El órgano rector del fútbol mundial, la Federación Internacional del Fútbol Asociado Fifa, una vez más pero con mayor vergüenza, vuelve a manchar la pelota tras posicionar a los Estados Unidos como epicentro del fútbol mundial y al criminal Donald Trump como “garante de la paz global”, en medio de un tenso panorama a escala planetaria, con arremetidas coloniales y violaciones sistemáticas a los derechos humanos en territorio estadounidense.
La Fifa: Servil a los poderosos con su falsa neutralidad
La FIFA no vende armas,
vende aprobación. Le ofrece un respaldo global que facilita que
esa violencia sea normalizada
“Golpe de Estadio”.
En febrero se cumplen cuatro años desde que la Fifa y otros organismos deportivos suspendieran a todos los seleccionados rusos de todas las instancias deportivas (se mantiene en la actualidad), hecho que marcó un precedente importante en demostrar lo conveniente y poco neutral que resulta ser la Fifa ante sucesos que sacuden la geopolítica global. Medidas que no se vieron ni se consideraron con los seleccionados israelíes ante el genocidio al que ese ilegitimo Estado sometió al pueblo palestino, o incluso, y más recientemente, ante las criminales intervenciones militares que ejecutó Estados Unidos en Venezuela e Irán en los dos primeros meses del 2026, año de Mundial de fútbol por escenificarse en norteamérica.
Eduardo Galeano mencionaba que no existe corporación multinacional más impune que la Fifa, elemento que se agudiza al tener presente que tiene su propia justicia1. Este organismo supranacional que lleva operando desde principios del siglo XX, ha tomado la rienda corrupta y el direccionamiento mercantil del fútbol desde la llegada de Jean Havelange en los años 70, agrupando más países que las mismas Naciones Unidas (ONU: 193 – FIFA: 211). Havelange marca un antes y un después en la historia de esta institución, cuando conquistó la cumbre de la Federación anunció: “Yo he venido a vender un producto llamado fútbol”2, junto con Joseph Blatter, su mano derecha en esta orquesta, convirtieron este bello deporte en una mercancía, en una herramienta de manipulación, y en un lucroso negocio que ha sido funcional para los intereses de los más poderosos.
Fue también con Havelange, con la Copa del Mundo de Argentina de 1978 (más recordada por el contexto de la dictadura del general Videla, que por el fútbol de aquella edición), donde se manifestaba que “el fútbol es apolítico”3, esa fue su respuesta ante los cuestionamientos de realizar una Copa mundial en un país donde gobernaba una dictadura. A partir de allí, la Fifa se ha declarado “neutral” ante circunstancias que incomodan o comprometen sus negocios y relaciones con el poder.
Incluso, en 2018, el propio Infantino, actual presidente de esta multinacional, declaró: «Está muy claro que la política debe mantenerse al margen del fútbol y el fútbol debe mantenerse al margen de la política»4. Declaración que olvidó cuatro años después, cuando decide suspender a Rusia de toda competición futbolística internacional por la guerra con Ucrania.
Aunque en sus estatutos la Fifa ha sido reiterativa en que se considera neutral políticamente, en la práctica y en su historia, demuestra que se ha acomodado a los intereses hegemónicos y a la agenda dictada por Occidente. Pues, si fuera coherente con su actuar, debería suspender a Israel y a Estados Unidos por sus crímenes permanentes ante el mundo.
Para sumar evidencia de que la acomodada “neutralidad política” que abandera la Fifa, no es más que un discurso barato para dispersar cuestionamientos incómodos y mantener su tecnocracia supranacional, Infantino se inventó la desfachatez del “Premio de la paz de la FIFA: el fútbol une al mundo”, primer galardón otorgado a nada más y nada menos que a su amigo Donald Trump. Vale aquí preguntarse, ¿Por qué la Fifa se inventa un premio por la paz, en un momento histórico donde Estados Unidos ha agudizado su agresividad imperial y representa más que nunca la principal amenaza a la paz en el mundo? Resulta entonces necesario analizar y rastrear esta cercana relación entre dos de los hombres más poderosos del planeta, y las verdaderas intenciones que esconde una relación que termina por posicionar a Trump en el centro del ajedrez geopolítico y del fútbol mundial.
