La relación entre Trump y Zelenski ha dado un giro inesperado. La experiencia de Ucrania frente a los drones iraníes, los avances militares sobre el terreno y la estrategia política del presidente ucraniano han reforzado su posición ante Washington y devuelto protagonismo a Kiev en los planes de la Casa Blanca
Washington-06/08/2026
Algo ha cambiado en la relación entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski. La semana pasada, el Zelenski que salió de la Casa Blanca después de reunirse con el republicano distaba mucho del hombre que abandonó cabizbajo la residencia presidencial en febrero del año pasado, después de un griterío monumental. El cambio, sin embargo, no solo se explica por el carácter voluble del magnate, sino también por la mano izquierda del ucraniano y la guerra de Irán.
A Trump se le está atragantando el conflicto en Oriente Medio y, en un giro del destino, eso ha resultado ser beneficioso para Kiev. Después de que el año pasado el republicano le reprochara a Zelenski que no tenía “cartas”, ahora resulta que se ha convertido en un aliado estratégico para Washington y sus aliados del Golfo a la hora de defenderse de los drones de Teherán.
Los drones baratos Shahedcon los que los ayatolás agotan la cara munición estadounidense son los mismos que Rusia ha estado usando contra Ucrania estos últimos cuatro años. La primavera pasada, el Pentágono ya llamó a la puerta de Kiev para que les enseñara los drones defensivos que habían diseñado para defenderse de los Shahed. El ejército ucraniano, además, también envió técnicos propios para que enseñaran a los norteamericanos cómo manejarlos, ya que son los únicos que saben.
En marzo, Zelenski informó a los congresistas británicos que 200 expertos militares ucranianos habían sido enviados a 11 países del Golfo, entre ellos Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Qatar y Kuwait, para aconsejarlos sobre cómo combatir los Shahed también.
Trump, que tiene una mente muy transaccional y que siempre le gusta estar del lado del ganador, ha recibido favorablemente este gesto. Esto no solo se ha traducido en una mayor amabilidad del presidente, sino también en su disposición a ayudar a Ucrania. Aunque la semana pasada se retractó de su anuncio sobre la concesión de licencias para que Kiev fabrique sus propios Patriot, la perspectiva del magnate ha virado.
Otra de las razones de este giro es la improbable alianza que Zelenski ha forjado con la influencer de extrema derecha Laura Loomer. Durante todo este tiempo, la aliada de Trump ha resultado ser un destacado altavoz de propaganda prorrusa y una de las principales defensoras en el mundo MAGA de dejar de enviar ayuda a Kiev. Pero todo esto ha cambiado desde que hace unas semanas, Loomer visitó el país en guerra a raíz de una invitación del mismo gobierno ucraniano.
“He llegado a darme cuenta de que fui engañada por la propaganda rusa y llegué a creer muchas cosas falsas sobre Ucrania. Antes pensaba que este era un país lleno de nazis”, le dijo Loomer a Zelenski mientras lo entrevistaba para su programa en Rumble, una plataforma de videos en línea. Un giro sorprendente y que también ha ayudado a aplanar el camino de Zelenski en la Casa Blanca.
El año pasado Loomer fue personalmente a la Casa Blanca a pedir a Trump que rodaran cabezas a raíz del escándalo del casoSignalgate. Poco después, el entonces asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, fue apartado del cargo. Fue Waltz quien había añadido al chat de guerra, por error, un periodista de The Atlantic.
Fuera de la Casa Blanca, los resultados militares de los últimos meses han ayudado a recuperar el apoyo entre los congresistas republicanos. La semana pasada, el Senado avanzó un paquete de sanciones contra Rusia impulsado por el senador Lindsey Graham antes de su muerte súbita.
Durante el debate legislativo, el senador republicano por Arkansas, afirmó que “lo que ha marcado el cambio de rumbo es el éxito que tienen [los ucranianos] en el campo de batalla. El senador republicano Mike Rounds, que también se reunió con Zelenski, expuso que “el objetivo de todo esto es llevar a Putin a la mesa de negociaciones”.
Recientemente, el presidente ucraniano ha subrayado que las nuevas sanciones de los EEUU podrían ayudar a consolidar los avances que Ucrania ha conseguido en el campo de batalla y forzar al presidente ruso, Vladímir Putin, a reanudar las conversaciones de paz. Ante el fiasco de las negociaciones con Teherán y la necesidad de la Casa Blanca de conseguir alguna victoria diplomática, Zelenski intenta reflotar las conversaciones que el mandatario estadounidense impulsó entre Kiev y Moscú el año pasado. Otra mesa de diálogo que también está encallada


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