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Entre la palabra y el silencio

Entre la palabra y el silencio

El día 9 de febrero es uno de los días que Colombia dedica al periodismo y a sus profesionales. En esa fecha de 1791 aparecía en Bogotá el considerado primer periódico del país: el Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá.
En este 2106, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) cumplirá veinte años. Una entidad que surgió a partir de la propuesta hecha por el nobel García Márquez a la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.

En el marco de estos dos aniversarios se realizó el pasado 8 de febrero, en la sala alternativa Tonalá de Bogotá, un evento en el que confluían las presentaciones de tres productos informativos:

El documental “‘En el Medio’- Los silencios del periodismo colombiano”, en el que se recoge un panorama de cómo se ejerce la labor informativa en las regiones del país. En el mismo acto se dieron a conocer dos informes: el ya habitual que realiza la FLIP Informe anual sobre el estado de la libertad de prensa en Colombia y un trabajo coordinado desde el Centro Nacional de Memoria Histórica en forma de libro titulado La palabra y el silencio.

El texto del Centro Nacional de Memoria Histórica fue presentado por Germán Rey, relator del informe. Subtitulado “La violencia contra periodistas en Colombia”, en él se recogen casi cincuenta años (1977-2015) de ataques a la libertad de expresión y a la integridad de quienes la intentan ejercer. En ese período, Colombia tuvo el nada honroso honor de estar entre los países más peligrosos, en varios años ocupó el primer lugar del ranquin, para las y los profesionales de la información. El documento recoge los casos de las ciento cincuenta y dos personas que han sido asesinadas en el ejercicio de su profesión.

Para el CNMH era fundamental documentar y analizar este problema con un trabajo que “más que ofrecer datos nuevos, recoge los que ya existen y hace un esfuerzo analítico por tratar de explicar lo que pasó, cuáles han sido las implicaciones de la violencia en la historia del país y del periodismo, hacia dónde se orientaban las estrategias homicidas, qué tipo de daño colectivo se ha producido y cuáles son algunas de las lecciones hacia el futuro que deja esta parte oscura de la historia de nuestro país.”

El libro nos presenta, estructurado en nueve capítulos: los hechos que narran los 152 asesinatos cometidos; una periodificación de los crímenes; cómo los cambios en los medios coincidieron con la etapa más grave y violenta; las regiones comunicativas, donde la violencia es más fuerte; una presentación de quiénes son los victimarios; los sobrevivientes; los daños colectivos; la impunidad, y los signos de las resistencias.

Un documento necesario para conocer la historia de esa violencia contra periodistas y contra la libertad de expresión; para hacer memoria contra el olvido y para reclamar que una sociedad será verdaderamente democrática cuando pueda expresar libremente sus palabras frente al peligro del silencio.

El director de la FLIP, Pedro Vaca, hizo la presentación del informe de la organización relativo al año 2015. Con el ilustrativo título de “Paz en los titulares miedo en la redacción”, el documento recoge la realidad para los medios y las y los periodistas en Colombia en este último año. Un período en el que se documentaron ciento cuarenta y siete casos de ataques contra medios y profesionales con doscientas treinta y dos víctimas, lo que supone un incremento del 39 % respecto a 2014.
Resaltó que la fuerza pública ya no es el primer actor agresor, sino el tercero; que había crecido la estigmatización de los periodistas durante las elecciones locales, y que, cuando se cumplen quince años del sistema de protección, es más la asistencia a posteriori que la prevención por lo que coinciden el asistencialismo con la impunidad.

Tuvo un recuerdo especial para los dos asesinados en 2015: Luis Peralta, en Florencia, Caquetá, y Flor Alba Núñez, en Pitalito, Huila.

La FLIP demanda mayor prevención y más justicia. Como recoge la frase de Albert Camus que encabeza la página web de esta organización: “Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala”.
Los medios y las personas oficiantes de los mismos son fundamentales para la convivencia, para que las sociedades puedan confrontar sus diferencias a través de la expresión de sus realidades sin más armas que las palabras.

Información adicional

Libertad de prensa
Autor/a: J. Ignacio "Iñaki" Chaves G.
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Paterasalsur

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