Home » “Nos atacan con filtraciones policiales”

“Nos atacan con filtraciones policiales”

“Nos atacan con filtraciones policiales”

Nada más presentar una oferta de gobierno al Psoe, Podemos ha vuelto a ubicarse en la mira de la derecha española, que trata de desactivar un posible pacto por el cambio que podría empezar a concretarse este sábado 30.1 El diputado Eduardo Maura, quien forma parte de la dirección política del partido que lidera Pablo Iglesias, advierte que “están pasando cosas muy raras”.

 

España vive un momento convulso. Por un lado, la corrupción golpea con dureza al Partido Popular (pp), que en menos de una semana se ha visto envuelto en otros dos nuevos casos judiciales. El más grave ha tenido su epicentro en Valencia, donde 24 personas –entre ellas varios miembros de la formación conservadora– han sido detenidas por su participación en una trama dedicada al cobro ilegal de comisiones. Todo esto golpea al presidente, Mariano Rajoy, en pleno proceso de negociación para tratar de conformar un nuevo gobierno. Si ya tenía problemas para encontrar apoyos, los escándalos de esta semana complican aun más las cosas.

En ese contexto, el PP ha decidido montar una agresiva campaña contra Podemos, el partido de izquierda que podría alcanzar un acuerdo de gobierno con el Partido Socialista Obrero Español (Psoe). Si eso ocurre, Rajoy se vería desplazado de La Moncloa, sede del Ejecutivo español. Temerosos de que ese escenario se haga realidad, los conservadores parecen haber confeccionado un plan que incluye todo tipo de ataques.

Con la inestimable ayuda del Ministerio de Interior, medios de prensa afines al PP han presentado varias “exclusivas” sobre la financiación de Podemos –los acusan de recibir dinero de Irán y Venezuela– y sobre los contactos de sus principales dirigentes con el gobierno de Hugo Chávez. Incluso ha aparecido un video grabado en una zona reservada del aeropuerto de Barajas en diciembre de 2014. En las imágenes se aprecia a una dirigente de Podemos, una diputada de la Cup –partido anticapitalista catalán– y a un reconocido pensador marxista que además tuvo a una hija presa por pertenecer a Eta. Los tres viajaban a Caracas para participar en un foro público sobre el derecho de autodeterminación. Ni se imaginaban que un año después, en pleno proceso de negociaciones poselectorales, aparecerían en los noticieros.

Nada de esto sorprende a Eduardo Maura, diputado de Podemos e integrante de su dirección a nivel estatal. Tanto él como sus compañeros sabían que los habituales “golpes mediáticos” contra esta formación podrían recrudecer a medida que avanzaran hacia un posible pacto con el Psoe. No en vano buena parte de los ataques surgieron justo después de que Pablo Iglesias, líder nacional de Podemos, ofreciera públicamente al socialista Pedro Sánchez llevar adelante un gobierno conjunto. De acuerdo a esa oferta, Iglesias sería el vicepresidente y Sánchez el presidente. Nada más oír esta noticia, los medios afines al establishment y el gobierno de Rajoy pusieron el grito en el cielo.

A la misma hora en que los informativos mostraban al ex presidente José María Aznar alertando de que esta formación de izquierda es una “amenaza” para la democracia, Maura bajó el volumen del televisor y habló con Brecha.

—¿Le sorprende que esta campaña ocurra justo ahora?

—Para nada. En realidad, hace tiempo que venimos sufriendo ataques con noticias que podríamos denominar como “truculentas” y que también han incluido videos, informes de la policía, filtraciones… En fin, cosas muy raras. Todo esto nos parece una falta de respeto a los 3 millones de personas que nos votaron en las elecciones del pasado 20 de diciembre. Quien tenga algo contra nosotros puede ir a los tribunales. Por el contrario, todo lo que sea hacer política por fuera de las instituciones no favorece la sana confrontación democrática entre proyectos. Dicho de otra forma: son acciones que sólo buscan ensuciar el ambiente político.

—De hecho, algunas informaciones publicadas en las últimas horas revelan que el Ministerio de Interior está destinando recursos a investigaciones contra Podemos.

—Esperemos que eso sea falso. Si no lo fuese, habría que tomar medidas urgentes. Pero debería hacerlo la justicia, no Podemos.

—Mientras tanto su partido está planteando un acuerdo de gobierno con el Psoe. ¿Qué propone exactamente?

