La batalla sobre el 4 de julio
El senador Bernie Sanders, ícono de la izquierda en un país que cumplió 250 años y que, pese a la narrativa oficial, excluye a muchos de sus habitantes. Foto Afp

Este cuatro de julio es de ustedes, no mío. Ustedes podrían regocijar, yo tengo que estar de luto… América es falsa al pasado, falsa al presente y solemnemente se compromete a ser falsa al futuro… Su celebración es una farsa… su grandeza nacional, vanidad inflada… sus gritos de libertad e igualdad, burla vacía… No hay nación en la tierra culpable de prácticas más estremecedoras y sangrientas que la gente de Estados Unidos en esta justa hora”, fueron palabras del discurso del intelectual, periodista y ex esclavo afroestadunidense Frederick Douglass el 5 de julio de 1852 (https://www.zinnedproject.org/materials/ frederick-douglass-meaning-july-fourth/). Estaba hablando de qué es el 4 de julio para los esclavos en este país. ¿Por qué resuena hoy día?

Cuando Jimi Hendrix tocó su versión del himno nacional en Woodstock en 1969, lleno de distorsión, furia, bombardeos y un tantito de nobleza, resumió un país en guerra externa y una batalla interna por su futuro. El que es considerado un himno nacional alternativo, This land is your land, de 1944, del legendario cantautor Woody Guthrie, afirma que “esta tierra fue hecha para ti y para mí”. Pero en una de las estrofas dice: “en las plazas de la ciudad, en la sombra del campanario vi a mi pueblo; por la oficina de asistencia social yo vi a mi pueblo, y algunos estaban preguntando si ¿esta tierra aun fue hecha para ti y para mí”? Ambas expresiones permanecen contemporáneas.

Son parte de la gran batalla por la narrativa, por quién y cómo se cuenta la historia, de Estados Unidos que se libra todos los días y que estaban al centro del festejo del 250 aniversario de esta república el pasado fin de semana.

En el festejo oficial el sábado, el mandatario Donald Trump insistió en que ésta es “la edad de oro”, pero advirtió – con enorme nostalgia macartista– que “el comunismo” es la mayor amenaza que enfrenta el país, y que en gran medida es importado por “extranjeros”. El comandante en jefe, que antes acusaba que los inmigrantes importaban violencia y droga, ahora dice que también importan el comunismo, infiriendo que los avances de fuerzas políticas progresistas y socialistas democráticas son culpa de extranjeros. Poco antes del discurso, cientos de fascistas enmascarados uniformados del Frente Patriota marcharon por el centro de la capital con mensajes antimigrantes.

Tal vez la mejor respuesta es la clásica frase de Eduardo Galeano en su Cazador de historias: “Tu Dios es judío, tu música es negra, tu auto es japonés, tu pizza es italiana, tu gas es argelino, tu café es brasileño, tu democracia es griega, tus números son árabes, tus letras son latinas. Soy tu vecino, ¿Y todavía me llamas extranjero?”

Y esa es la respuesta que en efecto se ofrece por todo un país creado, construido y desarrollado por inmigrantes. El intento para secuestrar la Estatua de la Libertad se resiste desde el mismo lugar donde ella ofrece su invitación a los jodidos del mundo: Nueva York, donde un socialista democrático, musulmán e inmigrante fue electo alcalde de la principal ciudad de Estados Unidos. Su mentor, Bernie Sanders, un socialista democrático judío, es uno de los políticos electos de mayor aprobación en el país, donde más de la mitad de los jóvenes dicen que prefieren el socialismo al capitalismo.

Este aniversario fue festejado fuera del ámbito oficial en cientos de idiomas por los descendientes de las luchas democratizadoras libradas a lo largo de la historia de este país por inmigrantes, por indígenas estadunidenses, por la lucha afroestadunidense y la latina, de las mujeres, la comunidad gay, por veteranos de guerra que marcharon en Filadelfia y Washington el sábado en contra de las políticas imperiales, y los sindicatos y sus aliados que pelean por la democratización económica del país más rico del mundo.

Una advertencia: reducir a este país y su pueblo a sólo su cúpula oculta esa gran batalla que hoy día se libra dentro del superpoder, sobre todo la resistencia y rebelión cotidiana que se ha expresado a lo largo de los 250 años del país y que hoy disputa la narrativa de su futuro.

Jimi Hendrix Star Spangled Banner – Live at Woodstock. https://www.youtube.com/watch?v=sjzZh6-h9fM

Woody Guthrie. This land is your land. https://www.youtube.com/watch?v=wxiMrvDbq3s; y https://www.youtube.com/watch?v=9r0MQpUTIow&list=RD9r0MQpUTIow&start_radio=1

Información adicional

American curios
Autor/a: David Brooks
País: Estados Unidos
Región: Norteamérica
Fuente: La Jornada

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