…Cualquier circunstancia trágica pudo suceder. Así, entre sollozos, resumió toda su espera la abuela de Emmanuel al llegar a Bogotá procedente de Caracas y cumplir su anhelo de ver a su nieto en el primer abrazo materno con Clara Rojas, liberada. Ese …cualquier circunstancia trágica pudo suceder tenía antecedentes que no debían ahorrar precauciones.
Hace unos meses, la delegación de
“La precaución era más que necesaria. Tanto para encontrar los cadáveres como para entregarlos”. Cualquier filtración telefónica o radial del punto podía dar lugar a un bombardeo que destruyera las tumbas y los restos, y en esta forma permitirle al presidente Uribe mantener su calificación interesada del hecho trágico. No es posible olvidad que de manera pública anunció con día y medio de anticipación que “si el domingo no había regresado la comisión, ordenaría las operaciones y bombardeos”. Ahora, en
Primera mentira
‘Confidencial’. ‘Reservado’. ‘Secreto’. Y ahora, ‘Top secret’ con el llamado ‘Plan Colombia’. Esos son los cuatro escalones de mayor o menor sigilo en las órdenes de los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas y del Presidente. ‘Top secret’ para las operaciones ‘encubiertas’ que ponen de moda los nuevos asesores ingleses e israelíes del arma de inteligencia, y sus pasos de: intercepción, localización y eliminación de las jefaturas subversivas o de oposición –como está en los planes–, o de arrasamiento a los campamentos, comisiones o agrupaciones guerrilleras, tengan o no rehenes y secuestrados en su poder.
Para la reciente acción humanitaria la instrucción fue tajante: impedir a toda costa el éxito por parte de la guerrilla del gesto unilateral de liberación de rehenes y desagravio al presidente Chávez. Advertían en la instrucción, que ante cualquier resultado, sería el Presidente quien haría el anuncio. Que ningún general sacara pecho. Querían evitar la repetición de roces entre oficiales del Alto Mando a raíz de ‘éxitos’ anteriores. ‘Positivos’ en los que algún general adelantó detalles favor de su mando. Pormenores que generan contradicciones dentro de las diferentes armas. Con el Presidente y el general Mario Montoya en el poder, se aplica a toda costa los “comandos conjuntos”. Las acciones con la fuerza aérea que el Comando Sur de los Estados Unidos reclama, dado su papel en la orientación y decisión sobre las acciones de vuelo y fuego de una aviación que se dice colombiana.
El 31 de diciembre el presidente Álvaro Uribe para atravesar la liberaciçon requeteafirmó que desde quince días atrás no se había realizado “ninguna acción activa de las Fuerzas Armadas” y llamó al general Fredy Padilla de León como testigo. Pero la información de
Segunda mentira
En compañía de su ministro de ‘guerra’ Juan Manuel Santos, el presidente Uribe trató de insistir que su mando es humano. Pero la memoria lo desmiente. En diciembre de 2005 en el departamento del Putumayo, sobre el río que lleva esa nombre, bombardeó la entrega de dos agentes de la policía. Se trataba en esa ocasión de un gesto unilateral que resultó de la conversación selva adentro entre Marulanda y el doctor Álvaro Leyva. Al llegar a Villa Garzón, acompañado entre otros del ex general Camilo Zúñiga, ex comandante de las Fuerzas Armadas, para su sorpresa, el bombardeo era intenso por los alrededores. Por donde se suponía el encuentro y la entrega de los efectivos policiales, que se aplazó. Un bombardeo que puso en riesgo y no consideró para nada la vida de los rehenes. Igual, que en
Tercera mentira
Ese 31 el presidente Uribe repitió que los 11 diputados murieron asesinados a sangre fría. Meses antes sin esperar la investigación forense y penal se adelantó a sentenciar: “fue un vil asesinato”. Sin embargo, como informamos en una edición anterior, una vez hecho el examen de los cadáveres por una comisión de forenses internacionales, “…el Presidente no quedó bien parado con el informe de
Mentiras. Como la de hace tres años, cuando dijo que había capturado al dirigente guerrillero Rodrigo Granda en Cúcuta para ocultar su secuestro en la ciudad de Caracas mientras reconcedía una entrevista.
* Ver «desde abajo», ediciones Nº 125 y Nº 126.


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