Infantino y Trump: fútbol
al servicio del Imperio
Estados Unidos, para que usted lo recuerde, cuando sintió que sus intereses estaban siendo atacados, creó el FIFA GATE con el FBI, hicieron lo que hicieron pero era por sus intereses.Marcelo “El loco” Bielsa.
Probablemente la Fifa ha caído en el punto más bajo de toda su historia al entregar un premio destinado a promover la paz a un personaje como lo es el presidente de los Estados Unidos Donald Trump.Veinte días después de la entrega de este reconocimiento, en la ceremonia del sorteo de la Copa del Mundo, aviones estadounidenses bombardearon Nigeria el 25 de diciembre, casi solo un mes después, el 3 de enero, este premio de la paz daría la orden de intervenir militarmente (después de constantes ataques y bombardeos en las costas del Mar Caribe), a Venezuela, y en los últimos días, junto a su cómplice en Medio Oriente, misiles de ambos países fueron lanzados sobre Irán, dejando a su paso más de 150 cuerpos destruidos de niñas que asistían a su escuela primaria, al líder supremo y a cientos como víctimas.
¿La paz y la forma de unir el mundo que promueve la Fifa se logra bombardeando países sin consecuencias ni pudor alguno? Vale recordar, que según “Armed Conflict Location & Event Data o Acled, el monitor de conflictos no partidista, dijo a Al Jazeera que Estados Unidos había llevado a cabo, o había sido socio de 622 bombardeos en el extranjero en total, utilizando drones o aviones, desde el 20 de enero de 2025, cuando Trump asumió el cargo”4. Venezuela, Nigeria, Iraq, Siria, Yemen, Somalia e Irán han sido sus víctimas, de hecho este último llama la atención, ya que la “Operación Martillo de Medianoche” fue ejecutada en Teherán al mismo tiempo en que se realizaba en tierra estadounidense el Nuevo Mundial de Clubes propuesto por Infantino,hecho que de nuevo no despertó el malestar de la Fifa.
«Esto es lo que queremos de un líder, que se preocupe por la gente. Queremos vivir en un mundo y un entorno seguros. Queremos unir. Y eso es precisamente lo que hacemos hoy aquí y lo que continuaremos haciendo en la Copa Mundial de la FIFA», dijo Gianni Infantino al entregar a Trump
el galardón5.
Un artículo de The Guardian6, ubica uno de los primeros encuentros entre Trump e Infantino a principios de 2017 durante el primer mandato de Trump, donde Infantino lo llamó por celular para ofrecerle acceso al mercado televisivo del fútbol, describiéndolo como el “más grande y cautivo del mundo”. Sus escaladas al poder fueron a la par, Infantino conquista la presidencia de la Fifa en febrero del 2016 y Trump llega a la Casa Blanca en enero del 2017, desde ese momento se fue tejiendo una amistad que tiene como base “consolidar la industria del deporte rey en el país más poderoso del mundo”7.
No obstante, se podría afirmar que Infantino debe su ascenso al poder del órgano rector del fútbol mundial gracias a Estados Unidos, ya que fue a partir del Fifa gate, el conocido escándalo de corrupción que estalló tras la investigación del FBI que terminó con la detención por sobornos y lavado de dinero de funcionarios de la rectora del fútbol mundial, propiciando como consecuencia el escenario ideal para que el italo-suizo llegara a la presidencia de la Federación.
