
El presidente estadounidense dice que las armas que se envían son HIMARS, un sistema de misiles que tiene un alcance mayor que las armas actualmente desplegadas por Ucrania.
Miércoles 1ro de junio
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La decisión de EE. UU. de proporcionar los sistemas de cohetes avanzados intenta lograr un equilibrio entre el deseo de ayudar a Ucrania a combatir los feroces bombardeos de la artillería rusa y no proporcionar armas que podrían permitirle a Ucrania alcanzar objetivos en las profundidades de Rusia y desencadenar una escalada en la guerra.
En un ensayo invitado publicado el martes por la noche en The New York Times, el presidente Joe Biden confirmó que ha decidido “proporcionar a los ucranianos sistemas de cohetes y municiones más avanzados que les permitirán atacar con mayor precisión objetivos clave en el campo de batalla en Ucrania”.
Biden había dicho el lunes que Estados Unidos no enviaría a Ucrania “sistemas de cohetes que puedan atacar a Rusia”.
Cualquier sistema de armas puede disparar a Rusia si está lo suficientemente cerca de la frontera. El paquete de ayuda que se espera que se presente el miércoles enviaría lo que Estados Unidos considera cohetes de mediano alcance, que generalmente pueden viajar unos 70 km, dijeron los funcionarios.
Los HIMARS son la pieza central de un paquete de 700 millones de dólares que se dará a conocer el miércoles y que incluye un radar de vigilancia aérea, más cohetes antitanque de corto alcance Javelin, municiones de artillería, helicópteros, vehículos y repuestos, dijo un funcionario estadounidense a los periodistas
Los ucranianos han asegurado a los funcionarios estadounidenses que no dispararán cohetes contra territorio ruso, según altos funcionarios de la administración. Un funcionario señaló que los sistemas avanzados de cohetes darán a las fuerzas ucranianas una mayor precisión para apuntar a los activos rusos dentro de Ucrania.
La expectativa es que Ucrania podría usar los cohetes en la región oriental de Donbas, donde podrían interceptar la artillería rusa y eliminar posiciones rusas en ciudades donde los combates son intensos , como Severodonetsk.
Severodonetsk es importante para los esfuerzos rusos por capturar el Donbas antes de que lleguen más armas occidentales para reforzar la defensa de Ucrania. La ciudad, que se encuentra a 145 km (90 millas) al sur de la frontera rusa, se encuentra en un área que es el último foco bajo el control del gobierno ucraniano en la región de Luhansk del Donbas.
Biden en su ensayo del New York Times agregó: “No estamos alentando ni permitiendo que Ucrania ataque más allá de sus fronteras. No queremos prolongar la guerra solo para infligir dolor a Rusia”.
Es el undécimo paquete aprobado hasta el momento y será el primero en aprovechar los 40.000 millones de dólares en asistencia económica y de seguridad aprobados recientemente por el Congreso. Los sistemas de cohetes serían parte de la autoridad de retiro del Pentágono, lo que implicaría tomar armas del inventario de EE. UU. y llevarlas rápidamente a Ucrania. Las tropas ucranianas también necesitarían capacitación sobre los nuevos sistemas, lo que podría llevar al menos una semana o dos.
Las autoridades dijeron que el plan es enviar a Ucrania el Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad, o HIMARS, que está montado en un camión y puede transportar un contenedor con seis cohetes. El sistema puede lanzar un cohete de mediano alcance, que es el plan actual, pero también es capaz de disparar un misil de mayor alcance, el Sistema de Misiles Tácticos del Ejército, que tiene un alcance de unos 300 km y no forma parte del plan.
Desde que comenzó la guerra en febrero, EE. UU. y sus aliados han tratado de caminar por una cornisa: enviar a Ucrania las armas necesarias para luchar contra Rusia, pero no llegar a proporcionar ayuda que arrastre al presidente ruso, Vladimir Putin, a desencadenar un conflicto más amplio que podría extenderse hacia otras partes de Europa.
Sin embargo, con el tiempo, EE. UU. y sus aliados han ampliado el armamento que ingresa a Ucrania, ya que la lucha ha pasado de la campaña más amplia de Rusia para tomar (o presionar) la capital, Kiev, y otras áreas para ganar rápido la guerra, a escaramuzas por territorios en el este y el sur.
Con ese fin, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ha estado suplicando a Occidente que envíe múltiples sistemas de lanzamiento de cohetes a Ucrania lo antes posible para ayudar a detener la destrucción de ciudades en el Donbas por parte de Rusia. Hasta ahora la táctica de Biden y sus aliados es impedir que Rusia gane pronto la guerra, pero intentan que la guerra esté contenida en Ucrania, mientras aplican sanciones demoledoras al oso ruso.
Rusia advierte a EE.UU. que dar armas a Ucrania aumenta el riesgo de un choque directo
El Gobierno ruso ha advertido a Estados Unidos del riesgo de un choque directo si Washington continúa proporcionando armas a Ucrania, incluidas las de largo alcance.
Miércoles 1ro de junio
Fue el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, quien avisó este miércoles de ese riesgo, dado lo que considera un creciente suministro a Ucrania de armamento.
“Todos los suministros de armamento, que continúan y van en aumento, incrementan los riesgos de tal desarrollo”, respondió Riabkov, citado por la agencia RIA Nóvosti a la pregunta de si la decisión de Washington de proporcionar a Kiev sistemas lanzamisiles aumenta el riesgo de un choque directo entre Rusia y Estados Unidos.
El viceministro criticó el nuevo paquete de ayuda militar estadounidense a Ucrania por valor de 700 millones de dólares, que, según fuentes del Gobierno estadounidense, incluye los Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS, por sus siglas en inglés), sistemas de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad.
“Valoramos esto de una manera totalmente negativa, porque los intentos de presentar esta decisión como que contiene ’restricciones’ no valen nada”, subrayó, en alusión a las palabras del presidente de EE.UU., Joe Biden, acerca de que su país no alienta ni permite a Ucrania atacar más allá de sus fronteras.
Combates en Severodonetsk
Las tropas rusas están afianzándose en la ciudad ucraniana de Severodonetsk, en la región oriental de Lugansk, según el último parte del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
En dirección a Donetsk, las unidades rusas, con apoyo de la fuerza aérea, centran sus esfuerzos en distintas operaciones ofensivas, de acuerdo con el análisis de Kiev, que añade que las tropas de Moscú disparan con morteros, artillería y lanzacohetes MLRS.
Asimismo, Rusia reforzó y reagrupó unidades en dirección a Lyman, donde “continúa la lucha”, mientras que en Bakhmut, intenta expulsar a las unidades ucranianas de sus posiciones cerca de Bilohorivka y Vrubivka.
También ha publicado su propio análisis del conflicto en las últimas horas el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), organismo de análisis estratégico y militar con sede en Washington, en el que destaca la decisión de Rusia de concentrar fuerzas en el este ucraniano para capturar nuevos territorios, como Severodonetsk y el Donbás en general.
Esa decisión, de acuerdo con los expertos del ISW, “crea las condiciones para intensificar los contraataques de las fuerzas ucranianas en la región de Jersón, donde las tropas rusas son cada vez “más vulnerables”.



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