—Desde Podemos hemos propuesto un acuerdo integral de país. Es decir, un modelo de institucionalidad diferente, basado en tres pilares. Por un lado, en un contexto de crisis económica muy grave como el que vivimos, que ha afectado a muchísima gente, proponemos blindar constitucionalmente los derechos sociales e impulsar una ley de segunda oportunidad para todos los trabajadores autónomos y pequeñas y medianas empresas que se han visto afectadas por la crisis y han tenido dificultades para llegar a fin de mes o para sacar adelante sus negocios. Por otro lado, creemos que en un contexto de crisis institucional –creado principalmente por la corrupción– es fundamental abrir un proceso radical de regeneración democrática. Por último, en un país de países, como España, con diferentes identidades nacionales, debemos impulsar un modelo de Estado que recoja esas diferentes identidades y permita que las personas de los distintos territorios se sientan más cómodas con la estructura del país en el que viven. Por tanto, apostamos por la unidad, pero por una unidad que garantice ante todo y en primer lugar la diversidad de los territorios y las identificaciones colectivas que existen en la sociedad española.

—¿Cree que el Psoe accederá?

—Vimos que el Psoe estaba dubitativo, no terminaba de tomar la iniciativa. Frente a ello, a nosotros nos parecía que la línea roja era que el PP no siguiese gobernando. Entonces decidimos dar un paso y plantearle al Partido Socialista un programa político y social. A ello añadimos una propuesta de gobierno, que incluía una vicepresidencia y distintos ministerios de peso para Podemos. Hemos dejado esta iniciativa sobre la mesa, y ahora estamos esperando que el Psoe decida qué va a hacer. Debe decirnos si la acepta o no, o si quiere ofrecer otra alternativa como parte de la negociación. Lo que ocurre es que dentro del Psoe hay diferentes almas en pugna.2

—El ex presidente socialista Felipe González, una de esas “almas” de las que usted habla, ha dicho que prefiere que gobierne el PP.

—González sostiene que estamos en un escenario de “inestabilidad”, pero nosotros creemos que está equivocado: lo que ocurre en este momento es que la sociedad española y sus instituciones están cambiando. Sin embargo, el ex presidente defiende un gobierno de gran coalición con el PP en nombre de la “unidad de España”. A mí me parece que sería un gran error dejar gobernar a un partido corrupto, que además hizo una pésima gestión de las instituciones y de los recursos.

—Durante las últimas semanas Podemos planteó la necesidad de hacer un referéndum en Cataluña, e incluso manejó esta propuesta como una de las “líneas rojas” en su negociación con el Psoe. ¿Esa idea sigue sobre la mesa?

—Nosotros defendemos que Cataluña debe votar. Hay que tener en cuenta que el 80 por ciento de la sociedad catalana se ha mostrado a favor del derecho a decidir, lo cual nos indica que debe producirse una solución democrática. Ahora bien, el referéndum no es un fin en sí mismo, sino que se trata de un instrumento para resolver un problema que en Cataluña ha ido demasiado lejos. La línea roja es que encontremos un encaje democrático para ese territorio. Nosotros queremos que los catalanes puedan elegir y sentirse cómodos dentro del Estado español. De hecho, en nuestra oferta de gobierno hemos propuesto la creación de un Ministerio de Plurinacionalidad, que se encargaría de encontrar los encajes jurídicos y políticos necesarios para que haya una solución satisfactoria para Cataluña.

—¿Esa consulta también se podría realizar en Euskadi?

—Sí, absolutamente.

—¿Entonces Podemos defendería la realización de un referéndum en el País Vasco?

—Creemos que allí donde haya voluntad popular de votar esto debe poder hacerse, para encontrar un encaje que nos satisfaga a todos. La clave de la unidad territorial no está en la imposición sino en la seducción. Nosotros creemos que debemos seguir juntos, pero no como ahora, sino en una situación en la que la gente se sienta cómoda. Por eso es importante que también en Euskadi, si así lo defiende la ciudadanía, se pueda llevar a cabo un referéndum que tenga unos cauces jurídicos claros, que sea transparente y que todo el mundo entienda el significado de lo que vota, tanto si dice sí como si dice no.

—Podemos también promueve un concepto de “Estado plurinacional” para España. ¿Eso qué significaría?

—Un Estado plurinacional implicaría un encaje territorial diferente en torno a un sistema que podríamos vincular con la tradición del federalismo. Por ejemplo, creemos que aquí podría funcionar el modelo canadiense, ya que se trata de un Estado único pero que tiene dentro de sí mismo una serie de divisiones territoriales con reconocimiento de la identidad propia, lo que permite que la colaboración entre las instituciones sea más igualitaria. En España buscamos un sistema más cooperativo, más fraternal, que gire siempre en torno al trabajo recíproco entre las distintas administraciones. En cualquier caso, tampoco queremos ofrecer una fórmula mágica o una solución cerrada, sino que sencillamente reclamamos que se abra un proceso en el que las partes puedan negociar cómo quieren entenderse y qué espacios de colaboración institucional pueden existir.