A partir de allí, no hay quien afirme que es común ver a Infantino en donde está Trump, incluso medios deportivos señalan que es más frecuente verlo reunido con el mandatario estadounidense que con cualquier directivo deportivo de fútbol o de la Federación. El diario estadounidense The New York Times describe esa relación así: “Infantino se ha propuesto estar ahí donde esté Trump, da igual de qué se trate. Infantino habló en una cena del Foro Económico de Davos (Suiza, el país de Infantino) de 2020 cuyo anfitrión era Donald Trump. Durante la pandemia de Covid, viajó a Washington para la firma de los Acuerdos de Abraham que establecieron “relaciones diplomáticas” entre Israel y varios países árabes. También tuvo un asiento en lugar destacado en la segunda toma de posesión de Trump, y ha estado en el Despacho Oval en varias ocasiones”.
Ha sido durante sus mandatos como presidente de la Fifa que Infantino le otrogó la sede a Estados Unidos del Mundial de Clubes del 2025 y de la Copa del Mundo de Fútbol de este año.
El vínculo también incluye a la familia: para el sorteo del Mundial de Clubes, Infantino no invitó a jugadores retirados, sino a Ivanka Trump, hija del presidente. Incluso, no hay que olvidar que en la final de este Mundial de clubes Infantino le permitió a Trump que entregará el trofeo al Chelsea, equipo campeón, quedando incluso en la foto mientras los jugadores alzaban el trofeo. No será de extrañar que en la final del Mundial de selecciones de este año se repita la escena.
Es más, Infantino le obsequió a Trump el trofeo del Mundial de clubes, y los jugadores alzaron una réplica. Y por si fuera poco, también le regaló una réplica de la Copa Mundial de selecciones “porque es un ganador”, señaló Infantino8. Así pues, el generoso presidente de la rectora del fútbol a nivel global no solo le regaló el premio de la paz sino, además, una réplica en oro del trofeo más importante del fútbol. Cabe mencionar que este trofeo solo había sido obsequiado a Nelson Mandela y Lula Da Silva por parte de la Fifa.
Es preciso recordar que lo que marcaba la tradición era que solo los futbolistas campeones del mundo podían tocar el trofeo original, tradición que se rompió completamente cuando en agosto del 2025 Infantino le permitió a su amigo Trump tocar el trofeo con sus propias manos, caso particular, ya que cuando visitó a la mandataria de México, Claudia Sheinbaum (país que también es anfitrión del Mundial) solo le permitió tomar con sus manos una réplica e incluso de menor tamaño.
De esta manera, resulta evidente que el Mundial del 2026 que se realizará los próximos meses en Norteamérica, con mayor cantidad de partidos en suelo estadounidense, será un jugoso negocio para la Fifa de Infantino y para el gobierno de Trump: “A cambio, la FIFA recibirá el mayor pago de su historia. Impulsada por precios dinámicos, la entrada más cara para el Mundial del próximo verano costará casi cinco veces su equivalente en Catar 2022. Las plazas de aparcamiento para la final en Nueva Jersey costarán 175 dólares cada una. Ninguno de estos ingresos estará sujeto a impuestos, sino que fluirá libremente a las cuentas de la Federación, reabasteciendo el fondo común que puede desembolsarse a las organizaciones miembro y asegurando su influencia. Para una organización que solo genera ingresos un año de cada cuatro, la amistad de Infantino con Trump no es simplemente una misión personal, sino un imperativo empresarial”9.
Y como una muestra más de la cercanía acentuada entre estos dos infames personajes, Infantino ha abierto e instalado dos sedes de la Fifa en los Estados Unidos, una en Florida (el Estado adoptivo de Trump), en donde ha fijado la División legal de la Fifa, y la otra, en Nueva York, exactamente en la Torre Trump, el rascacielos propiedad del Presidente, es decir, ha convertido a la Federación en inquilina de Trump.
La amistad estrecha, pero oscura y lucrativa que se ha construido, nos ha demostrado que bajo el capitalismo el lema de “unir al mundo” (en este caso instrumentalizando y manchando la pelota), no es más que la expansión del jugoso negocio del fútbol en todas las fronteras, incluso en naciones que no han tenido una tradición futbolística como lo es Estados Unidos.

