Cerimedo y el fiscal boliviano // Larga mano de la Casa Blanca // Rubio da órdenes a Rodrigo Paz
El fiscal general Roger Mariaca (derecha) y el vicepresidente boliviano, David Choquehuanca en 2024. Foto Afp

02 de octubre de 2026. De qué profundidad será la cloaca del “fraude digital” (Petro dixit), que la Casa Blanca está nerviosa y ordenó a su halcón Marco Rubio detener en seco, sin orden judicial, al fiscal general boliviano, Roger Mariaca, quien investiga las turbias andanzas de Fernando Cerimedo (La Derecha Diario, junto con otro impresentable, Javier Negre, y sus granjas de bots) en la “elección” de al menos ocho peleles latinoamericanos de ultraderecha (con disfraz de “presidentes”) que sólo acatan órdenes de Trump, entre ellos Rodrigo Paz, el actual “mandatario” de Bolivia y ejecutor de la citada aprehensión, siempre con el objetivo de “enterrar” las pesquisas.

Mariaca acumula sobradas pruebas en contra de Cerimedo, ligado a la CIA (actualmente en prisión por intento de feminicidio, lavado de dinero y vínculos con el narcotráfico, entre otras causas), y documentaba sus sucias “operaciones” –ordenadas y financiados por Washington– para imponer a sus títeres en América Latina, y tan avanzada está la pesquisa que desde el norte se ordenó pararla en seco y detener al fiscal, utilizando para ello una inexistente “investigación” en su contra “por proteger narcotraficantes”, según la versión difundida por el “gobierno” de Rodrigo Paz (y horas antes por el gringo), que llegó a la “presidencia” de aquel país mediante los “operativos” de Cerimedo, asesor principal del “presidente” boliviano (uso masivo de bots, permanente difamación contra los opositores, discurso de odio, amplia difusión de noticias falsas, extorsión, pago de coimas, entre otras gracias; pretendió aplicar su “plan” en México, pero topó con pared).

Poco después de la detención de Mariaca, el halcón Marco Rubio publicó en sus redes: “la administración Trump se mantiene firmemente junto al presidente Rodrigo Paz y al gobierno democráticamente electo de Bolivia mientras toma acciones audaces y decisivas para combatir el narcotráfico, la corrupción sistémica y el crimen organizado trasnacional en Bolivia. La semana pasada, en la histórica reunión de líderes del Escudo de las Américas, Estados Unidos reafirmó explícitamente su compromiso inquebrantable de salvaguardar la gobernanza democrática y la seguridad en nuestra región contra la influencia desestabilizadora de redes armadas narcoterroristas. Las acciones de Bolivia demuestran el tipo de liderazgo necesario para hacer que nuestro hemisferio sea más seguro, fuerte y próspero”.

Horas antes, Mariaca fue detenido “por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y crimen organizado”, aunque los mismos medios bolivianos de comunicación reconocen la inexistencia de órdenes judiciales en su contra, que al final de cuentas fue lo de menos, porque el fiscal fue detenido por la libre. Y las casualidades no existen: el lunes pasado, el gobierno estadunidense decidió cancelar la visa otorgada al fiscal general y 48 horas después la policía boliviana lo detuvo. Y Rodrigo Paz está listo para extraditarlo a Estados Unidos.

Apenas el pasado miércoles por la mañana se publicó una fotografía (proporcionada por Nadia Beller) en la que muy contentos aparecen el hijo de Donald Trump y Fernando Cerimedo, rodeados por Andy Rivas (socio del anterior) y Brad Parscale (“consultor” estadunidense y “asesor” del inquilino de la Casa Blanca, quien utiliza las mismas sucias “herramientas” del argentino hoy preso en Bolivia; de hecho, aquel lo capacitó) y horas después el fiscal Mariaca fue detenido para cortar de tajo las pesquisas que documentan la imposición de al menos ocho títeres de Washington en América Latina.

Rodrigo Paz finge demencia sobre la cercanía e influencia de Fernando Cerimedo, pero el vicepresidente boliviano, Edmand Lara Montaño, deja en claro su participación: “tuvo poder y decidió; incidía en la designación de gente en los ministerios y siempre utilizaba el nombre del presidente; manejaba la línea editorial de algunos medios, daba indicaciones, bajaba línea comunicacional y operaba la comunicación del gobierno desde afuera y desde adentro; fue parte activa y primordial en el Ejecutivo y tenía cercanía directa con el presidente y también con su familia. El país merece saber cómo llegó a Bolivia, quién lo trajo, cómo ingresó al país; Bolivia no puede acostumbrarse a que asesores sin cargo, sin contrato y sin control tomen decisiones de Estado y manejen la comunicación pública”.

Las rebanadas del pastel

Mientras en la Casa Blanca están nerviosos, el genocida Netanyahu no se cansa de realizar operaciones de falsa bandera y culpar a terceros para seguir masacrando pueblos indefensos y mantener su expansionismo. Indecente y despreciable.

Twitter: @cafevega

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Información adicional

Autor/a: Carlos Fernández-Vega
País: Bolivia
Región: S
Fuente: La Jornada

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