A casi un año (15 de septiembre) del inicio de la crisis financiera, la economía de EE.UU. logró reducir en agosto el ritmo de pérdidas de empleos, pese a que el índice de desempleo subió tres décimas ese mes, hasta el 9,7%, lo que supone la mayor tasa en 26 años.
De acuerdo con datos estacionales divulgados por el Departamento de Trabajo, en agosto se perdieron 216.000 empleos, contra 276.000 en julio. La baja de despidos es más fuerte de lo que pensaban los analistas, que preveían unos 230.000 para este mes.
Desde que empezó la recesión, en diciembre de 2007, 6,9 millones de empleos se han perdido en Estados Unidos y la tasa de desempleo subió 4,8 puntos. En total, ya hay 14,9 millones de parados.
En el caso de los hispanos, el índice de desempleo subió del 12,3% en julio al 13% en agosto, comparado con la tasa general del 9,7%.
Christina Romer, consejera económica del presidente estadounidense Barack Obama, estimó, en declaraciones a la cadena CNBC, que las cifras de agosto seguían siendo “muy negativas”.
Pero añadió también que esto demuestra que las pérdidas de empleo disminuyen y que “EE.UU. va en buen camino”, aunque el regreso a la normalidad llevará tiempo.
De hecho, excepto un repunte en junio, la cantidad de despidos no dejó de enlentecerse desde el pico alcanzado en enero de 2009, y las cifras de agosto fueron las más bajas en un año.
No obstante, exceptuando la salud y la educación, en todos los sectores de la economía fueron eliminados puestos de trabajo, incluso el Gobierno despidió a 5.000 personas, pese a sus esfuerzos por reactivar el sector.
Afectada desde hace más de dos años, la industria sigue pagando caro los efectos de la crisis: los despidos aumentaron a 136.000 en agosto contra 122.000 en julio. A la inversa, el sector terciario, que representa un 85% de la mano de obra empleada en el país, disminuyó en 80.000 sus puestos de trabajo, en lugar de 154.000 el mes anterior.
La construcción, una actividad que durante la última década ha provisto una alta proporción de los trabajos para los latinos, “continúa soportando el mayor peso de la recesión”, manifestó Ken Simonson, economista principal de la Asociación de Contratistas Generales. En agosto se perdieron 65.000 puestos en la construcción.
Según economistas y encargados de la política económica, los efectos de la crisis seguirán por un buen tiempo. “Las primeras señales de la reactivación” percibidas por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no impiden que los dirigentes de la Reserva Federal (Fed) sigan muy preocupados por la situación del mercado laboral. La Fed prevé que la tasa del desempleo alcance 10,1% hacia fines de diciembre y que siga en ascenso en 2010.
Según el economista independiente, Joel Naroff, “la carrera a los despidos disminuye, pero se necesitará un verdadero crecimiento antes de que el mercado laboral esté nuevamente saludable”.
“Vemos algunas mejorías, pero 216 mil despidos sigue siendo mucho”, estima Mark Vitner, de Wells Fargo Securities.
El aumento de la tasa de paro preocupa a los analistas por su impacto en el consumo, que supone el 70% de la economía estadounidense.
AFP/EFE
Washington, EE.UU.



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