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Una mirada sociológica de la profesión mediática en Colombia

Una mirada sociológica de la profesión mediática en Colombia

Notable bombo mediático el realizado por los medios tradicionales para difundir el libro Enemigos, de la presentadora Vicky Dávila, figura mediática del periodismo unanimista oficial, un campo donde el periodismo queda reducido a lo estilístico, la lisonja y la complacencia. Su lectura es poco provechosa, pero entre chismes y acusaciones pueden deducirse las formas dominantes y de hacer política en Colombia.

 

“Enemigos. Santos y Uribe, ¿por qué se odian?”, libro promocionado por el canal de televisión para quien trabaja su autora, en emisoras de la misma compañía e incluso en espacios de la competencia, como La W Radio. Su lanzamiento llegó tras el escalonamiento verbal, durante las pasadas elecciones, entre Santos y Uribe. En esa coyuntura fue presentado como un libro con reveladoras declaraciones para la opinión.

 

El libro fue presentado en la Universidad Javeriana, con la asistencia del set de sus compañeros de radio y televisión. La autora se limitó a preguntar a los comentaristas invitados –Luis Eduardo Garzón y José Obdulio Gaviria. El evento fue reproducido en el programa “La Noche”, de Claudia Gurisatti, junto con una entrevista a la autora. Antes de salir a la venta, el primer capítulo fue publicado en la Revista Semana. Toda una estrategia efectiva para la venta, un texto diseñado en 388 páginas con un costo de 29.500 pesos pero a la mitad en las ventas de Morgan.

 

Para la elaboración del libro integraron un equipo de investigación con dos personas: Marcela Osorio Granadas comunicadora social egresada de la U. Javieriana en 2008, y Álvaro Dávila Hoyos subdirector y periodista en tecnología en NTN.

 

Un texto donde el mejor planteamiento periodístico está en el prólogo, escrito por Juan Gossain, quien escribe: “Me pregunté si al fin y al cabo existe la lealtad en la política o si, por el contrario, política y lealtad son términos excluyentes”.

 

El libro está integrado por un conjunto de 16 entrevistas a los implicados, sus hijos, expresidentes, asesores, políticos y exmilitares, reunidas en doce capítulos y dos anexos –mal relacionados– de documentos interceptados a las farc. Entrevistas y otros organizados de tal manera para presentar lo que su autora define como la polarización política más aguda en la historia nacional contemporánea ¡Se nota como falta la historia! Le tomó un año para procesar las entrevistas realizadas entre citas, almuerzos y cafés para llegar a la conclusión que Uribe y Santos están peleados (¡!)

 

La autora

 

Vicky Eugenia Dávila Ruiz nació en Buga y el pasado 30 de mayo cumplió sus cuarenta años. Inició su carrera en 1991 cuando apenas cursaba primer semestre, un casting le dio la posibilidad de trabajar sin remuneración como presentadora del Informativo Institucional “El Senado Hoy” de Notipacifico. Sus ingresos los obtenida como profesora de religión en el Colegio Eliseo Popayán. Después trabajará para Tv Hoy. En 1994 llega a Bogotá para una oportunidad laboral con el noticiero QAP. Pasaron cinco años de labor y de estudio para graduarse en la Universidad Autónoma de Occidente. En 1997 viaja rumbo a Washington a estudiar inglés y trabajar como corresponsal. Regresa al país para integrar el equipo de presentadoras de RCN. Recibe el Premio “TV y Novelas” en el 2003 como mejor presentadora. Asume como directora del noticiero radial de la FM en el 2007. Al año siguiente la Sociedad Iberoamericana de Periodismo pública varios correos provenientes de las farc donde circula su cara tachada. En el 2013 recibió el Premio Simón Bolívar por mejor entrevista en radio. Una figura presentada como modelo a seguir tras éxito profesional.

 

En un aspecto más personal, Vicky Dávila es la mayor de cinco hermanos. A los nueve años empezó su relación con la música. Ante la separación de sus progenitores se queda con su madre y dos de sus hermanos. Por situación económica luego queda con la abuela. Entra al Colegio Batallón Pichincha en Cali; mientras cursa la secundaria canta con El Trio Luis Calvo. Llegó a cantar “Mensajero del amor” ante el Papa Juan Pablo II en su visita a Cali en 1986. Contrae matrimonio en 2000 con el también periodista Juan Carlos Ruiz Ceballos, hermano de Yolanda Ruiz –directora de RCN noticias–, quien fallece –2001– a los cuatro meses de nacer su hijo. Contrae nuevas nupcias con José Amiro Genecco Martínez, hijo del ex gobernador del Cesar Lucas Gnecco. Entre la profesión y la farándula queda proyectada como figura mediática.

 

Su libro

 

A la hora de exponer cuál es la razón que marca el distanciamiento entre Uribe y Santos, presentado como antagónico, concluye que pertenecen a un ADN político distinto. Y, ¿cuáles son los genes distintos que mutaron en especímenes que representan diferentes sectores de clase? Silencio total. No hay pista alguna sobre el particular.

