiento por el Nuevo Orden
Internacional de la Información y la Comunicación (NOIIC) cuyos acuerdos se
hayan engavetados durante los últimos veinte años a pesar de  que tienen más
vigencia en la actualidad. Sería el mejor aporte del señor Matsura, director
general de la UNESCO, cuando la violación prepotente de sus contenidos por
las transnacionales representan la agresión permanente a los nobles valores
de esa Institución.

Es conocido que se puede medir la autenticidad de un proceso
revolucionario por la capacidad de defensa que demuestre de manera integral.
Al respecto, el Compañero Fidel Castro declaró en 1980,  lo siguiente: ” …Si
no se está dispuesto a desafiar los riesgos de cualquier tipo, los riesgos
de agresión militar como los riesgos de su propaganda, no se puede dar
respuesta adecuada al enemigo; intimidarse frente a la propaganda es como
intimidarse frente a los fusiles del enemigo. No hay que tener miedo a nada;
eso lo hemos aprendido perfectamente durante 21 años”. Así se desarrolla  el
combate cotidiano  de la Revolución Bolivariana  y de su máximo líder el
Presidente Hugo Chávez Frías, en desafío permanente ante cualquier agresión.
No se trata sólo de tener la voluntad de realizarlo, también es
imprescindible hacerlo con la capacidad y firmeza demostradas. Este
encuentro debe convertirse para los periodistas en el comienzo de una etapa
que se caracterice en pasar a la ofensiva en la esfera de la información y
la comunicación, demostrando la carga terrorista y criminal contenida  en
una libertad de prensa al servicio del imperialismo y, por tanto,
representada por la SIP, su secuestradora histórica y cotidiana, lo que
significa una ofensa a lo que José Martí consideró la más humana y hermosa
forma de patriotismo, al afirmar  que Patria es Humanidad.

Hace 32 años, al fundarse la Federación Latinoamericana de
Periodistas (FELAP) se cumplía con el llamamiento del Acta de Montevideo de
1951 redactada por los periodistas excluidos de la SIP en la Conferencia de
New York en 1950, donde se denunciaba el carácter  empresarial de esa
maniobra que estaba orientada a privatizar y secuestrar el concepto de
libertad de prensa, hecho al margen de los periodistas y contra su voluntad.
Durante más de medio siglo se ha comprobado la razón de aquel
pronunciamiento debido a que nunca la SIP le ha preguntado su opinión a los
periodistas que integran las redacciones de los grandes empresarios para
hacer sus declaraciones en nombre de esos órganos. Es decir, primero fueron
excluidos y después han sido ignorados, aunque en la práctica pretendan
hablar en nombre de ellos. Es así como en la práctica las  empresas
comerciales al servicio de imperialismo se arrogan la función de ser
representantes de los profesionales de la prensa, sin otro mandato que el de
imponer sus intereses hegemónicos contra los pueblos y los periodistas
dignos.

 La razón fundamental de aquella convocatoria hecha hace 57 años
precisaba muy bien el reclamo impregnado de lo mejor del sentir
latinoamericano al decir: “El papel que la prensa había cumplido junto a
Martí,  Bolívar, Mariátegui, el cura Hidalgo  o Flores Magón, con la SIP se
había modificado. El periodismo que había nacido con la libertad se había
convertido en un negocio, la noticia en una mercancía y el periodista en un
asalariado.  La prensa estaba de espaldas a los pueblos”. Así recordaba
parte del pronunciamiento años después Genaro Carnero Checa, primer
secretario general de la FELAP, uno a los que le fue negada la visa para
asistir a la conferencia del secuestro y firmante del Acta de Montevideo, y
agregó: “Esa situación, que aún persiste, era la que había que cambiar”.
Entonces,  hace 31 años, no se pudo.

Pero aquí estamos los seguidores de ese llamamiento de nuestros
colegas  en el más alentador de los momentos para contribuir a hacer el
proceso de unidad de la Patria Grande Latinoamericana, conscientes de que la
sociedad de la información verdadera sólo es posible mediante la integración
de nuestras naciones y pueblos. El Alba y la FELAP tienen el mismo origen y
similar objetivo. Uno de los principios fundadores de la Organización
regional de los periodistas lo expresa así: “La libertad de prensa la
concibe como el derecho de nuestros pueblos a ser oportuna y verazmente
informados y a expresar sus opiniones sin otras restricciones que las
impuestas por los mismos intereses de los pueblos”. Periodismo libre en
patrias libres, ideal máximo de la FELAP, nos mantiene unidos para continuar
el combate,  seguros de la victoria.


