Una semana antes había utilizado el
garrote.Como lo dice El Tiempo del
30 mayo, “el Mandatario suspendió su agenda y sedesplazó a las 7:30 p.m. a la sede de la Policía
Metropolitana de Bogotá paraconfrontar a los 22 detenidos de la jornada violenta [se refiere a
losdetenidos en la Universidad Pedagógica Nacional]. Cuando su avión aterrizaba enBogotá, tomó la
intempestiva decisión de ir adonde estaban los detenidos porlos disturbios […] Una vez frente a los
alumnos, a quienes expuso ante lascámaras de televisión para sentar un precedente, dejó clara la
decisión delGobierno: ‘La Policía debe entrar a cualquier recinto universitario en el quehaya
violencia». Y aclaró que esa orden incluye a la Nacional y que quienessean detenidos por actos
vandálicos serán judicializados’”.
Uribe pretendía aparecer ante
las cámaras comoun padre severo que reprende a sus hijos díscolos, pero este comportamientopuso en
evidencia que el Presidente se brinca de nuevo la ley cuando juzga,condena y ordena judicializar y
arrestar a los estudiantes.
Detrás de tal proceder avanza una política dedebilitamiento y
represión contra la universidad pública, en marcha desde larectoría de Marcos Palacio en la Nacional
(2003), cuando se aprobó una profundareforma académico-administrativa que contempló reducir los
planes curricularesy los créditos académicos, y la inserción de políticas de terror disfrazadas enel
‘orden’, bienestar y convivencia que cobran cuerpo en Acuerdos como el 008,que desde abril genera la
movilización y la protesta vividas en las cuatrosedes de estudios (Bogotá, Medellín, Palmira y
Manizales).

La protesta fue cuajando
en los últimos tresaños, durante los cuales se vivió una intensa reflexión sobre el sentido de
lasreformas (resumidas hoy en el Acuerdo 008) y que condujeron a la protestaestudiantil en defensa
de la educación y la universidad pública.
Es por esa intensa discusión
de losestudiantes que la administración afirma que en la UN sí existe democracia, yque ya se ha
discutido mucho. En verdad, se discute pero no se escucha, pues delo contrario no se entiende que
las argumentaciones y propuestas de loseducandos no hayan sido tenidas en cuenta. Es decir, luego de
tres años dedebate, las directivas, a falta de argumentos, imponen su criterio sobre laUniversidad
que tendrá el país: mercantilizada, disciplinada, con el escasobienestar universitario que
sobreviva, todo lo que logran a través de loscréditos académicos y el ‘orden’ universitario. Pero,
además, con sus espacioscolectivos (auditorios y otros) entregados en administración a la
empresaprivada, incluso con la amenaza de entregar parte de sus zonas verdes (en elcaso de la sede
Bogotá) para hacer un coliseo para espectáculos comerciales.
Así llegamos a la situación
que hoy (12 dejunio) se tiene en la UN: la sede Palmira con su semestre cancelado, la deMedellín
cerrada por varios días para evitar que progresara la protesta de losestudiantes, y sometidas a la
intimidación las de Manizales y Bogotá.
El proceder de la
administración universitariay el discurso de Uribe demandan dos grandes retos al movimiento
estudiantilpara el segundo semestre:
- 1. Hacer realidad el plebiscito,
con caráctervinculante, propuesto por los estudiantes, que configure el elementoderogatorio del
Acuerdo 008. Construir un estatuto mediante proceso democráticoque recoja las ideas elaboradas desde
los semestres, las carreras y lasfacultades de todas las sedes. Un estatuto que le dé carácter de
obligatoriocumplimiento a las directivas. - 2. Lograr que el conjunto del movimientosocial
asuma la lucha por la defensa de la educación pública, en especial de laUniversidad, como derecho de
todos y para todos.
Universidad del Tolima
No importa cuáles sean tus
sueños
lo importante es que el mundo vive gracias
aellos
No cesan las prácticas hostiles contra laUniversidad del Tolima.