 

Según ella, realiza encuentros periodísticos sin prejuicio, por lo cual “le pide a Dios sabiduría y claridad al sacar su grabadora de la mochila”. Sus notas no logran superar la ‘chiva’ pues le falta actualización sobre la condición del investigador en el campo de las ciencias sociales, y formación conceptual e histórica, lo que le imposibilidad comprender los procesos de estructuración social.

 

La primera persona presentada en su libro es Germán Vargas Lleras, opuesto a la segunda reelección de Uribe y favorable a Santos, aunque no es su subalterno. Centró buena parte de la entrevista sobre los implicados del atentado: “El DAS estuvo comprometido con ese hecho y lo que lamento es que esa investigación no haya avanzado hasta las últimas consecuencias”. La periodista no comenta nada. Las insinuaciones son varias, incluso Uribe, quien llama al afectado por el atentado. Lleras le comenta a su esposa que el otrora Presidente “Estaba muy alebrestado […] Eso pasa por interceptar ilegalmente a las personas”. La periodista pregunta si cree que fue interceptado: “No solamente me tenía interceptado, me hacía seguimientos. Yo vi la carpeta mía que existía en el DAS”. Las explicaciones de Uribe y el entonces general Naranjo sobre la autoría del atentado por parte de las farc nunca lo convencieron. Vicky habla con la esposa, su antigua compañera de noticias: Luz María Zapata, sobre la llamada telefónica donde Uribe no dejó hablar tratando de borrar lo malo diciendo que él no era un asesino. Evidente son las prácticas de Uribe con las interceptaciones como forma de accionar político. Un enemigo peligroso, pero no el único. Ante el ofrecimiento de Santos para que Germán asumiera como Ministro de Defensa, Uribe dijo: “Si el ministro es Germán Vargas me voy del país. Yo estaría en un riesgo real de que mis enemigos me acaben”.

 

El libro toma como importantes las opiniones de los expresidentes. Cesar Gaviria se negó argumentando no hablar babosadas, hoy es quien las suelta todas contra Uribe en defensa de Santos. Ante su negativa a la periodista “le dio mamera volver a intentar”. Lo mismo le pasó con Belisario Betancur, desvinculado de la escena política, negándose pero “su alma lloraba por dentro por decirme que no”. Con Andrés Pastrana entrevista con permanentes alusiones al Caguán y al gobierno de Samper. Dice sobre Santos y Uribe “Si el presidente Uribe creía que podía tener una influencia sobre Santos, era no conocer a Santos”. Otro de sus apuntes refiere al acto ilegal de la reelección de Uribe. Samper queda sorprendido por la transformación de Uribe como gobernador.

 

Consiguió que el propio Humberto de la Calle, a quien conociera en RCN y calificara como “el más aplicado de la manada”, le concediera una entrevista por ser su antigua compañera de equipo de trabajo. Pregunta que si es consciente que la opinión pública quiere cárcel, desarme y no participación en política para las farc. De La Calle hizo una mención sobre la justicia transicional para la guerrilla, Vicky enseguida pregunta si los mismos beneficios pueden esperar los implicados en los falsos positivos. ¡Pero por favor, un momento!

 

Ella dice que en su libro hay declaraciones explosivas, pero olvidó señalar que incluyen las propias. Sobre la negociación de paz dice: “Un tiempo de dificultades y frustraciones, con algunos frutos que satisfacen a quienes tienen sus esperanzas puestas en la paz, pero que llenan de argumentos a los que, pesimistas, consideran que el único camino es la confrontación armada”. Para ella lo que pasó en el Caguán, es que las farc traicionaron el espíritu de paz del presidente Pastrana. Al final del capítulo escribe que espera hablar de nuevo con Humberto de La Calle en un café como cuando eran “compañeros de pupitre” en la emisora. Ella cree que sigue estudiando en la Universidad.

 

Mentalidad militar antisubversiva

 

Entrevista al exgeneral Javier Rey, quien bajo el escándalo de Andrómeda fue cogido entre ojos y aprovechado en acto de corrupción por compra de armas para su retiro en febrero pasado. En sus declaraciones puede evidenciarse que los militares fundamentan todas sus acciones contra las farc, definidos siempre como bandidos o narco terroristas, en el temor a que lleguen a gobernar y cambiar la Constitución. Una preocupación que está representada en La Habana por Jorge Enrique Mora Rangel. Seguramente fue Javier Rey quien reveló a la autora información de inteligencia militar sobre los bloques de las farc en el Magdalena Medio, Caribe, Arauca, Guaviare y aquellos que estarían en Venezuela. También, alarmado ante una estrategia conocida como “Plan por la independencia definitiva 2010-2014” que busca disminuir las acciones militares e incrementar las políticas. También aluden a la cúpula militar que entregó a Uribe las coordenadas del sur del Meta sobre los dos guerrilleros que volaban hacia La Habana. Pero cuando le preguntan sobre esto a Javier Rey dice: “No, no. Nos chuzaron, estamos chuzados Vicky, el pueblo colombiano está chuzado”. La relación con lo militar en Vicky no es sólo como fuente, para ella es una institución importante para la cual el más duro golpe recibido fueron los llamados falsos positivos. Es por eso que la fuente pudo darle otro contacto.

