Apuestas distintas
Las apuestas de Putin y Zelensky son distintas

Enterrado el “espíritu de Anchorage”, que desde la óptica del Kremlin permitía vender la ilusión de que era posible negociar el fin de las hostilidades en Ucrania mediante un entendimiento entre Rusia y Estados Unidos, los líderes de los países eslavos enfrentados, el ruso Vladimir Putin y el ucranio Volodymir Zelensky siguen empeñados en imponer sus condiciones para un arreglo político y, de ese modo, poder salir como triunfador de una guerra que, cuatro años y medio después de iniciada, sólo trae desgracias a dos pueblos que antes eran hermanos.

Para ello, las apuestas de Putin y Zelensky son distintas. El titular del Kremlin intenta “liberar” el eje industrial de Kramatorsk-Sloviansk en Donietsk y ordenó intensificar las operaciones para hacerse del control del primer obstáculo que es la localidad de Kostiantynivka. El precio de esos asaltos en bajas rusas es muy alto y las tropas aún tienen que superar cuatro escalones de fortificación hasta ahora inexpugnables, mientras avanzan a razón de 500 metros por semana en contados puntos del vasto frente.

También pretende agotar las existencias de proyectiles para sistemas de defensa antiaérea de Ucrania, vulnerables a los misiles balísticos. Pero esos ataques, que buscan influir en los habitantes de Kiev y otras ciudades obligados a sepultar civiles a diario y a pasar la noche en refugios, son cada dos semanas. Todo indica que Moscú, sin alterar sus reservas estratégicas, no puede asestar golpes masivos hasta que junta varias decenas de misiles.

El presidente de Ucrania tiene claro cuál es su apuesta: provocar una crisis de combustibles en Rusia mediante el ataque cotidiano contra refinerías, depósitos de petróleo y logística de distribución de gasolina, por un lado, y por el otro, bombardear empresas de la industria militar rusa que, de una forma u otra, tienen que ver con la fabricación de misiles.

Con su drones de diferente tipo y misiles de crucero –y están en fase final de prueba sus primeros proyectiles balísticos– en lo que va de año Kiev pudo destruir o impactar 49 empresas de la industria militar, cerca de 800 camiones cisterna y otros vehículos de carga, una de cada cuatro refinerías, entre éstas, 11 de las 12 más grandes.

Esta fase de la contienda se decantará del lado de quien logre causar más daño.

Información adicional

Apuntes postsoviéticos
Autor/a: Juan Pablo Duch
País:
Región: Euroasia
Fuente: La Jornada

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