
No se detiene la curva del contagio por coronavirus en las prisiones de Colombia, cada día aumenta. Según datos del Inpec, hasta el 9 de junio suman 1.537 las personas contagiadas, de las cuales 1.494 son privados de la libertad y 43 funcionarios.
Lo llamativo acá es que aparentemente podría haber un ocultamiento de las cifras. Si bien el lunes 8 de junio la Secretaria de Salud de Cali, Miyerlandi Torres, confirmó que 18 personas dieron positivo al virus en la cárcel de Vistahermosa, al día siguiente los datos indican que los contagiados se multiplicaron hasta ahora sumar 109, entre ellos el director del penal, Edgar Iván Pérez.
Hay que resaltar que la situación se agravará, a pesar de los aislamientos a que procedan al interior del penal, toda vez que el hacinamiento allí reinante es totalmente antihumano: con capacidad para 2.046 recluidos ahora hacina, cuerpo contra cuerpo, a 5.365 personas, es decir, este penal registra una sobrepoblación de 3.319 personas, lo que da un hacinamiento del 162,2% (ver recuadro). La única medida procedente es brindar prisión domiciliaria a miles de los que allí están encerrados, sin posibilidad de guardar distancia, sin agua potable las 24 horas del día, sin implementos de aseo para todos, sin gel desinfectante, ni otras muchas recomendaciones que cada día recuerda el gobierno nacional y los municipales.

Las penitenciarías con el mayor número de infectados por la covid-19 son la prisión de la capital del Amazonas, Leticia, con 143, la cárcel de Villavicencio que suma 742 contagios, y la de Cartagena –La Ternera– que registra 241 casos.
Debe recordarse que las personas sometidas a prisión pierden el derecho a la libertad, así como el de locomoción, pero no el derecho a la salud, y mucho menos el derecho a la vida, y lo que el gobierno nacional está haciendo con esta parte de nuestra sociedad es precisamente violar su derecho a la salud y poner en alto riesgo su derecho a la vida.
La culpa no es del coronavirus
Una realidad de constante violación de los derechos humanos de esta población que adquiere un ribete especial con la extraña muerte del prisionero Daniel Osorno, conocido como ‘Pupileto’, quien supuestamente estaba aislado por haber dado positivo al covid-19 y fue encontrado muerto el lunes 8 de junio en un calabozo de la cárcel El Bosque de la ciudad de Barranquilla, ha dejado varias incógnitas.
¿Por qué ni su abogado ni su familia fueron notificados por parte del Inpec del supuesto contagio del prisionero? Según comentó su abogado Hernán Varón a medios de comunicación, ‘Pupileto’ le contó que estaba aislado no porque tuviera coronavirus, “sino porque, como se había fugado del centro penal, se encontraba en una situación de vigilancia especial”.
A su vez, el abogado añadió: “hay unas circunstancias extrañas que deben esclarecerse en cuanto a los móviles, las condiciones y la forma en que perdió la vida el señor Osorno Márquez”.
¿Hasta cuando este juego con la vida de los prisioneros?
Vea aquí nuestro especial de la pandemia en las cárceles de Colombia en el informativo La Vacuna, realizado por desdeabajo T.V.
youtube.com/watch?v=43Ddh1UOo7w&t=252s



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