“Es importante tener una idea descabellada para expandirse”, señala Martin Chalfie
El científico Martin Chalfie ofreció una conferencia en la Universidad Javeriana en Bogotá, el pasado 28 de octubre.Foto cortesía de la institución educativa colombiana

Miércoles 4 de noviembre de 2026. Para Martin Chalfie, ganador del Premio Nobel de Química 2008, es fundamental que los científicos dispongan del tiempo y del espacio para desarrollar nuevas ideas, incluso aquellas que en un principio pueden parecer descabelladas.

“Es muy importante dar a la gente espacio para pensar en las cosas, para tener una idea un poco descabellada para expandirse, no ser tan directivos”, sostuvo.

Chalfie conversó con La Jornada el 28 de octubre, durante su estancia en la Universidad Javeriana en Bogotá, como parte de la Nobel Prize Inspiration Initiative, en cuyo contexto ofreció la conferencia The Continuing Need for Useless Knowledge, una defensa de la ciencia básica en tiempos en que se exige rentabilidad inmediata a la investigación.

Al preguntarle sobre cómo su descubrimiento de la proteína verde fluorescente (GFP) para estudiar procesos biológicos –por el que fue galardonado–, ejemplifica la importancia de financiar la ciencia básica, Chalfie no se quedó ahí y recurrió a otros avances científicos

“Cuando la gente descubrió y pudo fabricar el máser de microondas, y luego el láser, que era luz, estaban haciéndose preguntas sobre mecánica cuántica. Nadie se les acercó y les dijo: “soy dueño de una tienda de comestibles y la gente está tardando demasiado en pasar por la fila”, apuntó.

“Tampoco, agregó, nadie de las industrias discográficas se les acercó y dijo: necesitamos algo mejor que los discos de vinilo ¿Pueden hacernos unos cedés o devedés? Pero todo eso evolucionó a partir del láser. Con la proteína verde fluorescente (GFP) sucedió lo mismo, nadie nos dijo: ¿Hay otros colores? ¿Hay otras proteínas fluorescentes ahí afuera?”

Para Chalfie “las consecuencias de los descubrimientos científicos son muy difíciles de predecir. Puedes ver las cosas inmediatas que quieres hacer, pero da un par de pasos más y es realmente asombroso lo que la gente ha hecho”.

El nobel explicó que su descubrimiento fue posible gracias a que trabajaba en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, Inglaterra, donde los investigadores podían desarrollar proyectos de largo plazo. Como ejemplo de esa libertad, mencionó al biólogo Max Perutz (1914-2002), quien dedicó 16 años a determinar la estructura cristalina de las proteínas.

También recordó a Sydney Brenner (1927-2019), Nobel de Medicina en 2002, quien dedicó 15 años a mapear el sistema nervioso de un gusano de 302 neuronas, investigación que abrió múltiples posibilidades para la biomedicina.

Chalfie hizo énfasis en lo que ocurre en Estados Unidos, donde los profesores investigadores pasan entre seis y siete años antes de obtener la titularidad en un instituto –una condición laboral más estable que ofrece mayor seguridad laboral y libertad para investigar–. “A menudo he pensado que el mejor trabajo que hacen las personas no es antes de obtener la titularidad, sino después de obtenerla, después de detenerse y reflexionar sobre ello”.

En este punto, recordó a Abraham Flexner, autor del ensayo La utilidad del conocimiento (1939), cuyas ideas inspiraron la creación del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde han trabajado famosos físicos y matemáticos. “El instituto es un refugio para que las personas puedan tener el espacio y el tiempo para desarrollar ideas”.

Chalfie apuntó que “esto no significa que tengamos un tiempo infinito para hacer las cosas. La gente no debería quedarse de brazos cruzados. Debería intentar lograr cosas. Y las personas que conozco que han tenido tiempo para hacerlo, han trabajado muy duro. Creo que es importante tener una perspectiva a largo plazo”.

Cuestionado sobre la situación en América Latina, donde los científicos se enfrentan a limitaciones presupuestales y una fuerte presión para demostrar que la investigación contribuye al crecimiento económico, Chalfie reconoció que “es muy difícil vender a los políticos que quieren vender algo de inmediato” un proyecto de investigación de largo plazo. Pero, “cada vez es más obvio que hemos probado todo lo que sabemos. Ahora tenemos que probar nuevos enfoques”.

Para superar presupuestos limitados, el científico se pronunció por la colaboración. “Ahora bien, creo que la colaboración está plagada de peligros, y el riesgo es que colaborar con un grupo que podría ser más rico, tener más recursos y especialmente en otro país, podría conducir a lo que suele llamarse colonialismo científico y nadie quiere eso”.

Chalfie consideró que, para evitar estos riesgos, la colaboración debe sustentarse en contribuciones equitativas y el reconocimiento igualitario del trabajo de cada participante. Bajo esas condiciones, dijo, es posible ampliar la capacidad de investigación en América Latina.

Información adicional

El estadunidense ganador del Premio Nobel de Química en 2008 insta a investigadores a no ser “tan directivos” // Ofreció conferencia en la Universidad Javeriana
Autor/a: Eirinet Gómez
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: La Jornada

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