En el transcurso del primer semestre de 2008 se hanpresentando varios hechos que dejan ver el
talante de la ofensiva.
Mediante mails firmados por las Águilas Negrasy enviados a varios
líderes, funcionarios y organizaciones estudiantiles, seles amenazó de muerte. La respuesta fue la
protesta estudiantil que mediante jornadasde “espantapájaros” respondieron al oscuro terror. A esto
se suman las requisasa los estudiantes, el acoso a los líderes sindicales, el estallido de unpetardo
en uno de los baños de mujeres y la acusación por rebelión contra eldoctor Agustín Angarita,
director del Observatorio de Derechos Humanos de laUniversidad.
En medio de este desolador
panorama, lostrabajadores, profesores y estudiantes de este centro de estudios rechazamostodo
hostigamiento.
“Convocamos a los estudiantes a continuar trabajandoen la defensa
de la Universidad y de la educación pública, en busca desoluciones a los problemas del país y en el
compromiso con los problemas de lasgrandes mayorías de Colombia”.
Colectivos de la Comunidad de la Universidaddel
Tolima
Universidad Pedagógica Nacional. Crisis financiera y represión
Esta
universidad presenta déficit financiero ycrisis institucional desde 2004. Su causa: la ausencia de
planeación, y almanejo arbitrario y riesgoso de los recursos.
Recordemos que desde su
posesión como rector,Óscar Ibarra ha orientado su gestión a convertir la Universidad en un
bastiónburocrático de Ciro Ramírez*: despilfarrar el presupuesto en permanentes viajesal exterior,
compra de vehículos de alta gama, homenajes costosísimos,incremento de los salarios de los
directivos, consultorías onerosas, y embarcara la Universidad en la construcción de una nueva sede
sin contar con losrecursos necesarios.
A mayo de 2008, la UPN tiene
un déficit de $11.117 millones que, sumados a los $ 23.000 millones que tenía ahorrados antesde la
“era Ibarra”, hoy gastados, dan una idea de la ‘administración’ de esteseñor. El Rector tenía
déficit bajo cubierta al no contratar variosfuncionarios del Grupo de Contabilidad y Presupuesto, y
con la renuncia de los vicerrectoresAcadémico y de Gestión, quienes manifestaron su desacuerdo con
el alegre manejodel presupuesto. Sin embargo, el escándalo vino a estallar este año, cuando
seconoció que la UPN, a pesar de las altas matrículas, debe más de lo que tiene.
Se
suma a esto el que Ibarra solicitara a lafuerza pública la invasión del campus, so pretexto de un
ataque a la policíapor parte de elementos que la comunidad universitaria tenía identificados
comoinfiltrados por los cuerpos de seguridad del Estado. Ibarra, desde su llegada,ha implementado un
régimen autoritario que se manifiesta en las decenas decámaras, la multiplicación de la vigilancia y
la persecución a los estudiantesque realizaban ventas, además de duplicar la matrícula y trabajar
por el debilitamientodel movimiento estudiantil.
Hoy, la Universidad está
cerrada y su futuromuy comprometido, ya que se advierte que el Rector realizó el trabajo ‘sucio’de
desfinanciarla, como antesala a una reestructuración de funestasconsecuencias.
Grupo de activistas
estudiantiles
* CiroRamírez, senador del
partido conservador, natural de Moniquirá (Boyacá), dedonde también es oriundo Ibarra. Ramírez se
encuentra hoy vinculado con lasinvestigaciones sobre la parapolítica.
Agresión a Univalle
El 3
de abril, un grupo de encapuchados searrojó a la Avenida Pasoancho, a la altura del centro comercial
Unicentro, eincendió una patrulla de la policía, después de lo cual, según ésta, ingresan ala
Universidad.
En cuestión de minutos se encontraban frente ala universidad el
Esmad y un grupo enviado por el ejército. La acción paraimponer orden por parte del Esmad termina
con la captura de cuatro estudiantes,a quienes se acusó de terroristas. Aprovechando la situación,
el general JesúsGómez Méndez tildó a la Universidad de ingobernable y “nido de
terroristas”.

