Para hablar de la estructura de El proceso es necesario mencionar su naturaleza de texto inconcluso y la recepción que tuvieron los papeles de Kafka luego de su muerte.
En primer lugar, hay que recordar que el texto de la novela se encontraba en el famoso legado de manuscritos que Kafka dejó inéditos a la fecha de su muerte y que, en dos cartas, había encargado quemar por completo a su mejor amigo y fideicomisario testamentario Max Brod. Afortunadamente, Brod no tuvo el corazón para seguir las instrucciones del difunto y se dedicó a editar, publicar y difundir el contenido de este material, que incluía tanto obras literarias como papeles íntimos de su amigo.
De esta forma, comenzaron a circular todos los textos que Kafka quería destruir, cuya edición final era cuidada por Brod, quien poseía las únicas copias de los originales y que, tal como lo ha demostrado la crítica especializada, a menudo intervenía en los textos, aprovechando de su estado fragmentario, para “arreglarlos” según sus gustos estilísticos y, a veces, para que pegasen mejor con la imagen de Kafka como santo contemporáneo que el mismo Brod quería difundir con respecto al difunto.
El proceso fue uno de los primeros textos que se publicaron de esta forma y está entre aquellos que más argumentos dieron para discutir entre los lectores. En particular, el material originario que iba a conformar la novela consistía en 161 hojas de cuadernos en cuarto, casi todas escritas en ambas caras y a las cuales habían sido arrancadas las cubiertas. Además, estas páginas estaban divididas en pliegues que a veces contenían un solo capítulo, pero había tres sobres que contenía más de uno. Todo contaba con títulos, pero faltaba de numeración. En los papeles de Kafka no se pudo rastrear algún comentario complementario útil para ordenar estos papeles y tampoco se encontraron indicaciones útiles para entender cómo el autor hubiese querido desarrollar este material inconcluso en sus partes faltantes, las cuales se encontraban en el medio del relato que, en cualquier caso, tiene un inicio y un final definidos y fácilmente identificables.

Escenas de “El Proceso” de Franz Kafka | Ilustración por Roberto Maján | https://www.goethe.de/prj/geg/es/thm/kfk/25410433.html
Frente a este rebus, que por muchos ha sido considerado irresoluble, Brod hizo lo mejor que pudo para ordenar este material y alistarlo para la publicación: el resultado fue una propuesta que ha sido bastante apreciada por la mayoría de los críticos hasta el punto de que, Malcolm Pasley, en cuanto pudo acceder a los manuscritos para armar su propia edición crítica (que ahora es considerada como la edición estándar), la dejó casi inmutada, moviendo solo un capítulo del cuerpo del texto al apéndice.
En específico, considerando que, exceptuando el primer capítulo y el último, el relato no ofrece muchas pistas para la ubicación temporal de los hechos narrados, se decidió ordenar los capítulos que textualmente estaban más o menos concluidos según probabilidad y se creó un apéndice final en donde ubicar los textos demasiado incipientes, sin fijarse en la relación textual entre ellos. La división en capítulos de esta guía de lectura sigue el orden propuesto en la versión crítica ya mencionada.
Así las cosas, la novela, tiene un narrador externo no omnisciente que describe, en tercera persona y con un estilo escueto y marcadamente realista (inspirado en el estilo que se solía usar para la redacción de los expedientes jurídicos), el último año de la vida de Josef K. Dicho personaje tiene que lidiar con un pleito judicial, cuyo origen desconoce y que es adelantado por un tribunal que no se identifica con la justicia ordinaria, sino que se mueve por unos rieles paralelos cuyas lógicas se van descubriendo paulatinamente a lo largo del relato, por medio de una técnica narrativa muy clara. A saber, el protagonista va recopilando información sobre su proceso por medio de las conversaciones que va manteniendo con algunos personajes secundarios de la novela, cada uno tiene una relación diferente y, entonces una perspectiva distinta, con respecto al tribunal que está manejando el pleito judicial de Josef K. Por supuesto, entre más nos acercamos al corazón de la maquina administrativa, más información clara, aunque no definitiva, podemos capturar sobre los complejos mecanismos de esta.




Leave a Reply