La tristeza por el líder asesinado, la agonía por otra esperanza ida. Para los nacidos años después, el efecto prolongado de la violencia bipartidista que cierra espacios políticos, impide procesos democráticos, multiplica el miedo, siembra aislamientos. Para unos y otros, el recuerdo y la presencia siempre latente de la traición. Como todos sabemos la traición...