Tres de los estudiantes detenidos injustamenteen el campus están
libres, pues el Fiscal no encontró prueba para fundamentarlas acusaciones. La principal testigo, la
subteniente Zulmarina Amará, quien dijo“reconocer a los estudiantes encapuchados”, pues nunca los
había perdido devista, fue desvirtuada por las pruebas que recogieron los técnicos de la Sijiny el
CTI.
El estudiante Andrés Palomino sigue en lacárcel, antes “acusado de
terrorista por la quema de una patrulla” y hoyseñalado como de las farc, cargo por el cual no fue
detenido. Palomino es unode los testigos en el caso de la muerte del también estudiante Johnny
SilvaAranguren, asesinado en la Universidad el 22 de septiembre de 2005, muerte enla que se
encuentra jurídicamente comprometido el mismo General, al mando deloperativo policial.
Como
conclusión, nos atrevemos a decir que losucedido hasta el momento se enmarca en el acoso del que es
víctima laUniversidad del Valle y otros centros de estudios del país, con lo cual sebusca acabar la
autonomía universitaria.
Revista El Salmón, Cali
Universidades de la Costa Atlántica
Entre
las universidades en que más se sientela ofensiva paramilitar es en las de la Costa Atlántica. En
éstas, lasamenazas, los asesinatos de profesores, estudiantes y dirigentes sindicales,además de su
propio control administrativo, como lo han testificado jefesparamilitares, ha sido la
constante.
La Universidad del Atlántico está intervenidafinancieramente por
el Gobierno, y las demás en serios problemas de presupuestoque amenazan su continuidad.
Lo que se ha convertido en la tarea esencial de la enseñanza superior en la época de la globalización neoliberal ya no
es la producción de ‘seres humanos razonables’, es
decir, de personas capaces de juzgar y decidir
razonable y rigurosamente, sino la de asalariados
intelectualmente muy cualificados.
Las
protestas que durante las últimas semanasno dejan de sucederse en diversidad de universidades de
todo el país llaman laatención. ¿Por qué los estudiantes se empecinan en hacer escuchar sus
vocesdisonantes? ¿Será cierto que la Universidad, como institución, está a punto decambiar su
sentido histórico? Un acercamiento a medidas tomadas en otraslatitudes, y a los discursos
‘educativos’ del neoliberalismo, nos permiteresponder estos interrogantes.
Neoliberalismo y universidades
Con la llegada del Estado mínimo o neoliberal,las reformas a la educación no sólo afectan
los presupuestos asignados para laeducación, y se orientan hacia la privatización misma de los
centros deestudio, sino que además atacan lo central: el ideario educativo y laspolíticas
pedagógicas.
Con el neoliberalismo se abandona la idea deque la educación debe
estar prioritariamente al servicio del desarrollointegral de las personas y de la formación de
ciudadanos y ciudadanas críticos,capaces de intervenir activamente en su mundo y transformarlo. Esto
pasa a lahistoria. Ahora se promueve como prioridad el logro de la eficacia y la eficiencia,en el
doble sentido de que sea útil para responder a las “necesidades delmercado”, a la vez que para
homogeneizar e integrar a quienes se educan en unpensamiento pragmático, ‘realista’, acrítico,
aceptable socialmente. No escasual el nuevo lenguaje que gana espacio en la educación:
“competencia”,“resultados de aprendizaje”, “acumulación de créditos”, refiriéndose a losestudiantes
como “productos”.
Para que esta concepción se imponga, esnecesario que la educación
deje de ser un derecho social (protegido por elEstado), pasando a ser un servicio, adecuándolo, por
demás, a los principios yprácticas del mercado. Así lo demandan las nuevas exigencias de la
economíacapitalista, y así se está procediendo.
Al
ser calificada como “servicio”, la educaciónpierde buena parte del valor que tenía cuando era
considerada un derechopúblico. Al no definirse de manera explícita y taxativa como derecho, el
Estadotermina diluyendo su responsabilidad entre otros agentes sociales.
