Moscú. Un dron ruso impactó este viernes en la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en pleno centro de Kiev y muy cerca de la catedral de Santa Sofía, monumento histórico protegido por la Unesco, informaron autoridades.
El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, confirmó el ataque en sus redes sociales y dijo que dio instrucciones al director en funciones del SBU, Oleksandr Poklad, quien no se encontraba en el edificio en ese momento, de “responder a Rusia, cuando todo esté preparado, de manera apropiada, sensible y de ser posible con reciprocidad”, teniendo en cuenta que el objetivo sería la sede del FSB (Servicio Federal de Seguridad) de Rusia en el centro de la capital rusa.
Desde el 27 de agosto, Rusia ataca prácticamente todos los días Kiev y otras ciudades ucranias con drones. Es, según los especialistas, parte de una nueva táctica que consiste en disparar menos drones, pero más seguido un mismo día. Además, algunos artefactos no tripulados tienen motores a reacción y algunas veces también se usan misiles balísticos difíciles de interceptar por la escasez de proyectiles para sistemas antiaéreos Patriot.
Sin embargo, la incursión de este viernes, a plena luz del día, sobre las 15:30 horas de Kiev, sorprendió a los observadores al producirse justo en la víspera de que se reanuden los esfuerzos por encontrar una solución negociada al conflicto ruso-ucranio.
Emisarios de EU intentarán relanzar negociaciones
Los negociadores –que, según dijo hace poco el jefe del Kremlin, Vladimir Putin, “siempre son bienvenidos” en Rusia, Steve Witkoff y Jared Kushner, emisarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump–, se disponen a visitar Moscú este sábado, y Kiev el domingo, en un nuevo intento de restablecer las negociaciones de paz, suspendidas hace seis meses.
“Como sucedió en anteriores visitas diplomáticas de estadunidenses, garantizaremos el funcionamiento normal del espacio aéreo ruso para que los negociadores puedan llegar sin problemas. Nos preocupamos por ellos, no por Rusia. De nuestra parte, no habrá lanzamiento de misiles ni drones y Rusia debería hacer lo mismo durante las negociaciones aquí y la instrumentación de las tareas logísticas para facilitar esta visita estadunidense”, señaló Zelensky.
“Nuestra meta es lograr que la visita sea al máximo constructiva y sustantiva para facilitar las negociaciones con los estadunidenses. Tenemos que encontrar variantes reales para poner fin a esta guerra. Veremos qué iniciativas traen Steve (Witkoff) y Jared (Kushner), y qué dicen de esto en Moscú”, agregó.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, dijo ayer a los periodistas que se informará cuando Witkoff y Kushner ya estén en Moscú, con lo cual alimentó los rumores de que el Kremlin no quiso confirmar la fecha de su visita al oponerse a que los emisarios de Trump viajen después a Kiev.
Analistas locales consideran que Moscú intenta llegar a un entendimiento con Washington, relegando a Kiev a un papel secundario, pero creen que esta vez no habrá un “segundo Anchorage”, en alusión a supuestos acuerdos alcanzados por Putin y Trump en Alaska, y se prevé que los enviados se reunirán el domingo con Zelensky en la capital de Ucrania.


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