
CONVOCAN A UNA REUNION DEL CONSEJO PERMANENTE DEL ORGANISMO PARA EVALUAR MEDIDAS CONTRA CARACAS
En un documento llama al gobierno de Maduro a garantizar la realización de un referéndum revocatorio, a liberar presos políticos y a detener el bloqueo de la Asamblea. Maduro acusó a Almagro de pedir una intervención externa y llamó a una rebelión nacional.
El secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, invocó ayer la Carta Democrática para Venezuela. Convocó a una reunión del Consejo Permanente para promover la normalización de la institucionalidad democrática en el país caribeño al considerar que hay elementos suficientes que indican que se puede llegar a una situación de ilegitimidad. Por su lado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro llamó a una rebelión nacional en contra de la aplicación de ese recurso.
“La Secretaría General de la OEA considera que la crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo respecto a lo señalado supra a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad”, advierte Almagro en un informe publicado en la web de la organización. En un primer paso sin precedentes en el organismo interamericano, Almagro abrió el camino que podría conducir a la suspensión de Caracas de la OEA. El ex canciller uruguayo convocó a una sesión urgente del Consejo Permanente entre el 10 y el 20 de junio, basándose en el procedimiento establecido en el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, de acuerdo al cual el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente. En un documento de 132 páginas, hizo un llamado al Gobierno de Nicolás Maduro para que garantice la celebración este año del referéndum revocatorio, a liberar a los presos políticos y a detener el bloqueo permanente de la Asamblea Nacional, en manos de la oposición que le había solicitado actuar ante la crisis que se vive en el país. El funcionario hizo mención a temas como la crítica situación en Venezuela, donde asegura se perdió la finalidad política, o la concurrencia simultánea de múltiples crisis, la situación alimentaria y de nutrición, así como la sanitaria y la de los servicios básicos, entre otras. “Todo ello implica que la responsabilidad de la comunidad hemisférica es asumir el compromiso de seguir adelante con el procedimiento del artículo 20 de una manera progresiva y gradual que no descarte ninguna hipótesis de resolución ni las más constructivas ni las más severas”, agregó el Secretario.
Almagro, que la semana pasada cumplió un año al frente de la OEA, se convierte así en el primer líder del organismo en activar la carta a un Estado miembro contra la voluntad de su Gobierno. El paso al frente de Almagro responde a su voluntad personal de actuar en la crisis venezolana pese a las reticencias de la mayoría de los 34 Estados miembros de la OEA, que prefieren o bien mantener el silencio sobre esta crisis o adoptar medidas más conciliadoras como una resolución o un ofrecimiento de mediación con autorización de Caracas. Con esta invocación o activación de la Carta Almagro abre un proceso en el que serán los 34 Estados miembros quienes decidan si, como él, consideran que se ha producido esa alteración y las medidas a tomar al respecto. El Consejo, donde cada embajador tiene un voto, decidirá si existe esa alteración por mayoría (18). Si considera que ese es el caso, el Consejo puede aprobar distintas medidas, entre ellas las gestiones diplomáticas para promover la normalización de la institucionalidad democrática. De fracasar estas, o si el caso es urgente, el Consejo puede convocar de inmediato una Asamblea General extraordinaria, para lo cual son necesarios dos tercios de los votos de los embajadores.
Maduro acusó a Almagro de pedir una intervención externa de Venezuela con su convocatoria de la sesión urgente del Consejo. También advirtió que va a demandar al opositor Henry Ramos Allup por traición a la patria y por usurpar funciones presidenciales al pedir intervención internacional en Venezuela.
Llamó a una rebelión nacional y le dijo a Almagro que se meta el documento por donde le quepa: “La Carta Democrática pueden ponerla en un tubito bien fino y darle mejor uso, señor Almagro. Métase su Carta Democrática por donde le quepa, a Venezuela se respeta y a Venezuela no se le va a aplicar ninguna carta. Llamo a la rebelión nacional frente a las amenazas internacionales’’, expresó Maduro ante miles de seguidores.
Además, el representante del Estado venezolano, Germán Saltrón, ante organismos internacionales de derechos humanos, aseguró ayer que en Venezuela no están dadas las condiciones para activar la Carta Democrática. “No hay las condiciones, no están dadas para decir que en Venezuela hay un quiebre institucional de la democracia, y eso lo vamos a demostrar en el Consejo Permanente”, dijo el funcionario en una entrevista con la emisora local Unión Radio. Y agregó: “La decisión tomada por la OEA es lo que siempre quiso Estados Unidos, que es utilizar a la OEA como siempre lo ha hecho para intervenir de forma injerencista en los asuntos internos de América Latina”. Saltrón indicó que son los Estados miembros y no Almagro quienes en Consejo Permanente deberán decidir si se ha roto el orden democrático. “Si (los Estados) no quieren también ser víctima, como vamos a ser nosotros de una intervención, no deben apoyar la activación de la Carta Democrática a Venezuela”, agregó.
