
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, afirmó ayer que no aceptará ningún plan de paz o como mediador a Estados Unidos para el conflicto israelí-palestino, porque se desacreditó al reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
Es por la decisión de Estados Unidos de apoyar la ilegalidad y las descaradas violaciones de nuestros derechos, dijo Abbas un día después de que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó ampliamente, con 128 votos, una resolución de condena que pide retirar la decisión emitida por el presidente, Donald Trump, el pasado día 6.
Durante una reunión con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, Abbas condenó la amenaza de Trump de recortar la ayuda financiera a los países que votaron en favor de la resolución. No se pueden imponer posiciones utilizando dinero, fustigó.
Washington presentará un plan de paz que dará a conocer en el segundo trimestre de 2018, según fuentes confidenciales de la Casa Blanca.
Al término del encuentro Macron enfatizó que Washington se marginalizó en los proyectos de paz para Medio Oriente por su nueva postura, reiteró su rechazo a las decisiones unilaterales de reconocer a Jerusalén como capital Israelí o a Palestina como Estado soberano y subrayó su disposición a impulsar una solución soberana compuesta por dos estados.
Abbas viajó a Arabia Saudita esta semana y ayer se trasladó a Francia, con la finalidad de recabar apoyos ante el anuncio de Trump. El líder palestino quiere que la ONU tome un papel más destacado en el estacado proceso de paz, de forma que Washington no lidere más ninguna iniciativa.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó a la cadena CNN que negocia con varios países el traslado de sus embajadas a Jerusalén, como pretende hacerlo Estados Unidos.
Nuevas protestas contra el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel dejaron dos muertos y decenas de heridos, lo que elevó a 10 el número de decesos del lado palestino durante los enfrentamientos con los fuerzas israelís en estas manifestaciones hechas en los territorios palestinos.
Dos muertos y 55 heridos en Gaza y Cisjordania
Tercer viernes de furia
Página12
Un nuevo día de furia palestino contra la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel terminó hoy con dos manifestantes muertos y más de 55 heridos por la represión de las fuerzas de ocupación israelíes, principalmente en la Franja de Gaza y Cisjordania.
El primer joven que falleció fue identificado como Zakarya Kafarna, de 24 años, y fue acribillado por las fuerzas israelíes cuando participaba de una protesta en la Franja de Gaza, cerca de la frontera con el sur de Israel, informó el vocero del Ministerio de Sanidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Ashraf al Qadra. Kafarna, del campo de refugiados de Jabaliya, murió después de intentar cortar la valla separadora que divide al territorio bloqueado de Israel, junto con decenas de jóvenes palestinos, mientras les tiraban piedras a los soldados israelíes agregó Al Qadra.
Poco después, el Ministerio de Salud palestino agregó que otro manifestante, Mohammed Muheisen de 29 años, falleció en medio de la represión. Las autoridades no identificaron aún a la segunda víctima fatal. Además el gobierno palestino contabilizó cerca de 40 heridos en la Franja de Gaza y 17 en Cisjordania. Todos fueron reprimidos mientras protestaban contra Estados Unidos e Israel, y reclamaban la soberanía sobre Jerusalén este, la parte de la ciudad que la mayoría del mundo y la ONU reconoce como ocupada por Israel desde 1967.
En total, el diario israelí Haaretz estimó que 3.700 palestinos salieron por tercer viernes consecutivo a las calles de los territorios ocupados para protestar, en respuesta a la convocatoria de ayer de los principales partidos políticos palestinos. “Un día de lucha contra las fuerzas de ocupación en las fronteras de Gaza. Todos los palestinos deben ir mañana a enfrentarse a la ocupación para derrocar la declaración de Trump”, había convocado el líder del movimiento radical islámico Hamas en Gaza, Yehia al Sinwar, frente a un grupo de jóvenes.
Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, eligió comunicarse ayer a través de una carta de Navidad formalmente dirigida a la comunidad cristiana, pero informalmente destinada a toda la sociedad. Abbas les prometió que su gobierno “no aceptará ningún plan (de paz o negociación) de parte de Estados Unidos” y reiteró que, tras la decisión de Trump, la Casa Blanca desnudó su apoyo “parcializado” hacia Israel en el conflicto.
Desde que Trump reconoció a Jerusalén como capital israelí, miles de palestinos salieron a las calles todos los viernes, el día sagrado del islam, e Israel siempre respondió con represión. En total, el saldo de muertos ya asciende 10 y los heridos se cuentas en centenares.
A la bronca y el rechazo de la calle en Palestina y en las principales ciudades del mundo islámico y el árabe, se sumó también una nueva ofensiva diplomática internacional para dejar aislada a la política de Trump y el premier israelí Netanyahu. Anteayer esa ofensiva dio su primera victoria a los palestinos. Pese al agresivo lobby y las amenazas de Estados Unidos, 128 de los 193 países miembros de la ONU aprobaron en la Asamblea General –un cuerpo más democrático que el Consejo de Seguridad, pero sin poder vinculante–una resolución que rechazó el reconocimiento de Trump sobre Jerusalén.


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