Home » Despegan 100 días de movimiento social por la paz

Despegan 100 días de movimiento social por la paz

Despegan 100 días de movimiento social por la paz

La terminación de conflicto social y armado colombiano como resultado de los diálogos y consensos entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc, es una realidad cada día más cierta.

No obstante, sus adversarios, los promotores y beneficiarios de la guerra y la violencia, hacen hasta lo imposible para que la paz no sea un hecho que favorezca a la mayoría de los colombianos.

Un aspecto esencial del afianzamiento del proceso de paz, es el más amplio concurso de todos los estamentos y manifestaciones de la sociedad civil y sus núcleos característicos.

Desde el inicio de los diálogos de La Habana, y desde mucho tiempo atrás, varios han sido los esfuerzos para construir un poderoso movimiento social que sirva de soporte a las actividades orientadas a superar la guerra nacional, prolongado por más de cinco décadas.

Al respecto, hay que considerar sobre dicha materia, los siguientes elementos analíticos, que recojo del reciente texto elaborado por el científico social español Manuel Castells, Redes de indignación y esperanza: Los movimientos sociales en la era del Internet (), que me parecen pertinentes para enriquecer el trabajo de millones de activistas y voluntarios de la paz.

Para Castells, el big bang de un movimiento social, en nuestro caso el de la paz, empieza con la transformación de la emoción en acción. De acuerdo con las formulaciones de la teoría de la inteligencia afectiva, las emociones más trascendentales para la movilización social y el comportamiento político son el miedo (una emoción negativa) y el entusiasmo (una emoción positiva). Los orígenes de los movimientos sociales se encuentran en las emociones de los individuos y en sus interconexiones a partir de la empatía cognitiva.

Esas motivaciones positivas y negativas, señala el autor, se relacionan con dos sistemas de motivación básicos, resultado de la evolución humana: aproximación y evitación. El sistema de aproximación esta relacionado con el comportamiento de búsqueda de objetivos que dirige el individuo a experiencias satisfactorias. Los individuos se muestran entusiasmados cuando se movilizan por un objetivo que les importa. Esta es la razón por la que el entusiasmo esta directamente relacionado con otra emoción positiva: la esperanza. La esperanza proyecta el comportamiento hacia el futuro. Como una de las características diferenciadoras de la mente humana es la capacidad para imaginar el futuro, la esperanza es un ingrediente fundamental para apoyar la acción de búsqueda de objetivos. No obstante, para que surja el entusiasmo y la esperanza, los individuos tienen que superar la emoción negativa resultado del sistema de la evitación: la ansiedad. La ansiedad es la respuesta a una amenaza externa sobre la que la persona amenazada no tiene control. Por lo tanto, la ansiedad lleva al miedo y tiene un efecto paralizante. La superación de la ansiedad en un comportamiento sociopolítico a menudo es resultado de otra emoción negativa: la ira. La ira aumenta con la percepción de una acción injusta y con la identificación del agente responsable de ella. Las investigaciones neurocientíficas han demostrado que la ira esta asociada a un comportamiento que asume riesgos. Cuando la persona supera el miedo, las emociones positivas se imponen a medida que el entusiasmo activa la acción y la esperanza anticipa la recompensa de la acción arriesgada.

No obstante, para que se forme un movimiento social, la activación emocional de los individuos debe conectar con otros individuos. Para ello se requiere un proceso de comunicación de una experiencia individual a los demás. Para que un proceso de comunicación funcione, hay dos requisitos: la consonancia cognitiva entre emisores y receptores del mensaje y un canal de comunicación eficaz.

La empatía, agrega, en el proceso de comunicación esta determinada por experiencias similares a las que motivaron el estallido emocional original. En concreto: si muchas personas se sienten humilladas, violentadas, explotadas, excluidas e ignoradas, estarán dispuestas a transformar su ira en acción en cuanto supere el miedo. Este miedo lo superan mediante la manifestación externa dela ira en forma de indignación cuando tienen noticia de que alguien con quien se identifican ha sufrido algo insoportable. Esta identificación se consigue mejor compartiendo en una forma de compañerismo que se crea en el proceso de comunicación. La segunda condición para que las experiencias individuales se conecten y formen un movimiento es, por tanto, la existencia de un proceso de comunicación que propague los acontecimientos y las emociones asociadas a los mismos. Cuanto mas rápido e interactivo sea el proceso de comunicación, mas probable es que se forme un proceso de acción colectiva, arraigado en la indignación, impulsado por el entusiasmo y motivación por la esperanza.

