La ONU en Gaza: too little, too late



Me aparto de los que dicen que la ONU en el caso de Palestina ha sido inútil. No lo ha sido, más bien ha sido dañina. Por eso, su última resolución sobre Gaza es más de lo mismo: muy poco y muy tarde o, como suelen decir en la comunidad internacional: “too litte, too late”.

En 1937, antes de la Segunda Guerra Mundial, ya Reino Unido había propuesto a la ONU dividir el territorio de la histórica Palestina dándole más de la mitad a la recién llegada (desde finales del siglo XIX) migración judía y el resto a los palestinos.

Un década después, la ONU adoptó esa propuesta llamada “Plan de Partición”, así que la ONU es la responsable de la partición del territorio, propuesta que dio origen a la declaración unilateral del Estado de Israel y a la guerra de 1948.

La ONU declaró que todos los palestinos expulsados en 1948 tenían derecho a regresar a sus casas. Es más, en 1949 la ONU aceptó a Israel como miembro pleno con dos condiciones: respetar el plan de partición de 1947 (y no las fronteras de la guerra de 1948) y permitir el regreso de los refugiados palestinos. Dos cosas que nunca ha hecho.

En 1967, después de la Guerra de los Seis Días, la ONU declaró, en una de sus resoluciones, que las tropas israelíes debían regresar a las fronteras de la guerra de 1948, con lo cual el Plan de Partición pasó a la basura y, de esta manera, la ONU legalizó las ocupación de 1948.

En 1982, la ONU le dijo a Yasir Arafat que él y sus milicias de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) debería retirarse de los campamentos de refugiados palestinos en Beirut, Líbano. Todo esto en el marco de la guerra civil libanesa. Arafat hizo caso y se fue para Túnez.

Tres semanas después, las milicias maronitas con el apoyo del Ejército de Israel entraron y masacraron a miles de palestinos en los campamentos de Sabra y Chatila. Y la ONU no hizo nada efectivo para evitar ese exterminio.

En los años noventa, la ONU respaldó los Acuerdos de Oslo, firmados entre Israel y Palestina, como una hoja de ruta para la solución del conflicto. Esos acuerdos quedaron en el congelador de las páginas muertas y la ONU, de nuevo, miró para otro lado.

En 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el máximo tribunal de la ONU calificó de ilegal el muro del Apartheid que construye Israel encerrando a los palestinos en guetos. A pesar de la sólida argumentación jurídica, la ONU no ha hecho nada contra ese otro hecho cumplido que, además, crea nuevas fronteras de facto.

Palabras, tan solo palabras

Información adicional

Autor/a: Víctor de Currea-Lugo
País: Medio-Oriente
Región:
Fuente: https://victordecurrealugo.com/

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