A la fecha sumamos no menos de 700 mil firmas que nos
enrumban en el camino correcto, apoyos que de manera espontánea y sin
distinción alguna se suman por doquier. El ejercicio democrático del referendo
permite también visibilizar actores definitivos en la construcción de la
sociedad soberana, ecuánime y justa que anhelamos, lo cual indica que el tema
del agua no es una discusión exclusiva de ambientalistas, indígenas y
sindicalistas. Somos cientos, miles, millones de personas interesadas en
reescribir la historia en momentos neurálgicos para una nación que zozobra en
las falacias.
Como una bola de nieve corre la voz azul del referendo.
Grupos de artistas como Chocquibtown, Jorge Veloza, La 33 y Aterciopelados
aportan temas musicales con los que se produce el compacto “Agua, cantos para
que fluya”. Gente del mundo intelectual, como el profesor Joaquín Molano,
reporta firmas una y otra vez; la gente del común representada, por ejemplo, en
el obrero Jaime Alarcón de Suba, trabaja de manera irrestricta. Los jóvenes
congregados en Territorio Sur y Confluencia Universitaria abordan diversos
escenarios buscando rúbricas. El tema ha tomado tal fuerza que se empiezan a
vislumbrar jugadas ajedrecísticas por parte de quienes promueven la
privatización con miras a minar la fortaleza del referendo, y no es para menos.
Esta iniciativa no sólo propende por la defensa del líquido; también pone en
cuestión el modelo privatizador que, si bien se vende como panacea, día a día
cobra más pobreza, desempleo y miseria. Así se anuncia por parte de la
Viceministra de Agua que las tarifas bajarán después de 2010, al tiempo que la
Comisión Reguladora de Agua Potable plantea un pago mínimo ante el desmonte del
cargo fijo, pero se elude el clamor popular por el mínimo vital gratuito.
Destacable es sin embargo que el Plan de Desarrollo de Medellín contemple el
mínimo vital gratuito para los estratos 1 y 2 del Valle de Aburrá, mientras lo
mismo fue rechazado en Bogotá.
Pero no todo es firmas. Simultáneamente se navega por ríos
del país, buscando además visibilizar la problemática comunitaria respecto del
agua. La última de estas navegaciones fue por el Atrato, que puso de presente
cómo los ecosistemas acuáticos también están para la venta, y representantes de
las comunidades expresaron su temor por la eventual explotación de la planta
del Arracacho, que cumple el papel de “salacuna” para el bocachico, base a la
vez de la alimentación de aquéllas. Una empresa francesa plantea la extracción
de la planta para elaborar “el mejor papel moneda del mundo”. De concretarse la
extracción masiva del Arracacho, se pone en entredicho el hábitat de este pez y
por ende la soberanía alimentaria de unas 350 mil personas asentadas en la
cuenca del río. Allí mismo, las organizaciones manifiestan malestar con Maderas
del Darién, que no responde por unas 5.000 trozas de cativos hundidos en una de
las bocas, lo que desencadena problemas de inundación en municipios como
Riosucio y Bocas del Atrato. En contraste, se limita la navegación de la gente
de la zona por el Parque de los Katíos.
En el Alto Magdalena, donde se navegó en mayo, hay alarma.
Las arroceras, por ejemplo, inquietan a las comunidades de Natagaima por cuanto
se prioriza su uso para monocultivos antes que para el consumo humano. En
Purificación se elevan voces enérgicas ante la contaminación que Petrobras
genera al verter desechos industriales al río. Estas demandas, escuchadas por
el Comité Nacional en Defensa del Agua y de la Vida, confirma la importancia
del referendo para instaurar una política del agua, humana, incluyente,
participativa.
Acudiendo a la mayor creatividad para recoger un millón 400
mil firmas y muchas otras, se diseñan estrategias, se crean pasos, se hacen
alianzas, se derrocha imaginación. La experiencia de recolectores voluntarios
independientes, surgida al calor de la campaña, se organiza para los dos meses
y medio que restan, elaborando listados de personas que recogerán unos mil
firmas cada uno, otros 500 ó 200 y la mayoría 100, para conformar un total de
2.500 voluntarios en Bogotá y más de un millón adicionales obtenidas. Quien
quiera inscribir su nombre puede comunicarse con
[email protected].
Para la parte final de la campaña se redoblarán los
esfuerzos y se incrementarán las navegaciones. El Cauca será recorrido en los
departamentos del mismo nombre y Risaralda; otro tanto se hará con los
contaminados Bogotá y Chicamocha, así como en el Meta hasta su desembocadura en
el Orinoco.
El Referendo por el Agua acude al sentido común de la
población. No hay que ser experto en el tema, avezado en la discusión ni docto
en el asunto para opinar y saber que sin agua no hay vida ni país ni futuro.
Entonces, invitamos a que de una vez por todas entendamos que el poder de los
hombres y mujeres que poblamos el planeta está en cambiar algo, por pequeño que
sea. Somos actores de una sociedad en discusión que a veces parece naufragar en
el desconcierto.
A todas estas, ¿ya firmó el referendo? En la web
www.ecofondo.org puede obtener información sobre los sitios habilitados para
firmar; también en la Liga de Usuarios, Vocales de Control o carpas del
referendo en su ciudad. Usted puede convertirse en un Recolector Voluntario y
ayudarnos a sumar rúbricas y conciencias, a movilizar corazones. Una firma, la
suya, puede marcar la diferencia.


Leave a Reply