El economista que llegó al poder de la mano de Horacio Cartes combinó estabilidad macroeconómica, crecimiento y una agenda de obras públicas con cuestionamientos por sus vínculos empresariales. La intervención de Ueno Bank y la ruptura con su padrino político precipitaron su salida.
05 de noviembre de 2026
Santiago Peña pasó de ser el economista elegido por Horacio Cartes para renovar el Partido Colorado a convertirse en el protagonista de una de las mayores crisis políticas y financieras de Paraguay. Su llegada a la Presidencia, el vínculo con el expresidente y empresario, y los negocios familiares que quedaron bajo la lupa ayudan a reconstruir cómo se consolidó su poder y por qué terminó en medio de un escándalo que sacudió al Gobierno.
Este jueves, en medio de la crisis por Ueno Bank y mientras avanzaba un juicio político en su contra, Peña presentó su renuncia. El desenlace dejó al descubierto una relación de poder que durante años fue clave para su ascenso y que terminó volviéndose en su contra.
De Columbia al círculo de Horacio Cartes
Peña nació en Asunción el 16 de noviembre de 1978. Se formó como economista en la Universidad Católica de Paraguay y obtuvo una maestría en Administración Pública en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos. Trabajó en el Banco Central y en el Fondo Monetario Internacional antes de regresar al país.
En enero de 2015, Cartes le abrió las puertas del poder. Con apenas 36 años y una sólida formación económica, Peña asumió al frente del Ministerio de Hacienda. Por entonces todavía militaba en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), pero su futuro político ya empezaba a quedar ligado al del presidente.
La ruptura con su partido llegó en octubre de 2016, cuando Peña se afilió al Partido Colorado, en medio de cuestionamientos por las presiones de Cartes para que sus ministros se sumaran al oficialismo. Un año después, buscó dar el salto a la Presidencia, pero perdió las internas coloradas frente a Mario Abdo Benítez.
La candidatura presidencial y la construcción de su poder
Tras su derrota, Peña pasó al directorio del Banco Basa, vinculado al Grupo Cartes. En 2022 volvió a competir por la candidatura colorada y esta vez se impuso, con el respaldo de Cartes, que simultáneamente consolidó su conducción partidaria.
El 30 de abril de 2023 ganó las elecciones presidenciales con el 42,74% de los votos. Asumió el 15 de agosto y llegó al Gobierno con una imagen de renovación técnica, aunque sus críticos advertían que Cartes conservaría el poder real.
En su vida personal, Peña está casado con Leticia Ocampos desde 1997 y tiene dos hijos, Gonzalo y Constanza. Su familia también tiene presencia en distintos negocios privados, algunos vinculados con el Estado.
Manuel Peña Palacios, uno de sus hermanos, estuvo relacionado con Wels S.A., una empresa que se dedica a recolectar residuos hospitalarios y patológicos. Aunque transfirió sus acciones en 2023, volvió a aparecer como representante legal en trámites ambientales. Además, está vinculado a empresas que consiguieron contratos con organismos públicos, como el IPS y el Ministerio de Salud.
Francisco Peña Palacios, otro de sus hermanos, ingresó en marzo de 2024 como accionista de U Holdings, una sociedad de Luxemburgo relacionada con accionistas de Ueno Bank. Dejó esa sociedad en abril de 2025.
Estos vínculos generaron cuestionamientos sobre la relación entre la política, los negocios privados y el uso de recursos públicos en Paraguay.
Una gestión con buenos números económicos, pero sin respaldo político
Durante su presidencia, Peña consiguió resultados económicos positivos. Paraguay creció un 6,6% en 2025 y obtuvo un segundo grado de inversión, una señal de confianza para los mercados. También bajó la pobreza y se crearon empleos. Además, programas como Hambre Cero llegaron a más de un millón de estudiantes.
Pero esos avances no evitaron que su Gobierno entrara en crisis. El caso de Ueno Bank puso bajo la lupa los vínculos de Peña con el grupo empresario relacionado con la entidad y los millones de dólares de fondos públicos que estaban depositados allí.
La oposición cuestionó el manejo de esos recursos y denunció posibles conflictos de intereses. Peña negó haber cometido irregularidades, pero el escándalo fue debilitando su respaldo político. La situación terminó de complicarse cuando Cartes, el dirigente que había impulsado su carrera, anunció que apoyaría el juicio político.
El derrumbe de Ueno Bank y la ruptura con Cartes
El 3 de noviembre de 2026, el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank después de detectar que su solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La entidad tenía cerca de 2,9 millones de clientes y administraba unos US$ 850 millones en fondos públicos, incluidos depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS).
La medida dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas y provocó protestas. La investigación avanzó con la imputación de 27 personas y la detención de ocho ejecutivos del banco.
En medio del escándalo, la oposición presentó un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. El golpe político más fuerte llegó cuando Cartes anunció que el Partido Colorado acompañaría la destitución. El dirigente que había sido clave para llevar a Peña a la Presidencia ya no estaba dispuesto a sostenerlo.
El 5 de noviembre, Peña presentó su renuncia antes de que avanzara el juicio político. Minutos después, la Cámara de Diputados votó a favor de la acusación por unanimidad de los presentes. La decisión todavía debía ser tratada por el Senado.
Qué viene ahora
La atención está puesta en los ahorristas, la devolución de los depósitos y la investigación sobre el manejo del banco. También deberán aclararse las responsabilidades por los fondos públicos que estaban en la entidad.
La salida de Peña dejó al descubierto el contraste de su gestión. Aunque Paraguay mostraba buenos indicadores económicos, el presidente perdió el respaldo político que había sido clave para llegar al poder. Y cuando estalló la crisis de Ueno Bank, ni siquiera el apoyo de Cartes alcanzó para sostenerlo.