 




*Ponencia presentada al panel “Imperialismo y Unidad Sudamericana”, en el
Encuentro Latinoamericano Contra el Terrorismo Mediático, realizado en
Caracas, en el Centro de Estudios Romullo Gallegos*


*Fortalecer el campo público de la comunicación para combatir el terrorismo mediático.*


Por: Beto Almeida*


*Ya no se discute más se existe o no el terrorismo mediático. Después que la humanidad comprobó, espantosamente, hasta donde pueden llegar los poderosos conglomerados privados mediáticos, cuando han creado un clima de terror en la opinión pública mundial, a partir de la falsa noticia de que habían armas de destrucción masivas en Irak, para justificar la ocupación y destrucción criminales de aquél país, haciendo correr allí tanta sangre en la misma proporción de la cantidad de petróleo que  rapiñan, ya no hay más dudas; ya se puede esperar las acciones más inescrupulosas y sanguinarias de los que practican el terrorismo mediático.*

*Esta degeneración comunicacional es parte de la naturaleza misma de los medios de comunicación organizados en forma de oligopólios y cada vez más como reflejo de la inevitable concentración del sistema capitalista. O sea, no es posible creer en alguna posibilidad de civilidad, de corrección o de humanización de ese sistema comunicacional prisionero de la lógica del mercado cartelizado en una fase imperialista del sistema capitalista, cuya esfera de actividad más dinámica y lucrativa es la industria bélica. La vinculación y fusión cada vez mas profundizada de los medios de comunicación con esta industria bélica se comprueba con el control ejercido por los anunciantes sobre los medios; anunciantes que en  su mayoría son  empresas transnacionales  desde siempre involucradas en las acciones de desestabilización de gobiernos democráticos y progresistas en todas partes.*

*El terrorismo mediático contra Vargas*

*La experiencia de Brasil con el llamado terrorismo mediático es trágica. Getúlio Vargas, que presidió el pais en una etapa en que más se nacionalizó la economía, que creó leyes que han favorecido los trabajadores, que hizo surgir la universidad pública, y dio gran incentivo a la educación pública y gratuita, inclusive haciendo nacer la Radio Nacional – emisora pública capaz de practicar una comunicación de contenidos verdaderamente nacionales, con grande repercusión popular –, sufrió en la carne por sus posiciones nacionalistas y antiimperialistas. Exactamente 30 días después de haber firmado la Ley que creaba la Petrobrás, Vargas fue llevado al suicidio en 24 de agosto de 1954 bajo presión de una fuerte campaña terrorista mediática
que hablaba noche y día de un “Mar de Lama” en su gobierno. Vargas había creado la radio pública, pero había cometido el error de  permitir que la televisión naciera privada en Brasil, inmediatamente asociada a los intereses económicos extranjeros, que jamás han aceptado la nacionalización del petróleo, de las riquezas minerales, las leyes de protección al trabajador,  y que estaban determinados a no permitir que su gobierno siguiera adelante. El cerco mediático, de TV, radio y periódicos fue determinante para desmovilizar la población, para crear un clima de  terror, llegando al ápice con el supuesto “atentado de la Calle Toneleros”, cuando un mayor de la Aeronáutica, seria asesinado  por “francos tiradores” (“matones”) que la campaña del terrorismo mediático inmediatamente apuntaló como siendo agentes de Vargas, lo que jamás se ha efectivamente comprobado.*

*Vargas tenia consigo solamente la Radio Nacional de Río de Janeiro y el periódico “Última Hora”, diário popular y de grande tirada, dirigido por el periodista nacionalista Samuel Wainer, también blanco de la campaña del terrorismo  mediático, acusado de ser judío. Contra él estaban unidos todos los demás medios de comunicación, las transnacionales, la oligarquía,  y la incomprensión del Partido Comunista que, en titulares de su periódico en la edición de aquél 24 de agosto, también llamaba, junto con todos los periódicos controlados por el gran poder económico, la renuncia de Vargas.
Con un tiro en su corazón Vargas despertó la indignación del pueblo
brasileño, que salió a las calles y empasteló los medios de los golpistas y incluso el equivocado  periódico de los comunistas que también reivindicaba la renuncia del presidente. supuestamente desde un punto de vista de la izquierda. Se hizo una acción popular fulminante que aplazó por 10 años la dictadura militar, que solamente comenzaría de hecho en 1964.*