Históricamente los movimientos sociales han dependido de la existencia de mecanismos de comunicación específicos: rumores, sermones, panfletos y manifiestos, divulgados de persona a persona, desde el pulpito, la prensa, o por cualquier medio de comunicación disponible, En nuestra época la comunicación multimodal con redes digitales de comunicación horizontal es el medio de comunicación mas rápido, autónomo, interactivo, reprogramable y autopropagable de la historia. Las características de los procesos de comunicación entre individuos comprometidos con el movimiento social determinan características organizativas del propio movimiento social: cuanto mas interactivo y autoconfigurable sea la comunicación, menos jerárquica es la organización y mas participativo el movimiento. Por eso los movimientos sociales en red de la era digital representan una nueva especie de movimiento social.

Las ideas, las ideologías y propuestas programáticas consideradas tradicionalmente como la materia de la que esta hecho el cambio social, son materiales indispensables para el paso de la acción impulsada por las emociones a la deliberación y la construcción de proyectos de cambio. Su incorporación a la practica del movimiento también es un proceso de comunicación, y la forma en que esta construido este proceso determinan el papel de estos materiales ideacionales en el significado, evolución e impacto del movimiento social. Cuanto mas se generen las ideas dentro del movimiento a partir de la experiencia de sus participantes mas representativo, entusiasta y prometedor será aquel, y viceversa.

Para que las redes de contrapoder que expresan los movimientos sociales prevalezcan sobre las redes de poder incorporadas en la organización de la sociedad, tendrán que activar las conexiones entre distintas redes de cambio social, por ejemplo, entre redes prodemocracia y redes de justicia económica, redes feministas, redes ambientalistas, redes indígenas, redes de afros, redes LGBTI, redes de paz, etc.

La paz es una esperanza que ha calado en lo mas profundo de la sociedad colombiana. Pero se requiere que la misma se generalice mediante un potente movimiento social que exprese el repudio a la violencia y que se desprenda de la ansiedad y el miedo provocado por los actos sangrientos de los poderosos dueños del poder en sus diversas manifestaciones.

Los 100 días por la paz, que se extenderán entre el 7 de septiembre y el 10 de diciembre del 2014, día de los Derechos Humanos, cristalizaran una gran corriente y movilización social de apoyo a los diálogos de La Habana entre el Gobierno y las Farc. Es necesario ampliar su divulgación a través de los medios de comunicación y de las redes sociales par que cobre la envergadura y el vigor de un gigantesco movimiento de masas.

La acción convergente, de acuerdo con lo planteado por Luis Sandoval, uno de los mas destacados y prestantes lideres de este proceso, coordinador del Consejo Nacional de Paz, desde la pluralidad social y política y desde todas las regiones y territorios, surge como expresión de una dinámica de movimiento social de paz, ante la necesidad de pleno apoyo a las conversaciones de paz para la terminación del conflicto interno armado con todos los movimientos insurgentes, de tal manera que se abra camino la construcción de paz con democracia, justicia social, vida digna y reconciliación.

La acción convergente de 100 días por la paz, dice Sandoval, se propone: i) Apoyar plenamente los diálogos de La Habana con las Farc y la exigencia de inicio sin dilación de los diálogos de paz con el ELN. No levantarse de la mesa hasta pactar la paz; ii) Buscar que gobierno e insurgentes en la Mesa de La Habana y en los diálogos exploratorios con el ELN consideren y decidan el cese bilateral de fuegos y hostilidades, y el desescalonamiento del conflicto con la suscripción de acuerdos humanitarios, comenzando por el desminado de zonas y municipios especialmente vulnerables a este fenómeno; iii) Demandar y apoyar la plena vigencia de los derechos de las victimas asegurando la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición en la perspectiva de la reconciliación de todos los colombianos; iv) Adelantar una eficaz acción pedagógica y comunicativa entre la ciudadanía con miras a la cultura de paz, la validación de los acuerdos y e cumplimiento e implementación de los mismos.

Desde la Corporación Participar estamos promoviendo una red de Voluntarios de la paz que integre millones de ciudadanos en el propósito de superar el conflicto social y armado.

Nuestro aporte serán las Cumbres y Convergencias por la paz en Norte de Santader, Suba (Bogotá), Córdoba, Quindío, Cauca y Putumayo.

Información adicional

Autor/a: Horacio Duque
País:
Región:
Fuente:

Leave a Reply

Your email address will not be published.