Un terremoto de 7 grados de magnitud sacudió Haití la pasada noche, causando unos daños que difícilmente serán superados por los habitantes del país más pobre en el hemisferio occidental. Sin que haya una cifra de víctimas oficial, se teme que haya miles de personas sepultadas bajo los escombros. La capital, Puerto Príncipe, ha quedado completamente destruida.El epicentro del seísmo fue localizado a 15 kilómetros de la capital. Al primer temblor le siguieron tres réplicas de 5,9, 5,5 y 5,1 grados en la escala Richter. Como consecuencia, el Instituto Geológico de Estados Unidos declaró la alerta de tsunami en Haití, Cuba, Bahamas y República Dominicana durante dos horas.
Las consecuencias del terremoto van llegando con cuentagotas a través de las agencias de información. Puerto Príncipe ha sufrido daños considerables y el aeropuerto ha sido cerrado. Un hospital y varios edificios públicos han quedado reducidos a escombros. Entre ellos el palacio presidencial, aunque el líder del país, Réne Preval y su esposa, están a salvo según ha podido confirmar la agencia AFP.
Javier Domínguez, teniente coronel de la inteligencia militar dominicana, dijo a la agencia EFE en el puesto fronterizo de Jimaní que”al menos un centenar de edificios” se han derrumbado en la capital haitiana.
“Todo el mundo temblaba, era como un baile, la gente salía de los vehículos, corría y gritaba”, explicó a la misma agencia un testigo quien dijo que “la carretera se abrió por la mitad”.
La fuerza del temblor hace que todo el mundo se tema que la cifra de muertos vaya a ser muy importante. Rachmani Domersant, miembro de la ONG estadounidense Food to the Poor, dijo a la agencia Reuters que “toda la ciudad está a oscuras, hay miles de personas sentadas en las calles, sin ningún sitio donde ir”, refiriéndose a Puerto Príncipe. “He visto siete u ocho edificios destruidos, desde edificios de oficinas hasta hoteles o centros comerciales”, añadió.
La misma agencia de noticias informaba de que hay decenas de muertos y heridos entre las ruinas de los edificios que, además, bloquean las calles de la ciudad. “Todo empezó a temblar, la gente gritaba, las casas comenzaron a derrumbarse … Es un caos total”, narraba Joseph Guyler Delva, corresponsal de la agencia en el país.
Henry Bahn, un funcionario estadounidense del Departamento de Agricultura que se encontraba de visita en Haití, contó que “todo el mundo está asustado. El cielo se ha quedado gris y el ambiente está inundado de polvo”. Bahn se dirigía a su habitación del hotel cuando empezó a notar los temblores. “Acabo de escuchar una gran cantidad de ruido y gritos a poca distancia. Hay casas que se han quedado en escombros y otras que han caído por un barranco”, añadió.
La misión de la ONU en peligro
En un informe desde Nueva York, la ONU informó de que Haití ha resultado “seriamente dañada”, a causa del terremoto, así como las instalaciones de Naciones Unidas en el país. La Organización advirtió, además, de la desaparición de un gran número de su personal”.
El jefe de los observadores de paz Alain Le Roy dijo que no está claro cuánta gete había en el edificio de la ONU durante el terremoto. Entre esas personas podría encontrarse el jefe de la misión de Naciones Unidas, Hedi Annabi, que sigue desaparecido.
Ayuda internacional
A medida que se han ido sucediendo las noticias, la ayuda internacional se ha puesto en marcha. El embajador de Haití en EEUU, Raymond Joseph, solicitó la ayuda en una entrevista a la CNN, para paliar los daños materiales y humanos provocados por el fuerte seísmo que puede tener proporciones “catastróficas”. “Pido la ayuda de Estados Unidos. Lo único que puedo hacer ahora es rezar y confiar en que no ocurra lo peor”, dijo.
El diplomático explicó que ha tratado de contactar con funcionarios de su Gobierno y que sólo fue capaz de hablar con uno, quien le relató “que las casas se cayeron a un lado y otro de las calles”.
De momento, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha ordenado al departamento de Estado y al Pentágono que preparen el envío de ayuda humanitaria a Haití. “Estamos vigilando la situación estrechamente y estamos listos para ayudar a la población de Haití”, dijo Obama.
Otro de los mandatarios que ha anunciado el envío inmediato de ayuda es Hugo Chávez, presidente de Venezuela, país que ha preparado un equipo de cincuenta expertos en rescate de víctimas. Los Gobiernos de Colombia, Nicaragua, Canadá, Panamá y el presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, también prometieron ayudar a Haití en este trance.
El Reino Unido ya ha movilizado un equipo de ayuda del Departamento
de Ayuda Internacional y Francia ha preparado dos aviones con 130 agentes especializados en este tipo de desastres que partirán desde Martinica y Guadalupe.
La Cruz Roja de EEUU ha prometido una ayuda inicial de 200.000 dólares para las comunidades afectadas por el fuerte terremoto en Haití, y ha asegurado que está preparada para actuar una vez que haya evaluado la situación sobre el terreno.
“Las informaciones iniciales indican que hay daños extendidos en Puerto Príncipe (…) y habrá que cubrir necesidades inmediatas de alimentos, agua, refugios temporales, atención médica y apoyo emocional” mediante psicólogos, afirmó la directora del equipo de respuesta a desastres internacionales para Cruz Roja de EEUU, Tracy Reines.
La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) informó que se dispone a enviar un primer destacamento de ayuda humanitaria a Haití, compuesto por 72 personas, 6 equipos de rastreo caninos y 48 toneladas de equipos de rescate. Además, el Mando Sur del Pentágono evalúa la localización de sus barcos en las proximidades de Haití para su posible envío al país caribeño, dijo una fuente militar.
Las consecuencias del seísmo, de 7 grados en la escala Richter, hacen temer que haya miles de personas sepultadas bajo los escombros. La ayuda internacional está movilizada. La misión de la ONU en el país más pobre del hemisferio occidental corre peligro por el derrumbe de su sede



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