*Terrorismo mediático organiza el golpe del año 64*

*Otra experiencia trágica de la sociedad brasileña con el terrorismo
mediático ocurre en 1961, cuando renuncia el presidente Jânio Quadros y los mismos que antes habían derrocado a Getúlio Vargas no querían permitir que João Goulart, vice-presidente electo, asumiera el cargo presidencial, conforme la Ley. Como Goulart estaba en China al momento de la renuncia de Jânio Quadros, el terrorismo mediático lo acusaba de agente de comunismo internacional, tal como ahora se acusa a los presidentes populares y progresistas de encubrimiento al terrorismo.*

*Para garantizar la asunción de Goulart en la presidencia de la república, Leonel Brizola, gobernador del Estado de Río Grande do Sul, organizó una cadena de radios públicas a partir de Porto Alegre, movilizó a la gente, llegando a distribuir armas al pueblo para resistir al golpe, que así, una vez más fue adiado, comprobando la importancia de estar organizados los medios de comunicación públicos para hacer la comunicación democrática, anti-golpista, haciendo caer la máscara de todas las maniobras golpistas de los medios vinculados al terrorismo mediático.*

*La intromisión de EUA en la política brasileña, la distribución de dólares para la compra de diputados, medios de comunicación y intelectuales conservadores, como lo confesó el propio ex-embajador norte-americano en Brasil en 1964, han sido determinantes para la organización de un otro golpe dictatorial precedido de una larga manipulación mediática que creó un clima de terror en la sociedad. El presidente João Goulart ya no disponía siquiera de la Radio Nacional, ni de una emisora de televisión o de un periódico. Por su parte, periódicos como O Globo, Jornal do Brasil, O Estado de São Paulo
–    todos vinculados a la Sociedad Interamericana de Prensa  – y toda
cadena de radio, TV y periódico de los Diários Associados, han organizado el clima para el golpe, anunciando falsamente que Goulart había abandonado el país, por lo tanto, que la presidencia de la república estaba vancante, lo que era apenas una campaña de falsificación informativa.*

*Era entonces la segunda experiencia negativa más significativamente trágica en la historia del Brasil, donde se utilizaba de modo criminal el terrorismo mediático para derrocar dós presidentes de la república que eran populares, nacionalistas, antiimperialistas y que no lograran frenar el poderoso proceso de desestabilización organizado por los EUA.*

*Exactamente por eso, y a partir de nuevas experiencias históricas,
sobretodo el golpe mediático organizado contra el presidente Hugo Chávez en Venezuela, golpe que fue derrocado a partir de la reacción popular, es necesario organizar preventivamente un sistema público de comunicación democrático y popular como única forma concreta de hacer frente a los nuevos y inevitables intentos de terrorismo mediático que visan la derrocada de gobiernos progresistas y populares.*

*Ya se ve que estos medios vinculados a la Sociedad Interamericana de
Prensasiguen incorregibles con su practica destructiva y criminal
visando desestabilizar ahora los gobiernos que protagonizan el proceso de integración latino-americana, consigna prevista en las Constituciones de varios países, tal como en el preámbulo de la Constitución Federal de Brasil. Para impedir que esa integración siga su curso, los medios crean falsas indisposiciones entre los presidentes. Inventan que Lula no va bien con Chávez, que tienen conflictos, cuando no se han conocido presidentes que se reúnen tantas veces y de manera tan fructífera, además, que han decidido encontrar-se a cada 3 meses. Serian mismo tan conflictantes entre sí?  Entre
Brasil y Argentina se intenta fabricar toda suerte de conflictos y
discordancias; llegan mismo a afirmar que el Mercosur ha fracasado, cuando en realidad lo que se ve es que las relaciones entre Brasil y Argentina avanzan de modo tan sustantivo que ya se prevé la realización de una operación comercial bilateral SIN EL DOLAR. Talvez sea exactamente esa la razón de esa línea editorial desesperadamente falsa de los medios, porque obedecen a un objetivo histórico de la política externa de EUA: impedir que los países se coordinen, que sean solidarios y cooperativos entre sí, sobretodo países del porte de Brasil, Argentina e Venezuela. Ahi está la razón de tantas falsas crisis creadas por los medios para intentar impedir el acercamiento de estos países y también para tentar impedir que Venezuela ingrese al Mercosur.*

