Huelga que trata de encontrar apoyo en el conjunto de los municipios
donde habitan los trabajadores agrícolas, pero que por ahora involucra a sus familias, en una acción
solidaria y de denuncia de las condiciones de vida demiles de hogares. Por las calles de los
municipios donde tiene asiento la industria azucarera se han visto manifestaciones de familiares
portandocarteles, denunciando las condiciones de trabajo de sus compañeros y
esposos.

Lucha e imaginación.
Los obreros saben que tienen que evitar a toda costa que los ahoguen en el silencio y el
desconocimiento. Es por ello que el martes 23 de septiembre una delegación de estos se desplazó
hasta Bogotá, para iniciar una huelga de hambre en su plaza central, Simón Bolívar, adjunta al
Congreso de la República. El jueves 24, con el apoyo de organizaciones sociales harán un plantón
para exigir negociación, pero además, para demandar que elgobierno no actue, como hasta ahora, de
manera parcial, favoreciendo a losdueños de las empresas.
Hay que obligar al
respesto de la normas hechas por el mismo capital. Cuestionar los dirigentes de Asocaña que
argumentan que la huelga no tiene ningún cimiento jurídico, en tanto que, según Luis Fernando
Londoño, presidentede esta asociación, las cooperativas no pueden ejercer el derecho de negociación
colectiva ni votar la huelga.
Además, según dijo:
“ahora a los trabajadores les pagan la seguridad social, lo correspondiente a un salario mínimo y
los aportes a los parafiscales. Gracias a esa ley, en promedio un trabajador de corte de caña
tieneun ingreso parecido lo que se le paga a un trabajador contratado
directamente”.

Pero también obligar a
que cese la manipulación mediática desatada desde el establecimiento, al asegurar que la gasolina en
Colombia sube de precio por culpa de los huelguistas que impiden la producción de etanol. Como se
sabe, en Colombia el gobierno incrementa mes a mes el precio del combustible, igualándolo a precios
internacionales, por ello hacer recaer en los obreros agrícolas elnuevo incremento es pura y simple
manipulación y desinformación.
El paro continua, pero
para asegurar su éxito, que sería el de todos los pobres del país, se requiere que se desaten
acciones solidarias por todo el país .La CUT debe llamar a sus afiliados a que tensionen fuerzas,
relacionando, por demás, las luchas de estos trabajadores con los del sector de la justicia, también
en cese de actividades desde hace más de veinte días.
El reto es inmenso,
pero es el momento para retomar la iniciativa social, para salir de la postración que 18 años de
neoliberalismo han generado entre los negados de Colombia.
Por, Julián Carreño
Recuadro
En el sector azucarero
colombiano trabajan 12.467 corteros de caña, de los cuales 9.732 están vinculados a las cooperativas
de trabajo asociado. 726 personas trabajan por contrato sindical,1524 dependen de contratistas y 485
tienen vínculo directo con los ingenios



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