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Colombia ¿Una buena educación garantiza nuestro futuro?

Colombia ¿Una buena educación garantiza nuestro futuro?

Es paradójico que en Colombina mientras la ministra Gina Parody afirma en televisión nacional que una buena educación es fundamental para el país y que esta es la garantía de un mejor futuro para los jóvenes, en la revista Semana y el diario El Espectador se informe que los profesionales universitarios recién egresados en nuestro país son mal pagos y tienen poco futuro.

El artículo de la revista Semana(1) resalta los malos salarios que tienen los recién egresados y la poca oferta laboral existente. Semana soporta sus argumentos con datos de la Ocde que dan mucho que pensar al afirmar que los geólogos tienen una tasa de ocupación de 88 por ciento ya que fueron estos unos de los más damnificados por la crisis del petróleo debido al alza del dólar. Es posible que no se haya tenido en cuenta que estos desempleados volvieron a la academia a hacer posgrados (que algunas multinacionales no les reconocen) ya sea dentro o fuera del país. Además, muestra la educación superior como una inversión que se hace con el fin de obtener mejores salarios.

Por su parte, El Espectador(2) publica en su página web una seguidilla de fotos en las cuales el sociólogo de la Universidad Nacional Víctor Manuel Gómez plantea una serie de preguntas y respuestas sobre cómo la mala interpretación de la ley 30 de 1992 conllevó que el país no avanzara en la dirección de generar institutos de investigación que le dieran relevancia a la ciencia y la tecnología con fines de insertarse en la ola de la sociedad del conocimiento. Esto combinado con una serie de instituciones técnicas que formaran a los jóvenes para realizar tareas que no requieran gran insumo teórico. Lo anterior se muestra como un abrebocas del libro “La pirámide de la desigualdad en la educación superior en Colombia. Diversificación y tipología de instituciones”.

Mediante una combinación rápida de los dos artículos puede concluirse que la razón por la que muchos profesionales, en especial ingenieros y científicos, no tienen trabajo (y si lo tienen es mal pago) es porque el país se concentró en la llamada ”formación para el trabajo” lo que hace que un técnico o tecnólogo sea mucho más barato para una empresa que un ingeniero. La pregunta aquí sería, ¿quién es el que le usurpa el puesto al otro? El técnico al ingeniero o éste al primero. La respuesta depende del contexto o, mejor, del país de que se trate y, para ser más claros, del modelo económico pues en paises como Alemania el ingeniero investiga y el técnico hace.

Cuando en el país se empezó a propagar la idea de que era mejor ser técnico que ingeniero, lo que realmente se dijo fue: es mejor tener una economía que se limite a extraer los recursos naturales y de esta forma condenarnos a seguir en el tercer mundo. Otra sería la historia si hace 20 años hubiésemos iniciado el tránsito a la sociedad del conocimiento aprovechando nuestra ventaja de ser poseedores de tantos y tan valiosos recursos naturales. Y claro, en un país como el nuestro donde trabajar como investigador no está categorizado en las ARL o fondos de pensiones, el estudiante de ingeniería que va a la Universidad a comprender la técnica para generar nuevo conocimiento –mediante la aplicación de la ciencia– piensa que su lugar es realizando el trabajo práctico del técnico. En los dos casos se piensa que van a estar muy bien contratados y tienen su futuro material asegurado.

La educación es importante porque define el futuro del país, la economía y las políticas que lo van a regir y de qué manera avanzará dentro del ámbito internacional. Por ejemplo, Ecuador está dando pasos agigantados con YachaiTech, por no ejemplificar con Brasil, Argentina y México que nos llevan dos décadas de ventaja. El futuro del país está en que los nuevos profesionales comprendan la sociedad a la que nos estamos enfrentando y que la educación que recibió no fue con el único y exclusivo objeto de llenarse las dos manos de dinero, sino que tiene una misión en la sociedad: ayudar a solucionar los problemas de su comunidad desde su puesto de trabajo.

Finalmente, el tiempo para empezar a tomar la educación, la ciencia y la tecnología como motor y eje fundamental de la economía y la sociedad se agota. Aunque existen algunas políticas de repatriación de científicos hay que empezar por clarificar los planes, sostenerlos a largo plazo y, muy importante, colocar en los puestos de dirección personas que conozcan el medio y no administradores que le llaman tecnología a repartir tabletas digitales en colegios.

 

1.Tomado de: http://www.semana.com/educacion/articulo/no-hay-trabajo-para-los-universitarios/473824  [revisado el 23 de Mayo de 2016]
2. Tomado de: http://www.elespectador.com/noticias/educacion/mayoria-de-jovenes-colombianos-no-tienen-oportunidades-galeria-633216  [revisado el 23 de Mayo de 2016]

Información adicional

Autor/a: Christian Sarmiento
País: Colombia
Región: Sudamérica
Fuente: Desde Abajo

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