En cambio, la oposición venezolana expresó satisfacción ante la decisión de Almagro y advirtió que el organismo no puede hacer la vista gorda ante la crisis que vive el país. “Nosotros no vamos a forzar a nadie, entendemos lo complicado que son los mecanismos diplomáticos y estamos conscientes que en un organismo como la OEA la representación es de los distintos gobiernos, que suelen proceder muy cautelosamente’’, afirmó en rueda de prensa el presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, en representación de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Almagro, como él mismo ha dicho, no está contando si tiene o no los apoyos para dar este paso. Para él es una cuestión de principios. Por ahora, no está muy claro si Almagro contará con los votos suficientes dentro del Consejo Permanente para activar los mecanismos previsto en la Carta Democrática. Sólo Estados Unidos ha denunciado la crisis de Venezuela en la OEA y Paraguay expresó apoyo a Almagro, el canciller Eladio Loizaga declaró que Paraguay acompaña la decisión de activar la Carta Democrática. Aunque existe un notable número de países que comparte en privado una preocupación por la situación venezolana, y lideradas por Argentina, quieren actuar pero de manera más conciliadora, sin recurrir a la Carta. Argentina ha convocado para hoy una reunión del Consejo Permanente, con el fin de abordar la situación de Venezuela y consensuar una resolución al respecto. Venezuela cuenta con el respaldo incondicional de los países de la Alianza Bolivariana (ALBA), sobre todo Ecuador y Nicaragua, así como el de buena parte de los países del Caribe, a los que ayudó con el programa de entrega de petróleo subsidiado de Petrocaribe.
Maduro ofrece diálogo a la oposición ante la presión de la OEA
El chavismo reacciona al anuncio de la OEA de activar la Carta Democrática lanzando un guante a la oposición a la vez que presenta una denuncia contra el parlamento.
Ewald Scharfenberg
En un movimiento con la que intenta promover un escenario diplomático distinto al de la OEA (Organización de Estados Americanos), el martes en la noche el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró estar dispuesto a mantener hoja de ruta acordada con la terna de ex presidentes –integrada por el panameño Martín Torrijos, el dominicano Leonel Fernández y el español José Luis Rodríguez Zapatero– y la Unión de Naciones Suramericanos (Unasur) para dialogar con representantes de oposición.
Maduro hizo la afirmación al cabo de la tercera hora de su programa nocturno de todos los martes, En contacto con Maduro, para el que había prometido reservar su reacción oficial ante la solicitud dada a conocer apenas horas antes por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, de convocar una sesión especial del Consejo Permanente de ese organismo para considerar la crisis venezolana en el marco de la Carta Democrática Interamericana.
En otro comunicado de este miércoles, Maduro anunció a su vez que introducirá ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una demanda, con solicitud de amparo, contra la directiva de la Asamblea Nacional, a la que acusa de incurrir en delitos de usurpación de funciones y traición a la patria.
A pesar de lo anunciado, el mandatario venezolano apenas se refirió al máximo ejecutivo del foro interamericano y su iniciativa. Se limitó a vaticinar para Almagro un destino “en los infiernos más profundos” de la historia. Reveló que cuando el propio Maduro y Almagro eran cancilleres de sus respectivas naciones, el uruguayo habría sido uno de los “más activos opositores a la entrada de Venezuela al Mercosur”, a pesar de las instrucciones giradas por el entonces presidente José Mujica.
En cambio, el sucesor de Hugo Chávez a la cabeza de la autodenominada Revolución Bolivariana dedicó un buen tramo del programa a defender la ronda “de aproximación” con delegados de oposición, como la llamó, que tuvo un accidentado inicio el viernes pasado en República Dominicana bajo los auspicios de la terna de ex presidentes y Unasur. Ese día los mediadores se reunieron por separado con delegados del Gobierno y la oposición con un propósito “exploratorio”, como dijo un comunicado de Mercosur.
La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, que participó en la dinámica, informó sobre las negociaciones desde su cuenta de Twitter, dando a entender que se trataba ya de conversaciones directas entre las partes. En reacción, voceros de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) dejaron saber que no seguirían en el proceso.
“¿Acaso es malo que nos pongamos a conversar, a pesar de todas las diferencias que tenemos, para encontrar puntos en común en función de los intereses del país?”, se preguntó en voz alta el mandatario venezolano, antes de asegurar que sus emisarios irán a conversar “cuantas veces hagan falta”.
Maduro pasó revista a todas las ocasiones en las que habría abierto oportunidades para el diálogo que la oposición siempre desestima, según su relato.
El secretario general de Unasur y ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, ya ha hecho saber que está prevista una nueva sesión de encuentros la próxima semana en República Dominicana.
En el mismo programa pero en tono más pugnaz, Maduro informó que ha llamado al Embajador de Venezuela en Madrid, Mario Isea, para, junto a algunos asesores jurídicos, estudiar qué “acciones legales” su Gobierno buscará emprender en España para detener la campaña que, a su juicio, diversos medios peninsulares mantienen contra el régimen de Caracas. “Es una acción de amparo del derecho que tienen los venezolanos a que se sepa su verdad, pero también de los españoles para conocer la verdad”, adelantó.



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