Mundial USA-México-Canadá 2026: Otro crudo ejemplo
de sportwashing
[…] el fútbol y la patria están siempre atados; y con frecuencia los políticos
y los dictadores especulan
con esos vínculos de identidad.
[…] el fútbol sirve a la publicidad de las empresas y en el mundo no existe un instrumento de mayor alcance popular para las relaciones públicas.
Eduardo Galeano, “El fútbol a sol y sombra”.
Desde 2010, año en que Estados Unidos perdió su postulación para ser la sede de la Copa del Mundo de 2022 y mismo año en que empezaron las investigaciones del FBI que resultaría en el Fifa gate, Estados Unidos, como Imperio ha conseguido los escenarios clave para posicionarse como centro del fútbol mundial10.
En el 2015 la Concacaf y la Conmebol eligen a Estados Unidos como sede de la Copa América Centenario 2016 (el torneo a nivel de selecciones más importante de Sudamérica); en el 2018 la Fifa elige a USA, Canadá y México como sede del Mundial 2026, y finalmente en 2023, nuevamente la Concacaf y la Conmebol eligen a Estados Unidos como sede de la Copa América del 2024, pero también la Fifa le da la sede del primer Mundial de Clubes del 2025, con formato de 32 equipos como ya mencionamos. Pero también es en el 2023, cuando el mejor jugador de nuestros tiempos y quizás de toda la historia del fútbol, Lionel Messi, ficha para un cuestionable equipo estadounidense11, el Inter de Miami.
Es así como podemos afirmar, que en la última década Estados Unidos se ha situado como la sede de algunas de las competiciones más importantes del fútbol mundial.
Y sí algo nos demuestra la historia de los mundiales, es que no han sido ajenos al contexto geopolítico global. Vale recordar que el único Mundial jugado en tierra estadounidense fue en 1994, antecedido por la caída de la URSS. Estados Unidos, un país con tradición deportiva en beisbol, baloncesto y fútbol americano, pero sin historia con la número 5. Y fútbol, en particular el Mundial y geopolítica, pese a lo que se diga, están ligados. Y por si fuera poco, no debe olvidarse que en 2028 Los Ángeles, Estados Unidos, serán la sede del segundo evento deportivo más visto y con más importancia solo superado por el Mundial: Los Juegos Olímpicos de Verano, ¿Casualidad? ¿O mejor hay que buscar la causalidad?
Y esa relación Mundial-política, visto el 2026, queda de nuevo a la vista, como también la amistad interesada entre Infantino y Trump, identificados en el potencial de cortina del fútbol para tender oscuridad sobre sucesos que conmocionan a Estados Unidos, tanto por su agresiva política exterior como por la crisis con los migrantes, perseguidos y criminalizados sin pudor alguno. Cortina que es todo un sportwashing12, es decir, siguiendo a Amnistía Internacional, la organización de grandes eventos deportivos, pero también compra de equipos de fútbol, y acciones similares con el claro propósito de desviar la atención de la opinión pública u ocultar acontecimientos en marcha, así como para blanquear la imagen de países donde no se respetan los derechos humanos. Otra reflexión, muy llamativa, que nos puede ilustrar claramente el papel jugado por el fútbol en el sportwashing, es la siguiente: “El fútbol funciona como un lenguaje común, emocional y transversal; no se presenta como propaganda. Y por eso, precisamente por eso, funciona mejor que cualquier propaganda. Entra donde el discurso político no puede, porque no incomoda, no discute, parece no obligar a tomar postura. De ese modo, sin que parezca una imposición, lava imágenes y fija un sentido común. El fútbol no dispara, no firma decretos, no invade países; pero sí construye sentido común. Y eso puede ser aún más letal que un misil, porque instala la idea de que ‘había que usarlos’”13.
Por lo tanto, la Copa del Mundo 2026 es un perfecto ejemplo de un lavado o blanqueamiento deportivo de lo que representa Estados Unidos para el mundo. La Fifa, en cabeza de Infantino, se presta para ello, y para que no quede duda de ello llama al certamen de este año como ‘la que pretende unir al mundo’. ¿Unir al mundo en medio de redadas contra migrantes, impidiendo el ingreso a este país de aficionados procedentes de países como Haití, Irán y otros?