 

Antes que estallaran las interceptaciones de Andrómeda, la información fue ofrecida a la propia Vicky Dávila. Después de recibir unos correos interceptados a las farc, pero la información tenia precio. Cuenta que se negó porque no es política de RCN, pero si cumplían con el deber patriótico de entregarlas garantizarían su difusión. Eso sí, las grabaciones sirvieron de noticia en emisoras de RCN y para su libro. La conversación fue grabada en estudio y al final parece cortarse por interferencias y ella dando el número del fijo en la emisora. Pero, si esa información la venden es porque hay compradores.

 

En el libro bulle una mentalidad militar arraigada y un claro espíritu antifariano como ética profesional, quizás exacerbado por las amenazas sufridas por parte de tal guerrilla. Dávila denuncia en todos los espacios, de manera incisiva, la presencia de las farc en Venezuela. Estigmatización que expande a todo lo que huela a izquierda, como queda claro en sus declaraciones en el caso del alcalde Petro. Esto es lo que refiere ante la protesta indígena, en un mismo párrafo donde habla sobre las farc “El país se estremeció, como se estremeció con las lágrimas de un militar que, en medio de sollozos, se rendía con sus hombres, y entregaba sus armas, ante una protesta indígena en el departamento del Cauca”.

 

Naturalmente antichavista, como su gran amiga Claudia Gurisatti, Vicky define a los países del Alba como buitres contra Colombia. A Uribe lo define como “paisa paisa, hombre de campo, con una familia importante en Antioquia, combativo con la guerrilla por convicción y por su condición de víctima. Su padre fue asesinado por las farc en Antioquia. El más conservador de los liberales”. Extrañas formas subjetivas para expresar objetividad en el tratamiento periodístico. La entrevista a Uribe fue realizada en lapsos cortos. Aunque dice que entrevistas sin grabar y otra que no iba a publicar en el libro ¿Entonces en dónde? La entrevista es mediocre y deja aún más cojo el libro. En cambio a Santos le concedió buena parte para exponer sus razones.

 

ADN distinto

 

Si Uribe y Santos son distintos es porque su ADN los ubica en diferentes sectores sociales. Como dice Angelino Garzón en el libro, “La diferencia está entre la elite del establecimiento bogotano y la provincia de un hijo de un finquero”. Uribe como líder provincial terrateniente, capataz para los mandados sucios de las elites capitalinas. Esas en medio de las cuales nació Santos, un representante de la oligarquía política nacional, la misma que ahora quiere retomar la administración nacional, pero encuentran que los otros –encargados por un tiempo de la misma– ahora no quieren dejar el poder. En política los amigos no existen, sólo son posibles los aliados. Pero en este caso sus diferencias no son irreconciliables, sólo tienen diferencias desprendidas de la disputa por el poder. Por ejemplo, uno de los primeros enfrentamientos públicos fue la fuga y asilo de María del Pilar Hurtado –que ahora vuelve a ser noticia– como parte de una estrategia para contener al otro.

 

Disputa con trapitos al sol, con filtración de algunas perlas del poder, como parte una política donde la lealtad siempre está a favor de la coyuntura, entre alianzas y rupturas. Hay que recordar que Santos y Uribe son conocidos desde las toldas del liberalismo galanista. Santos, el mismo que fue al centro ideológico de Uribe en Instituto de Estudios Liberales de Antioquia, el mismo que prologó el libro “Colombia: guerra y paz” de José Obdulio Gaviera. Tan conocidos como para que el propio Santos, junto a la mano de Oscar Iván Zuluaga, organizaran el partido político para Uribe, con J. J. Rendón soportando sus comunicaciones, no sin antes que Germán Chica organizara un seminario para ellos. Todos están en la foto.

 

Un libro como para olvidar. El tratamiento analítico es nulo. Tenemos acá una periodista cuya función queda reducida a simple presentadora. Volvemos a la tensión del periodismo entre profesión y oficio, una labor que tiene como simple ventaja contar con fuentes, restringidas para los demás. Destaca esto, tristemente, una relación acrítica con los círculos de poder, un lobby para contar con la posibilidad de realizar entrevistas entre sus rutinas de emisiones por radio y televisión.

 

La trayectoria de Vicky puede ser el sueño arribista de cualquier estudiante de comunicación. Un tipo de periodismo con posición social, que hace posible contar con relaciones e informaciones que sostienen un poder de influencia mediática. La niña periodista queda limitada a seguir presentando, al parecer su profe le puso la tarea de notariado público, ella hizo sus contactos, preguntó sin comentar para quedar bien con todos. Una mediocre tarea que busca adornar con su sonrisa. Que siga presentando.

Información adicional

VICKY DÁVILA, ENEMIGOS: UN LIBRO DEL CHISME POLÍTICO CRIOLLO
Autor/a: EDWIN GUZMÁN
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