
La pandemia que conmueve al mundo tiene, además de las consecuencias de enfermedad y muerte que reportan desde distintos países, otros matices humanitarios. Uno de ellos, para el caso colombiano, el bloqueo de connacionales en distintos países del globo, todos con deseo de regresar a su tierra. Ellos, hombres y mujeres temen lo peor, además de ver menguados sus recursos para procurar su manutención por muchos más días. Para solucionar tal situación, proponen un plan urgente de retorno, para lo cual se contacte con las empresas aéreas que han dejado de prestar el servicio o el gobierno disponga aviones de las Fuerzas Armadas. Antes de subir a las naves y una vez en el país, que se concreten los protocolos de rigor y que se dispongan edificios adecuados para pasar la cuarentena de rigor.
Sobre esta realidad, habló vía whatsapp con Abilio Peña, teólogo y defensor de derechos humanos que quedó atrapado, sin salida, en Tegucigalpa (Honduras) en medio de una pandemia que crece por Latinoamérica. ¿Cómo está su situación y de los cerca de 24 colombianos atrapados? Se nos está agotando el tiempo, si nos enfermamos sería muy grave, el sistema de salud acá es muy precario, peor que el colombiano. Necesitamos que nos resuelvan un vuelo no comercial, escribió Abilio.
Tegucigalpa en toque de queda y con 11 casos de coronavirus confirmados, no es el mejor lugar para estar en esta crisis de salud. Le pregunto a Abilio que está junto a una señora con crisis de ansiedad y no puede respirar, ¿qué crees que debería hacer el gobierno nacional ahora? Un vuelo, que paguen los que tienen el dinero para ello y subsidiar a los que no.
Abilio es dirigente del Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina (del Sicsal) y se reúne con otros 6 colombianos para hablar y ponerle frente a la situación. En las crisis nerviosas de los connacionales, los ayudan a respirar para dar tranquilidad. “Nos llaman los demás, preocupados, para que no los dejemos solos si se soluciona algo. Pero los ponemos en contacto con el consulado de Colombia en Honduras, que es el que tiene la obligación de resolver y le hacemos seguimiento”, escribió el líder.
Los 24 colombianos atrapados y bloqueados están hablando con el gobierno colombiano para concretar aviones particulares para que vayan a salvarlos. “Necesitamos de voluntad política para que podamos resolver esta situación”, concretó el defensor de derechos humanos.
El tiempo apremia, y se espera una solución sin más dilaciones.



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