*Consejo de Defensa Sudamericano*

*Un otro ejemplo de esta criminal práctica de terrorismo mediático está en como los medios hostilizan la propuesta hecha por Brasil de que sea creado un Consejo de Defensa de América del Sur, en lo que refleja una línea del imperio que quiere que todos los países de la región se desarmen, que dirijan la actuación de sus fuerzas armadas exclusivamente para el combate al crimen organizado y al narcotráfico, dejando por cuenta de las fuerzas militares estadounidenses la seguridad de la región.*

*La importancia de esta propuesta brasileña ,que ya cuenta con el apoyo de Venezuela, Argentina y otros, es que no se puede concretamente pretender una soberanía verdadera sin que  exista soberanía militar, unidad de defensa y desarrollo tecnológico independiente en lo militar, como se pretende con ese
nuevo pacto.*

*Visando obstaculizar esta necesaria unidad de los países del Sur, los
grandes medios vinculados a las transnacionales que conforman la industria bélica en EUA, destapan una campaña para confundir la opinión pública de la región, para tirar un país contra el otro, como se fueran enemigos. De ahi surgen líneas editoriales como la del periódico Clarín, de Argentina, que “informan” que Brasil desarrolla una carrera armamentista contra Argentina, cuando, en realidad, Brasil y Argentina están cooperando en la construcción de equipos militares, construcción de coches de combate como el “Gaúcho” y han firmado un acuerdo para el desarrollo de tecnología para la fabricación conyunta de aviones y de un submarino nuclear. En Argentina ya se han sacado
, dolorosamente, las conclusiones sobre la Guerra de las Malvinas, donde la inferioridad en tecnología militar platense quedó patente, revelando-se, incluso, la dependencia tecnológica militar de los países del capitalismo desarrollado. O sea, mientras Clarin quiere instigar los militares argentinos contra los brasileños, acusándolos de desatar una carrera armamentista, los comandantes militares informan que el 60 por ciento de las aeronaves militares de Brasil casi no vuelan, y que las torres petroleras y Petrobrás en el litoral están totalmente vulnerables a ataques terroristas, dada la obsolescencia de la Aeronáutica y de la Marina de Brasil, en razón de la demolición neoliberal del estado, ahora en proceso de corrección.*

*TV especula con la “invasión venezolana” a Brasil*

*La irresponsabilidad del terrorismo mediático puede ser medida por la
transmisión hecha en el programa televisivo “Fantástico”, de la TV Globo, cuando el cuadro denominado “Central de Boatos” especuló a partir de la tesis sensacionalista “Como reaccionarían los brasileños a una invasión de Venezuela”. El programa ha motivado una representación al Ministerio Público Federal por iniciativa del presidente del Partido Comunista Brasileño, Ivan Pinheiro. El programa televisivo hizo uso de un lenguaje supuestamente humorístico, pero quedo muy claro su contenido dirigido a indisponer el pueblo brasileño con el gobierno de Venezuela y las ridiculizaciones, disimuladas pero peligrosas,  de los presidentes Hugo Chávez, presentado
como un beligerante, Evo Morales, de Bolivia, presentado como una marioneta del mandatario venezolano y el presidente Lula, presentado como un pusilánime.*

*El programa, bajo el disfraz del humor, penetra el terreno peligroso de las tensiones en el escenario internacional, y afronta la Constitución de Brasil que preconiza como objetivo de Estado la formación de una América Latina integrada en lo económico, lo político, lo cultural y en lo social.  Pero esto da una idea clara de como poderosos medios son utilizados no para promover los sentimientos de fraternidad, cooperación y solidariedad entre los pueblos, expresos constitucionalmente, pero sí, los intereses de las grandes potencias capitalistas que pretenden impedir nuestra integración y
nuestra unidad.*

