Prensa alternativa bajo ataque

Con gran preocupación recibimos la noticia del asalto y robo de sus oficinas que afectó en julio pasado a los periódicos desdeabajo y Le Monde diplomatique en Colombia, con grave daño a las capacidades de publicación de estas redacciones. En los mensajes posteriores a lo ocurrido, se enfatizó que no fue un ataque contra un periódico cualquiera, sino que se trató de un ataque deliberado contra la prensa alternativa. En este contexto, quiero destacar algunos momentos importantes.

En los últimos años, la libertad de la prensa va cobrando una nueva relevancia. Con la propagación de las tecnologías de información y las redes sociales, los principales y más influyentes actores del espacio mediático obtuvieron herramientas adicionales para imponer su punto de vista por todo el mundo. Ante este escenario, la existencia de los medios que presentan una visión alternativa de la actualidad, sirve como garantía para que el público pueda recibir información de diferentes fuentes y tomar decisiones basándose en su propio estudio, escoger entre las opiniones de diferentes analistas y, en fin, tener una visión imparcial de lo que está sucediendo en el país y el mundo. En este sentido, los ataques contra la prensa alternativa son atentados contra los pilares de la democracia.

El problema de la seguridad de funcionamiento de la prensa alternativa existe no solo en algunos países, sino que está presente a nivel global. Desde hace mucho tiempo, son los medios occidentales que, se supone, representan el llamado “mainstream” periodístico. No obstante, hay una gran variedad de medios que ofrecen una visión alternativa de los acontecimientos. A título de ejemplo, podemos mencionar dos agencias de información rusas: RT (Russia Today) y Sputnik. Ambos medios tienen sus redacciones en otros idiomas, incluido el español, y cubren los eventos en todo el mundo desde una perspectiva que muy a menudo no coincide con las narrativas que aspiran a imponer los que controlan a los gigantes mediáticos tipo CNN, BBC, Europa Press, AFP, The New York Times, etcétera.

El auge de los medios alternativos pone en jaque el dominio del Occidente en el espacio de información. Es por eso que en muchos países se toman medidas para obstaculizar de alguna manera el funcionamiento de las dos agencias antes mencionadas. El accionar de los gobiernos europeos es muy diverso. Por ejemplo, Austria en abril de 2022 avisó que los reposts de las publicaciones de RT o Sputnik acarrean una multa de hasta 50 mil euros. Los franceses restringieron la labor de estos dos y muchos otros medios rusos en su país, en varias ocasiones rechazaron acreditación y visas a los corresponsales de las agencias de noticias. En los países más rusófobos, como son Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y algunos otros, las autoridades van más allá e incluso recurren a detenciones y deportaciones de los periodistas que cuentan la verdad que no les gusta a los mandatarios. El régimen ucraniano incluso lleva a cabo una verdadera caza de los periodistas: cayeron víctimas de los ataques deliberados de Kiev decenas de corresponsales rusos.

Los países occidentales promueven el principio de la libertad de expresión, pero parece que en realidad se trata de la libertad de represión. La represión que ejercen sus autoridades sobre los medios independientes, que presentan visión alternativa de la realidad.

Lo peor es que este enfoque parcializado sobre el funcionamiento de los medios encuentra respaldo a veces, incluso, desde organismos internacionales. Por ejemplo, el año pasado la directora de la Unesco, Sra. Audrey Azoulay, apoyó el proyecto del informe sobre la seguridad de los periodistas del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación. El documento hacía caso omiso a los asesinatos de los periodistas rusos, como si nunca hubieran ocurrido. Menos mal que gracias a los esfuerzos unidos de la comunidad internacional de los periodistas y voces independientes en contra de este documento, políticamente sesgado, se logró rechazar su adopción.

La prensa alternativa es un elemento indispensable para construir un mundo en el que haya lugar para la verdad. Siempre hay que contar con opiniones alternativas para poder analizar de manera imparcial la realidad. Es por eso que nuestro país seguirá defendiendo los principios de libertad de prensa, y defenderá el derecho de los medios rusos de operar en otros países.

Al mismo tiempo, expresamos nuestro apoyo a la redacción de desdeabajo y Le Monde diplomatique en Colombia, deseando que los dos periódicos logren recuperarse pronto del daño causado por el ataque ocurrido a principios de julio y que continúen fortaleciendo el sector de la prensa en este país.  

* Embajador de la Federación de Rusia en Colombia.

Información adicional

Autor/a: Nikolay Tavdumadze*
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Periódico desdeabajo Nº327, agosto 19 - septiembre 19 de 2025

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