Ayer, 23 de diciembre de 2022, el estado fascista turco volvió a sembrar la violencia en las calles de París en un ataque directo contra la comunidad kurda.
Un desconocido abrió fuego contra el centro cultural kurdo Ahmet Kaya de París. Según testigos presenciales, el agresor disparó indiscriminadamente contra las personas que se encontraban frente al club y contra un restaurante y una peluquería kurdas situados en la misma calle. Hasta el momento se han registrado 3 muertos y numerosos heridos, varios de ellos de gravedad.
Las tres víctimas mortales han sido Evîn Goyî, Mîr Perwer y Abdurrahman Kızıl.
Evîn Goyî (Emine Kara) llevaba muchos años activa en el movimiento por la liberación de Kurdistán y en los últimos años había sido la representante del movimiento de mujeres kurdas en Europa (TJK-E). Luchó contra Daesh en Rojava resultando herida, por lo que había buscado tenido que migrar su trabajo político a Europa.
Abdurrahman Kızıl era un activista kurdo, luchó en la diáspora por los intereses del pueblo kurdo y la expansión del Movimiento de Liberación de Kurdistán y las ideas de Öcalan.
Mîr Perwer era un conocido músico kurdo, era muy apreciado en la diáspora por canciones revolucionarias y de base cultural kurda. Tuvo que migrar en 2021 a Francia para no ser encarcelado por su arte en Turquía. Pertenecía al movimiento cultural TEV-ÇAND.
Este ataque sangriento se ha producido a pocas calles de distancia donde hace casi 10 años, el 13 de enero de 2013, un agente del servicio secreto turco MIT asesinó a las tres revolucionarias kurdas Sakine Cansiz, Fidan Dogan y Leyla Saylemez.
No podemos considerar este atentado como un ataque ordinario. El lugar y el tiempo no son mera coincidencia. Podemos afirmar que se trata de una operación con base en Ankara. El Estado turco campa a sus anchas en Europa, esparciendo sangre y sufrimiento a la comunidad kurda pero también propagando el miedo y la incertidumbre al resto de poblaciones en París.
Los ataques del Estado turco no tienen límite contra la comunidad kurda. Se producen en Bakur Kurdistan (fronteras de Turquía) reprimiendo a la población y encarcelando representantes electos. Suceden también en Rojava, con bombardeos masivos contra infraestructura y población, asesinando civiles y generando una situación donde a la vida se hace casi imposible para las comunidades en el norte y este de Siria. También en Başur Kurdistan donde los ataques con armas químicas contra la guerrilla violan todos los derechos fundamentales y donde la población local también sufre las consecuencias medioambientales y de violencia.
Exigimos a la Comunidad Internacional una contundente respuesta a estos ataques contra la comunidad kurda y que haga valer los Derechos Humanos de los que tanto hace gala en sus comunicados. Exigimos a la fiscalía francesa una diligente y transparente investigación que esclarezca los hechos de este último ataque en París y señale a los responsables intelectuales y financieros y no solo al perpetrador como culpable de la masacre. Pues lo más importante no es que aparezcan chivos expiatorios, sino que se sepa la verdad de los ataques sistemáticos contra el pueblo kurdo y sus propuestas transformadoras.
¡No dejaremos que estos ataques queden sin respuesta!
Damos nuestro más sentido pésame a los amigos y familiares de las víctimas.
Şehid namirim.
Los mártires son inmortales.



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