Una realidad que la Fifa trata de minimizar con la creación del llamado “FIFA PASS”, algo así como una Visa express y temporal que permite el ingreso a los Estados Unidos bajo la condición de contar con entradas para los partidos del Mundial. Es decir, si una persona cuenta con el capital suficiente para adquirir las costosas entradas a los estadios y dejar sus dólares en Estados Unidos, puede entrar y sirve, pero si es una persona pobre y de un país que el Imperio considera amenaza, no sirve y no podrá asistir a ver a su selección de fútbol en el Mundial.
No cabe duda que quizás el partido más importante que se disputará en el Mundial del 2026, será el de la lucha contra el imperialismo, contra la xenofobia, contra la complicidad del fútbol y el sentido común que construye para justificar los crímenes de Estados Unidos y sus aliados, y sobre todo, contra quienes manchan la pelota. Es más que evidente que el Imperio lleva el marcador a su favor, pero si algo nos enseña la historia de los pueblos que resisten, es que nunca se debe dar por perdida la lucha contra el imperialismo, así como también nos ha enseñado este bello deporte que no existen remontadas imposibles.
El fútbol también debe entenderse como un campo de batalla de carácter político e ideológico, la dignidad no tiene precio y la pelota no se mancha.
1 Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra, 1995. Tercer Mundo Editores.
2 Ibíd.
3 Ver el documental “Los entresijos de la FIFA”
4 BBC, “Por qué la estrecha relación entre Trump y Gianni Infantino pone en cuestión la neutralidad política de la FIFA antes del Mundial de 2026”. https://www.bbc.com/mundo/articles/ceq1g407vzzo
5 ¿Cuántos países bombardeó Trump en 2025?, Al Jazeera, 2025.
6 INSIDEFIFA, “El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, recibe el ‘Premio FIFA de la Paz: el fútbol une al mundo’”, 2025. https://inside.fifa.com/es/campaigns/football-unites-the-world/news/presidente-trump-premio-de-la-paz-football-unites-the-world
7 Jonathan Liew, “Él masajea los instintos más bajos de Trump: ¿por qué Gianni Infantino de la FIFA se acerca al presidente de Estados Unidos?”, The Guardian, 2025. https://www.theguardian.com/football/2025/nov/30/he-massages-trumps-basest-instincts-why-is-fifas-gianni-infantino-cosying-up-to-the-us-president
8 Jon Salvador, “Fútbol, política y negocios: por qué Trump y la FIFA son tan amigos”, El Orden Mundial (EOM), 2025, https://elordenmundial.com/
9 “La dupla Trump-Infantino, los negocios y el mundial de fútbol”, Aram Anahorian, Pressenza, 2026. https://www.pressenza.com/es/2026/01/la-dupla-trump-infantino-los-negocios-y-el-mundial-de-futbol/
10 Jonathan Liew, “Él masajea los instintos …, The Guardian, op. cit.
11 BBC Mundo, “¿Por qué la Copa América Centenario se juega en Estados Unidos?”, 2 de junio de 2016, https://www.bbc.com/mundo/deportes/2016/06/160525_futbol_por_que_copa_america_centenario_estados_unidos_bm.
12 Para conocer las contradicciones que esconde el equipo del Inter de Miami recomiendo ver el artículo del profesor Renán Vega: “La confluencia de Miami, la mafia, Mas Canosa y Messi”.
13 Amnistía Internacional España, “Sportwashing: ¿Qué es eso del blanqueamiento deportivo?”, https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/sportswashing-blanqueamiento-deportivo-mar23/
14 Golpe de Estadio, El fútbol como cómplice de la invasión estadounidense en América Latina, enero 2026. https://www.instagram.com/p/DTJV-iZkZrC/?igsh=anZtcm5xcGJzOW0=
* Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional, Profesor de secundaria.



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