Trump extendió la tregua con Irán aunque mantiene el bloqueo naval en Ormuz
Donald Trump, presidente de Estados Unidos y Masoud Pezeshkian, presidente de Irán. (AFP)

Ni el vice JD Vance ni la delegación iraní viajaron a Pakistán para la segunda ronda de diálogo prevista para este martes. Teherán exige que Trump deje de bloquear sus puertos.

22 de abril de 2026. A pocas horas de que venciera el alto el fuego y pese a haber dicho que no lo extendería, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio marcha atrás y anunció una tregua indefinida en Irán para dar tiempo a la negociación con la República Islámica. Trump afirmó que extenderá el alto el fuego hasta que el gobierno de Irán, que a su juicio se encuentra “seriamente fracturado”, presente “una propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”. El embajador permanente de Irán ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, condicionó una nueva ronda de negociaciones a que Trump levante el bloqueo naval del estrecho de Ormuz.

Gabriel Merino, profesor e investigador de la Universidad Nacional de La Plata y del Conicet, declaró en diálogo con Página/12: “Hoy la clave para Irán pasa por establecer la administración efectiva de Ormuz, que sería un enorme triunfo político y estratégico. También sostener un plan nuclear civil, volviendo al acuerdo que rompió Trump en 2018”. Merino destacó que Irán “no va a renunciar a su programa de misiles y drones, tampoco a sus alianzas regionales. Quisiera negociar el levantamiento de sanciones y la recuperación del dinero retenido por Estados Unidos”.

Por su parte Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, indicó: “La tregua ha sido beneficiosa para ambas partes en tanto cesó un daño que Irán no tiene capacidad de evitar, y en tanto EE.UU. ha dejado de gastar los cerca de mil millones diarios que implican los ataques (en los primeros 12 días, el CSIS -Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales- estimó que se habían gastado ya 16.500 millones de dólares)”. Según Puricelli, “la imagen de Trump se está deteriorando a causa de la guerra y no es pensable una situación en la que ese deterioro cese si no termina la guerra”.

Una jornada de incertidumbre

Trump sostiene que tomó la decisión de extender la tregua por pedido de Pakistán, que ejerce como mediador, concretamente del jefe del Ejército, el mariscal Asim Munir, y del primer ministro, Shehbaz Sharif, con quienes mantiene una buena relación desde que Washington medió el año pasado en el conflicto entre Pakistán y la India. “Extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”, declaró el mandatario estadounidense.

En la red Truth Social, Trump dijo que “el gobierno de Irán está seriamente fracturado, algo que no sorprende”, mientras que ordenó a las fuerzas armadas de EE.UU. “que continúen el bloqueo y que, en todos los demás aspectos, se mantengan preparadas y capacitadas”. El vicepresidente JD Vance tenía previsto viajar el martes por la mañana a Islamabad para una segunda ronda de negociaciones, pero suspendió la visita dado que Teherán no confirmó su participación.

Ormuz y uranio, los puntos de discordia

La continuidad de las conversaciones en la capital de Pakistán queda ahora suspendida en el aire. JD Vance ya lideró la delegación estadounidense en la primera ronda de contactos celebrada el 11 y 12 de abril, que fue la reunión de más alto nivel entre EE.UU. e Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Desde entonces Trump ordenó a la Armada estadounidense llevar a cabo un bloqueo naval contra buques y puertos iraníes, que sigue vigente a pesar del alto el fuego.

El embajador permanente de Irán ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, aseguró que el bloqueo naval estadounidense en Ormuz es “una violación del acuerdo de alto el fuego” acordado hace dos semanas. En las últimas horas, ese bloqueo reavivó las tensiones entre ambos países después de que Washington atacara un buque iraní cerca del estrecho de Ormuz que intentó burlar la obstrucción de la Armada estadounidense.

El Pentágono insistió este martes en que “las aguas internacionales no constituyen un refugio para los buques sancionados” y advirtió que continuará “negando a los actores ilícitos y a sus embarcaciones la libertad de maniobra en el dominio marítimo”. Las partes no logran ponerse de acuerdo para resolver la libre navegación por el estrecho de Ormuz, vía clave para el comercio de crudo bloqueada por Teherán tras la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero.

Tampoco existe un consenso sobre el tema nuclear, ya que Washington exige el fin del enriquecimiento de uranio y que la República Islámica renuncie a obtener un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su programa nuclear con fines pacíficos. Al respecto Puricelli aseguró a este diario: “Irán tiene un reclamo que ha expresado claramente que es la compensación por los daños sufridos como resultado de la agresión. En cuanto a los programas nuclear y misilístico, lo único que tenemos como parámetro son los términos aceptados para firmar el acuerdo JCPOA (Plan de Acción Integral Conjunto) en 2015 o la disposición a dejar en manos de terceros países el almacenamiento de material fisible, como indicó Omán que habían aceptado en las negociaciones en Ginebra antes del inicio de los ataques”.

Amenaza a países del Golfo

El escenario sigue siendo inestable y los Guardianes de la Revolución de Irán, el ejército ideológico de la República Islámica, amenazaron este martes con destruir la producción de petróleo en Medio Oriente. “Si su geografía y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos para atacar a la nación iraní, deberán despedirse de la producción de petróleo”, advirtió a los países del Golfo el comandante de la Fuerza Aeroespacial de los Guardianes, Majid Mousavi. Antes de esas amenazas, los precios del petróleo subían en medio de la incertidumbre sobre si se reanudarían o no las negociaciones en Pakistán a pocas horas de finalizar el cese el fuego.

Para Gabriel Merinoel tiempo ahora juega a favor de Irán “mientras pueda sostener el cierre parcial de Ormuz y logre sortear el ‘bloqueo del bloqueo’“. Según el profesor e investigador, una solución a corto plazo sería que EE.UU. simule un bloqueo del estrecho sin llegar a aplicarlo realmente, mientras que Irán continúe administrándolo de hecho. ”Otra opción más inmediata”, detalla Merino, ”consistiría en que EE.UU. anuncie el cese del bloqueo durante las negociaciones y acepte temporalmente la administración iraní, lo que incluiría el cobro de una tarifa y el tránsito de los barcos por las rutas indicadas por Teherán. Creo que esta última posibilidad explica por qué Irán presionó al no enviar su delegación negociadora a Islamabad. Pero la situación es muy fluida y cambia hora a hora”.

Información adicional

El presidente de EE.UU. dijo que espera una propuesta de Irán para seguir negociando
Autor/a: Guido Vassallo
País:
Región: Medio Oriente
Fuente: Pagina12

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