Lima (Perú)-10/10/2025. El Congreso de Perú destituyó en la noche de este jueves de manera exprés a la presidenta, Dina Boluarte, tras aglutinar cuatro mociones de vacancia (destitución) para declarar su “permanente incapacidad moral” para enfrentar la creciente inseguridad ciudadana y el auge del crimen organizado, cuando faltan escasos seis meses para las elecciones generales de 2026.
El Legislativo peruano aprobó las cuatro mociones para sacar a Boluarte del poder con 122 votos a favor de un total de 130, una cifra muy superior a los 87 que se requerían para que la iniciativa fuese exitosa, en una sesión donde la mandataria no se presentó ante el hemiciclo para ejercer su defensa.
La primera presidenta mujer de Perú terminó así un mandato de dos años y diez meses desde que a finales de 2022 asumiese la Presidencia para suceder al izquierdista Pedro Castillo (2021-2022), del que era su vicepresidenta, y se mantuviese en el poder gracias al respaldo de un grupo de fuerzas de derecha que controlan el Congreso y que ahora promovieron y apoyaron su salida.
El derechista José Jerí asumió como presidente interino, ya que al no tener Boluarte vicepresidentes, asume la jefatura del Estado el presidente del Congreso. El Parlamento peruano invistió a Jerí como jefe de Estado hasta las próximas elecciones generales convocadas para abril de 2026 conforme contempla la Constitución.
Jerí, de 38 años, es presidente del Congreso de Perú desde agosto pasado, después de haber llegado al Parlamento como congresista suplente en las elecciones de 2021, en el lugar del expresidente Martín Vizcarra (2018-2020), quien había sido el parlamentario más votado pero que no pudo asumir su escaño por encontrarse inhabilitado por el Congreso.
Momentos antes, el parlamentario izquierdista José Quito planteó ante el pleno del Congreso que se censurara a la mesa directiva del Parlamento para que José Jerí no asumiera la presidencia de Perú tras la destitución de Dina Boluarte.
“Llega un momento en que la crisis se ha desbordado, se han ido demostrando las grandes falencias (carencias) institucionales, la gran ausencia del Estado para con las grandes mayorías”, remarcó Quito al exponer su posición antes de decir que la destitución de Boluarte “no viene sola”.
Quito agregó que, en caso de que Jerí se mantenga en el cargo y asuma la presidencia peruana, su gobierno “no se va a sostener una semana en el cargo porque serán las calles los que los saquen”.
Boluarte no acudió al hemiciclo para ejercer su derecho a defensa, por lo que Jerí anunció la decisión de continuar con el proceso de destitución. “En vista de que ha sido convocada y no se ha presentado se procederá con el proceso de vacancia”, remarcó.
El Congreso peruano destituye a la presidenta Dina Boluarte entre protestas masivas
Una ola de movilización ciudadana acelera la crisis del Gobierno liderado por la Dina Boluarte, que ha sido destituida por el Congreso.
Por, Redacción El Salto. Cuando apenas faltan seis meses para las elecciones, el Congreso ha aprobado en la madrugada de este viernes la destitución de la presidenta peruana Dina Boluarte, que llegó al poder el 7 de diciembre de 2022 tras la destitución del presidente democráticamente elegido Pedro Castillo.
Las protestas, lideradas por sectores juveniles, transportistas y otros sectores populares han terminado de hundir la popularidad de la presidenta. Este 15 de octubre estaban convocadas unas nuevas manifestaciones para hacer caer un gobierno deslegitimado desde su inicio. El jefe del legislativo, José Jerí, asumió la presidencia de forma provisional.
La creciente inseguridad y el aumento de la criminalidad, así como un descontento cada vez mayor con Boluarte y la coalición de partidos que la sostiene, ha terminado de hundir un gobierno que comenzó con decenas de muertos, cuando la nueva presidenta ordenó reprimir con violencia las protestas por la destitución de Pedro Castrillo.
Las protestas comenzaron a mediados de septiembre. El rechazo a una reforma en la ley del fondo de pensiones que afecta principalmente a la clase trabajadora, tanto formal e informal, sumió nuevamente las calles de la capital peruana en protestas lideradas por la llamada generación Z: jóvenes entre 15 y 29 años que representan un poco más de 7 millones en Perú y de los cuales el 18.2% está en el desempleo.
Aunque el gobierno peruano anuló las modificaciones de la reforma, el descontento social siguió encendido. El combustible fue la inefectividad del gobierno ante la extorsión y sicariato de organizaciones criminales que hasta el momento han dejado alrededor de 180 conductores de transporte público asesinados por no pagar cupo a estas mafias, según el último reporte del Observatorio del crimen y la violencia.


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