La Constitución establece que el delfín de Horacio Cartés deberá asumir el cargo
Paraguay: En medio de la protesta, el vicepresidente Alliana espera suceder a Peña
El Congreso rechazó iniciar un juicio político contra Alliana, quien venía expresando su malestar por el manejo financiero del presidente. Crece la indignación por la crisis del Banco Ueno.
Por Guido Vassallo
05 de noviembre de 2026
La renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el avance del juicio político en su contra por el escándalo del Banco Ueno depositaron las miradas en el vicepresidente Pedro Alliana, llamado por la Constitución a ocupar la presidencia del país hasta agosto de 2028. Pedro Alliana es un histórico aliado político de Horacio Cartes, aunque recientemente la relación atravesó tensiones motivadas por sus ambiciones presidenciales de cara a los comicios de 2028. En declaraciones recientes, Alliana expresó su malestar por el manejo del sistema financiero en el gobierno y “otras preocupaciones que tenía y que manifesté en su momento a Santi”.
¿Cómo avanzará la sucesión?
La Cámara de Diputados rechazó este jueves el pedido de juicio político contra el vicepresidente, lo que allanó el camino para que ocupe la presidencia una vez que se resuelva la situación de Peña. Con una votación de 48 votos en contra y 30 a favor, la Cámara de Diputados desestimó avanzar sobre Alliana, pero en cambio aprobó por unanimidad impulsar el juicio político contra Peña.
Mientras puertas adentro la tensión aumentaba, en el exterior del Congreso se manifestaban empleados y ahorristas de Ueno Bank para rechazar la renuncia de Peña y exigir la apertura de un juicio político. La protesta se intensificó con el correr de las horas y la policía reprimió con gas lacrimógeno. “¡Vencer o morir!”, “¡Ni un paso atrás!”, gritaban los miles de manifestantes que se movilizaron en Asunción exigiendo la devolución de sus ahorros.
La Constitución de Paraguay establece que, ante la renuncia, destitución, muerte o incapacidad declarada del presidente, el vicepresidente debe asumir el poder ejecutivo y completar el período constitucional. El escenario cambia para la vicepresidencia. El artículo 234 de la Carta Magna paraguaya establece que si la vacancia se da durante los últimos dos años de gestión, el Congreso tiene la atribución de designar a quien completará el mandato. En las últimas horas el nombre que picó en punta para ocupar el cargo de vice es el de Antonio Barrios, actual senador nacional y médico de cabecera de Horacio Cartes.
¿Quién es Pedro Alliana?
Conocido en el ámbito político local como “Mangui”, Pedro Alliana nació en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, el 19 de febrero de 1974. Antes de dedicarse de lleno a la política, fue comerciante y llegó a integrar el seleccionado de básquet paraguayo. En 2008 fue electo gobernador de Ñeembucú, cargo que ocupó hasta 2012. Un año después de finalizar su mandato, Alliana dio el salto a la política nacional y logró una banca en la Cámara de Diputados. Llegó a presidir la Cámara Baja en varias oportunidades, entre 2019 y 2022.
En julio de 2015 Alliana asumió la presidencia de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, una responsabilidad que mantuvo hasta enero de 2023. Desde ese espacio consolidó su alianza con Horacio Cartes y el sector que encabeza, Honor Colorado. Tal es así que en 2020 varios periodistas y medios locales lo ubicaron dentro del selecto “Cuatrinomio de Oro” del Partido Colorado, un concepto que originalmente hacía alusión al grupo de funcionarios y aliados más cercanos al dictador Alfredo Stroessner durante su régimen.
Cartes fue quien terminó de volcar la balanza a su favor para que acompañe a Peña en la fórmula presidencial de 2023. El funcionario fue señalado por presunto nepotismo debido a la ubicación de distintos allegados y familiares en la estructura estatal. Se destaca el caso de su hija, Montserrat Alliana, contratada en la Cámara de Diputados sin contar con título académico registrado para el puesto de coordinación que ocupaba.
Su rol en el gobierno
Durante gran parte de la gestión, Alliana funcionó como un puente entre el poder ejecutivo y el Congreso, garantizando la gobernabilidad de Peña. Pero el vínculo empezó a resquebrajarse a raíz del proceso de resolución que inició el Banco Central del Paraguay por el Ueno Bank. En las últimas horas Radio Monumental 1080 y el diario Última Hora dieron a conocer una presunta conversación de WhatsApp del lunes pasado entre Peña y Alliana, en la que este último le reprochó el manejo de la crisis.
En uno de los mensajes más duros, Alliana habría dicho: “Hola Santi, lastimosamente no tuviste en cuenta las veces que te avisé y te comenté de cómo yo veía la situación y la gravedad de las cosas. Hasta fui a hablar con Carlos Fernández (ministro de Economía hasta el 31 de marzo del 2026) y tampoco me escuchaste. Y ya en ese momento me dijo cómo viene la mano. E hiciste caso omiso. Y ahora lo de Ueno. ¿Hace cuánto venimos hablando y nunca fuiste sincero conmigo? Me enteré de la gravedad de los casos por otro lado. Contá con mi apoyo y mi trabajo, pero lo de mi candidatura ya es irreversible”.
Aunque Alliaga siempre se mantuvo cerca de Cartes, las fricciones se profundizaron a mediados de octubre de 2026, cuando el expresidente le retiró su respaldo como precandidato presidencial para las próximas elecciones. Alliana rechazó la imposición de Cartes y, respaldado por un sector de gobernadores y legisladores, se distanció de Honor Colorado, marcando el nacimiento de un nuevo sector más ligado a Peña. Ante este quiebre, Cartes anunció que Honor Colorado no presentará ninguna candidatura para las elecciones internas partidarias previstas para 2027.



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