Los dirigentes de 47 países comenzaron a llegar ayer a Washington para una cumbre sobre seguridad nuclear que se realizará hoy y mañana, en momentos en que la tensión subió aún más entre Estados Unidos e Irán, acusado de pretender dotarse de la bomba atómica. Y es que el programa atómico iraní será el gran protagonista de la cumbre sobre seguridad nuclear, pese a la ausencia de sus representantes en la reunión.
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, afirmó ayer a la cadena CBS que todas las opciones, incluidas las militares y nucleares, están sobre la mesa para Washington con respecto a Irán y Corea del Norte, pues son países que no “respetan el Tratado de No Proliferación Nuclear”.
Mientras tanto, Irán se moviliza contra la que considera una “amenaza nuclear” en su contra formulada por la nueva política de Estados Unidos, calificada ayer de “deshonrosa” por el guía supremo iraní, Alí Jamenei.
“El presidente Barack Obama amenazó implícitamente a los iraníes con armas nucleares”, consideró el ayatolá Jamenei durante una reunión de comandantes militares.
“Estas declaraciones son muy extrañas y el mundo no debería ignorarlas (…) Las palabras del presidente estadounidense son deshonrosas. Muestran que el gobierno norteamericano es perverso y que no podemos confiar en él”, agregó.
Estados Unidos anunció, la semana pasada, una nueva doctrina nuclear que excluye un ataque atómico contra los estados que no poseen ese tipo de armas o que firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Sin embargo, Obama hizo dos excepciones: Irán y Corea del Norte.
Los occidentales, encabezados por EE.UU. e Israel, acusan a Teherán de querer dotarse de armas atómicas ocultándolo tras su programa nuclear civil, a pesar de los reiterados desmentidos de Irán, país firmante del TNP.
Irán presentará una demanda oficial contra estas amenazas ante Naciones Unidas, anunció ayer el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast, después de que 225 de los 290 diputados iraníes firmasen una carta en la que reclaman esta iniciativa.
Pero aunque Irán estará en la cabeza de todos en la cumbre de Washington, y sin duda concentrará la atención en unas cuantas reuniones bilaterales, el tema oficial de la cita es la seguridad de las reservas nucleares sensibles, para impedir que lleguen a manos de terroristas.
El jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, es uno de los presidentes sudamericanos que acudirá a la cita. En una entrevista al diario español El País, el gobernante brasileño aseguró ayer que no se puede admitir que haya “un grupo de países armados hasta los dientes y otros desarmados”.
“Voy a preguntarle al presidente Obama cuál es el significado de su reciente acuerdo con (el presidente ruso, Dmitri) Medvédev sobre la desactivación de ojivas nucleares”, aseguró el Presidente.
Señaló también que Pakistán tiene la bomba atómica, Israel también y añadió que “es comprensible que quien se siente presionado por esa situación pueda pensar en crear la suya”. Lula plantea la idea de negociar con Irán.
EFE/AFP



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