La guerra de Irán se extiende desde el Cáucaso al Índico con el Kurdistán como punta de lanza de EEUU e Israel
Imagen de archivo de la explosión de un misil durante el conflicto enviado por Irán.Chen Junqing / Xinhua New/ Europa Press

Mientras la guerra se expande del Cáucaso al Índico, EEUU e Israel quieren abrir un frente con los rebeldes kurdos que sea la mecha de una revuelta generalizada en Irán.

Azerbaiyán denunció este jueves el ataque de varios drones iraníes contra el aeropuerto del enclave de Najicheván, en una aparente escalada de la guerra de Irán hacia el Cáucaso. Irán niega la autoría del ataque, de igual forma que rechaza la acusación de que disparó un día antes un misil sobre territorio turco. No lejos de allí, Teherán afirma que grupos separatistas kurdos amenazan con avanzar en Irán desde el Kurdistán iraquí con el apoyo de Estados Unidos e Israel. Y en el sur de Asia, el hundimiento de un buque de guerra iraní por un submarino estadounidense frente a las costas de Sri Lanka amplía hacia el este el tablero de un conflicto que desborda ya Oriente Medio. Una crisis mundial que, según apuntan todos los indicios, estaba planificada desde tiempo atrás y que se aceleró la semana pasada por la presión de Israel.

Esas informaciones provenían de los servicios de inteligencia israelíes y fueron corroboradas por la CIA. Señalaban al sábado 28 de febrero. Un día antes, finalmente Trump dio las órdenes del ataque coordinado con Israel y del asesinato de Jameneí y de buena parte de sus lugartenientes. Comenzaba así la contienda, cuyo objetivo declarado es la destrucción del régimen islámico a cualquier coste.

Necesidad de adelantar la guerra

La fecha del ataque, en todo caso, supuso un cambio en los planes israelíes, que preveían la ofensiva para mediados de año. Las circunstancias citadas, con la exposición de Jameneí como un objetivo asequible, adelantaron las órdenes. Todo ello sin consultar al Congreso de Estados Unidos, donde en el Pentágono y en el Congreso había muchas voces que dudaban sobre la capacidad para arrancar una guerra muy incierta y que podría incendiar Oriente Medio, como ya está ocurriendo.

Las operaciones en marcha en el Kurdistán iraní por parte de la CIA para azuzar ese levantamiento kurdo-iraní y el comienzo de otra guerra fronteriza al este de Irán, entre Afganistán y Pakistán, también la semana pasada, aconsejaban igualmente acelerar la maquinaria bélica. La zona del Beluchistán iraní linda con 2 los territorios afgano y pakistaní, y en caso preciso puede convertirse en otra dirección de ataque terrestre sobre Irán.

Este miércoles, a fin de tranquilizar a quienes en el Congreso temen que EEUU se puede haber metido en una guerra sin suficientes medios para ello, el Gobierno de Trump salió al paso de tales aprensiones y dejó claro que esta operación a gran escala ya se estaba fraguando desde hace tiempo, con una duración de no más allá de dos meses. “Puedes decir cuatro semanas, pero podrían ser seis, ocho o tres”, aseguró a la prensa el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.

EEUU: nadie dijo que esta guerra tiene que ser justa

Hegseth aseveró que EEUU está venciendo en esta guerra “de manera contundente, devastadora y sin piedad”. Agregó que sus fuerzas aéreas van a pasar pronto a una estrategia de destrucción con el empleo de “bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser de 500, 1000 y 2000 libras, de las cuales tenemos unas reservas prácticamente ilimitadas”.

Sobre los efectos que pueda tener semejante ola aniquiladora, Hegseth fue contundente: “Esto nunca se concibió como una guerra justa”. La matanza de Minab, el mismo 28 de febrero, donde las bombas israelíes asesinaron a entre 165 y 180 niñas, fue una palpable muestra de esa falta de piedad.

Según el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, Washington tiene “suficientes municiones de precisión para la tarea”. Una semana antes, sin embargo, era el propio Caine quien alertaba sobre las mermas de armamento estadounidense al haber abastecido al ejército israelí, en sus campañas de Gaza y el Líbano, y al ucraniano, en su guerra contra Rusia. ¿Desinformación deliberada o huida hacia delante? Los próximos meses se sabrá.

La suficiencia armamentística también la confirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. “Estados Unidos tiene capacidad más que suficiente (en munición y armamento) no solo para ejecutar con éxito la operación Furia Épica (como se denomina a esta campaña bélica), sino también para ir mucho más allá”, explicó Leavitt.

La portavoz de Trump enumeró los objetivos de esta guerra, incluida la presunta intención que tenía Irán de fabricar armas nucleares, algo que nadie ha logrado demostrar. Según Leavitt, se trata, además, de destruir los arsenales iraníes y en concreto su capacidad de fabricación de misiles balísticos, una cuestión que preocupa especialmente a Israel, al alcance de estos proyectiles. Por otra parte, según desarrolló Leavitt, se quiere impedir que las milicias proiraníes que pululan por Oriente Medio sigan teniendo un peso militar en la región.

El Kurdistán como foco de rebelión

No citó entre tales objetivos la propagación de levantamientos, como el que se está preparando en la frontera oeste de Irán con Irak y que sí está incluido en el plan pergeñado por EEUU e Israel para demoler la república islámica hasta sus tres cimientos. Un plan en el que está implicado el propio Trump. Aunque la Casa Blanca no reconoce que se vaya a armar a las fuerzas kurdo-iraníes, el presidente estadounidense dio abiertamente este jueves su apoyo a una eventual ofensiva de esas milicas en Irán. “Creo que es maravilloso lo que quieren hacer, estaría completamente a favor”, afirmó.

Horas antes, Teherán había anunciado el bombardeo con misiles de los cuarteles que dos grupos opositores kurdos iraníes tienen en el Kurdistán iraquí: las milicias Komala y el Partido Democrático Kurdo. Las palabras de Trump eran la bendición de esa operación de ayuda a los kurdos que ya el ataque iraní había confirmado.

Filtraciones de la Casa Blanca citadas por medios como Axios, Reuters y la CNN señalan que la CIA llevaba tiempo preparando esa insurrección desde territorio kurdo con vistas a una crisis como la actual. Los más de diez millones de kurdos iraníes están marginados y sufren un alto grado de represión cultural y lingüística por parte del régimen chií. Son, pues, un polvorín que puede ser incendiado contra Teherán.

05/03/2026

Información adicional

Autor/a: Juan Antonio Sanz
País:
Región: Medio Oriente
Fuente: Público

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