*Lo más grave es que a esta supuesta presentación del presidente Hugo Chávez y de Venezuela como un “peligroso enemigo” de Brasil y de la paz en América Latina se suma toda una repetición de articulistas y hasta mismo de políticos que sin poder probar  –  sencillamente porque no es verdad  – repiten a muerte que existe una carrera armamentista del país caribeño, pero jamás se informa que la única “invasión” que viene del país de Bolívar hacia Brasil es la energía eléctrica producida en la Hidroeléctrica de Guri, en el Río Orinoco, que abastece el estado de Roraima.*

*Cámbios en el pensamiento militar*

*En que pese esas peligrosas expresiones que promueven la animosidad, en Brasil también, tal como en otros países,  son registrados varios cambios positivos  en el pensamiento político-militar, en sus políticas estratégicas y hasta mismo en los planes de estudio de las academias militares. Vale registrar, por ejemplo, que ya no se considera más Argentina un probable adversario, lo que explica el desplazamiento de expresivos cuerpos de tropas y equipos para la Amazonia Brasileña, porque se deduce, está en los textos
militares oficiales, que ahí si hay un conflicto potencial, especialmente a
partir de la campaña mediática que sostiene “la necesidad de
internacionalización de la Amazonia”. Esas nuevas evaluaciones explican  el acuerdo que el Ejército Brasileño firmó con Vietnam para el intercambio de experiencias de guerra en la selva, como también la información de que en la academia militar hacen parte de los planes de estudios textos de Ho Chi Min, Giap y Che Guevara.*

*Evidentemente, parte la línea editorial de los que practican el
terrorismo mediático es buscar confundir para intimidar el legitimo deseo de desarrollo tecnológico independiente, así como lo hacen con Iran a quien se le acusa de pretender construir la bomba atómica para amenazar sus vecinos, cuando uno de estos vecinos es uno de los países más fuertemente armados del mundo, incluso del punto de vista nuclear. Vale recordar que Vargas, en 1952, había comprado centrifugas nucleares de Alemania para dar inicio al
programa nuclear brasileño y esos equipos fueran secuestrados por tropas norte-americanas en el puerto de Hamburgo cuando serian embarcadas para Brasil.*

*         Los acontecimientos recientes  a partir de la agresión militar de
Colombia a Ecuador,  con apoyo de EUA, y la grosera manipulación mediática para hacer creer que eran Venezuela y Ecuador los agresores de Colômbia, dan la medida de que este terrorismo mediático tiende a ampliarse  cuando más avancen las iniciativas  de los países sudamericanos para concretizar un verdadera unidad regional, que debe ser no solamente económica, comercial y militar, pero también comunicacional, informativo-cultural, educativa y monetária.*

*Cumbre Presidencial contra el Terrorismo Mediático y propuestas para seguir la lucha*

*1 – La gravedad de la situación que se verificó a partir del terrorismo
mediático para justificar la ocupación militar a Irak, las amenazas contra Iran,  bien como la grave manipulación por la tiranía mediática comercial fabricando una tensión bélica en el conflicto andino,  indican que el tema merece un examen del más alto nivel por parte de los mandatarios de los países sudamericanos, razón por la cual se llama a la necesidad de una Cumbre Presidencial para definir una política pública contra el Terrorismo Mediático. Esta iniciativa debe estar seguida de la organización de un ForoInternacional para el Combate al Terrorismo Mediático,  apoyado por periodistas, intelectuales, artistas, escritores, comunicadores populares y comunitarios, etc…*

*2- Además, se nota la urgencia de definir políticas de comunicación,
coordinadas y solidarias entre los varios países de la región. Si se pueden alcanzar una integración energética y alguna coordinación monetaria, también emerge clara la posibilidad y la necesidad de una integración en el campo de la comunicación. Las  televisoras públicas que están naciendo o se consolidando en países como Brasil, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Argentina, Bolivia y Venezuela, deben buscar maneras para compensar y hacer frente a la avalancha de manipulaciones desinformativas hechas a partir de los medios
prisioneros de transnacionales que controlan sus líneas editoriales según los intereses norte-americanos. Así, es necesario que sea organizada una cooperación regular y sistemática entre eses medios públicos, que se coordinen con Telesur, que tengan políticas para el uso adecuado de los satélites de modo a escapar del control de transnacionales que aprisionan las emisiones satelitales contra el interés de los pueblos del sur. En esa cooperación deben estar las radios y televisoras públicas, educativas, comunitarias, universitarias, las agencias de noticias, la prensa popular y lternativa, la prensa sindical.*