—Sin embargo, las semanas pasan y sigue sin cerrarse ningún acuerdo de gobierno. ¿Podemos maneja la posibilidad de que se hagan nuevas elecciones?

—No queremos que haya elecciones, porque consideramos que estamos en condiciones de formar un gobierno alternativo al del PP. Eso es lo primero. Ahora bien, si el Psoe no quiere conformar una alternativa a la derecha o si navega entre dejar gobernar al PP o apostar por un gobierno de cambio, pues entonces tendremos que asistir a una nueva convocatoria electoral. Lo que tenemos claro es que no habrá un gobierno de cambio si no está Podemos en la ecuación. También debo decir que nos gustan las urnas, estamos cómodos cuando la gente puede elegir, por lo que nos presentaríamos con la misma energía e ilusión que lo hicimos en diciembre. Pero si ahora mismo hay posibilidades de formar un gobierno de cambio, apostamos por formarlo ya, sin esperar más.

—Distintos analistas indican que si se repiten las elecciones sería un fracaso del Psoe, lo cual beneficiaría directamente a Podemos. ¿Lo comparte?

—Se habla de eso, pero nosotros no hacemos el cálculo en torno a votos. Lo que nos interesa saber es si es posible o no formar un gobierno alternativo al del PP. Como ahora mismo existe esa alternativa, queremos agotar todas las vías que ofrezca esta legislatura. Si luego hay que competir, competiremos. Pero repito: la idea, ahora mismo, es tratar de gobernar. n

1. Este sábado la orgánica del Psoe tomará posición sobre varios puntos, incluida la alianza con Podemos. La semana entrante los partidos mayoritarios tendrán una segunda ronda de conversaciones con el rey tendientes a formar gobierno.
2. Sobre las “diferentes almas” dentro del Psoe, véase Brecha de la semana pasada.


Europa quiere más recortes

Si el Psoe y Podemos consiguen entenderse y forman un gobierno de cambio en España tendrán que explicárselo a los jefes de la Unión Europea (ue), quienes no dejan de insinuar que este país necesita un Ejecutivo “estable”. Según un borrador de informe de la Comisión Europea que se hará público en las próximas semanas, el brazo ejecutivo de la UE reclamará que el nuevo presidente español –se llame como se llame– continúe con los sangrantes recortes emprendidos por el actual mandatario, Mariano Rajoy.

En ese sentido, el diario El País de Madrid adelantaba el pasado lunes 25 que la comisión va a pedir un nuevo y doloroso “ajuste fiscal”, lo que podría poner al nuevo gobierno entre la espada y la pared. Para añadir más leña al fuego, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, reclamó que en España se forme un “gobierno estable”. Cuando le preguntaron a qué se refería, el luxemburgués tiró la pelota al óbol: “Eso lo tienen que decidir los políticos españoles, no yo. Pero normalmente es fácil saberlo”, precisó.

Quien parece tener menos pelos en la lengua es el presidente del Bbva, Francisco González. En una entrevista ofrecida al diario conservador El Mundo desde Davos –sede durante los últimos días del Foro Económico Mundial–, el banquero aseguró que la actual “incertidumbre política” causaba un “retroceso en las inversiones”. Por ello defendió un gobierno conformado por el PP, el Psoe y Ciudadanos –nuevo partido de la derecha, muy próximo a los círculos empresariales–, a quienes identificó como los únicos que creen “en la democracia real, la economía de mercado y la unidad de España”. A Podemos lo situó fuera de esos valores.

En la entrevista mantenida con Brecha, el diputado e integrante de la dirección nacional de Podemos Eduardo Maura no se mostró sorprendido por tales declaraciones. “Las elites no quieren un gobierno en el que esté Podemos, porque saben que vamos a limitar sus privilegios y su capacidad de influenciar en la política”, afirmó. “Las palabras del presidente del Bbva apuntan en la dirección correcta: nosotros vamos a conformar un gobierno de la gente y para la gente, y no al servicio de la minoría que él representa”, remarcó.

Información adicional

Autor/a: Danilo Albín
País: España
Región: Europa
Fuente: Brecha

Leave a Reply

Your email address will not be published.