Por
ello, ahora la tarea de las universidadeses conseguir el dinero suficiente para su funcionamiento.
Requerimientoimpuesto por organismos como la Organización Mundial de Comercio (OMC), de lacual se
concluye que los servicios educativos deben ser considerados productoscomo los demás. Los Tratados
de Libre Comercio particularizan esta decisión.
En adelante, el centro de la
confrontaciónserá el debate entre la educación como derecho garantizado y ofrecido por elEstado –que
en Colombia nunca se ha cumplido pero del cual estamos en riesgo deperder lo poco que se tenía–, y
la educación como servicio.
Educación
superior
Con la educaciónsuperior en manos del mercado, se intenta
reducir el peso económico del sectorestatal en la educación y asimismo condicionar la financiación
pública a laprevia obtención de financiación privada (eufemísticamente denominada“externa”), hasta
el punto de llegar a convertir esta exigencia en unsorprendente requisito de
calidad.
El
dinero que por ahora sigue entregando elEstado ya no se otorga enfunción del número de estudiantes
con que cuenta elcentro de estudios sinosegún los resultados obtenidos por la
instituciónuniversitaria. Entre tanto, serecorta el presupuesto para proyectos‘improductivos’ de
orientación humanísticao crítica. La universalidad propiadel conocimiento universitario ha
sucumbidoante el modelo pragmático einstrumental del saber al servicio de la
economía.
Dineros entregados,
por demás, de maneracondicional: definir currículospensados de acuerdo con las exigencias del
mercadoy como preparación al mercadode trabajo. La persona trabajadora, “flexible” y“polivalente”,
constituye asíla referencia del nuevo ideal pedagógico. Y paraformar esa persona se requierenmenos
semestres de estudio, ya no 10, como erala costumbre. Y, bueno…, el quequiera formarse más que
cancele altas sumas porcada semestre deespecialización, magíster y
doctorado.
El
dinero está condicionado también cuandoproviene de la empresaprivada, pues ésta supedita su ‘ayuda’
a la consecuciónde los objetivos suyoscomo bien privado. De ahí que la investigación asídesarrollada
contengacláusulas de confidencialidad y exclusividad que implicanel derecho de impediro aplazar la
publicación de los estudios.
La
“disciplina por el dinero” que se impone enel mundo universitario, aldejar al mercado el cuidado de
repartir los recursosy las recompensas,introduce muy serias amenazas en la vida intelectual y
elpensamiento. ¿Para quéadquirir conocimientos obsoletos? Lo ‘útil’ es adquirir“destrezas,
competenciasy habilidades”. Es decir, pasar de obtenerconocimientos a obtener capacidad deadecuarse
al entorno, tal como hoy exigeel mercado de trabajo. En consecuencia,las competencias
preidentificadas porel mercado de trabajo están dominando lareforma del currículo de la
educaciónsuperior al servicio de una mayorcompetitividad económica. Este nuevolenguaje, que incluye
expresiones como“competencia”, “resultados deaprendizaje”, “acumulación de créditos”, y que
serefiere a los estudiantescomo “productos”, evidencia la reconfiguración de laeducación
superior.
Pero,
al detallar más la concepción que estádetrás de estas reformas,hallamos un nuevo-viejo lenguaje,
presupuestos de unaconcepcióntécnico-racionalista de la enseñanza en la que priman una
obsesiónplanificadoraen términos conductuales del aprendizaje (la medición
decompetenciasobservables), el deseo de establecer a priori la distribución delos tiempos deduración
de cada actividad académica (cuánto tiempo a lecciónmagistral, aseminarios, a evaluación, a
exposiciones), y la intencionalidad deburocratizary cuadricular la potencial actividad
docente.
Así
las cosas, no hay queda duda sobre lajusteza que embarga a losestudiantes al mostrarse y actuar en
desacuerdo con una reforma(‘acuerdo’) fundadasobre estos parámetros.
Resumen del artículo «La globalización en laeducación superior» de Enrique
Javier Diez Gutiérrez, Universidad de León.


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