*3 –  Dada la escandalosa falencia de las escuelas de periodismos comandadas por una pedagogía colonialista y alienante, se hace necesario desarrollar escuelas y cursos de comunicación para formar periodistas libertarios, introduciendo en las universidades públicas cátedras sobre Terrorismo Mediático, Comunicación Comunitaria, promoviendo una re-lectura de la historia y de la cultura de los pueblos del Sur, visando su liberación de esquemas pedagógicos norte-americanos.*

*4 –  Formar un Circuito Latino-Americano de Cine y Vídeo, con apoyo del poder público es indispensable para que se estimule la producción
audiovisual del Sur, para que torne accesible a las grandes masas lo que ya se ha hecho en varias partes, permitir que se conozcan las producciones del Sur, de los países del Tercer Mundo, de los productores independientes que operan dentro de EUA, “Del sur que hay dentro del norte”,  superando la grave debilidad que hoy tenemos pues el nuestro cine es casi todo clandestino en nuestros propios países, con raras excepciones. Especial atención debe ser dada a la producción audio-visual para los niños, hoy sujetos a una
producción deletérea y beligerante del norte, que se verifica incluso en los contenidos violentos que caracterizan la mayor parte de los dibujos
animados.*

*5 – Finalmente, seria urgente poner en práctica un Programa para a
Popularización de la Publicación y Lectura de Periódicos, Revistas y Libros, incluso a partir del aprovechamiento de la gran capacidad ociosa que se registra en la industria gráfica de varios países, siendo un absurdo que los pueblos no puedan leer, mientras existan gráficas paradas y periodistas desempleados.*

*La grande transformación de la comunicación pública en curso en Venezuela, donde se practica la más amplia pluralidad y diversidad informativas conocidas hoy en el mundo, nos hacen recordar las otras oportunidades que las fuerzas progresistas tuvieran para democratizar la comunicación en la región, y nos obligan a un esfuerzo constructor más profundo, sea para llevar la Batalla de las Ideas, denunciando la guerra mediática llevada contra la Revolución Bolivariana, sea para aprender de otras experiencias históricas, donde, muchas veces por falta de unidad, los agentes del imperio pudieran aprovechar y retardar la liberación y la integración latinoamericana. Vale recordar el esfuerzo hecho por Perón en Argentina creando la Agencia Latina de Noticias y la TV y Radio Pública; la decisión de la Revolución Cubana, creando Prensa Latina y un sistema socialista de comunicación y también el General Juan Velasco Alvarado en Perú, que ha nacionalizado medios de comunicación y entregándolos a las organizaciones populares, que no supieran que hacer…. Todas estas experiencias de nuestra historia común deben estar vivas para que profundicemos las transformaciones necesarias a garantizar la soberanía informativo-cultural de los pueblos y nuestra unidad regional; y para los fortalecer para los nuevos e inevitables combates.*

*O sea, el terrorismo mediático solamente puede ser confrontado con el desarrollo de políticas públicas de comunicación. Se cada vez más se consta la imposibilidad de recuperar, civilizar o humanizar los medios privados prisioneros de la lógica del mercado, un esfuerzo redoblado debe ser dirigido a construir el nuestro sistema público de comunicación, tal como ya se están haciendo en Venezuela, en Brasil, en Bolivia y Nicaragua. Partiendo del razonamiento de Karl Marx, segundo el cual, “la primera libertad de la prensa es no tornarse un negocio”, concluimos que solamente medios comunicativos libres de la lógica capitalista podrán hacer una comunicación libertaria, humanista, solidaria, y permitir un otro periodismo, constructor de la unidad latinoamericana.*


*Beto Almeida, periodista brasileño
*Presidente da TV Cidade Livre de Brasília*

*Ancla de la TV Paraná Educativa*

*Miembro de la Junta Directiva de Telesur *

*Miembro del Consejo Editorial del Periódico “Brasil de Fato”*

*Caracas, marzo de 2008*

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