
La ausencia de un acuerdo final sobre la presencia militar en Irak tendría “consecuencias dramáticas” y es urgente llegar a un compromiso, ha afirmado el secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates. “No creo que se pueda dar un portazo pero diría que están lejos de estar cerradas”, asegura Gates sobre las negociaciones.
En una entrevista concedida hoy, Gates considera que el fracaso en las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre un nuevo estatus de las tropas de EE UU en Irak o la renovación del estatus de la ONU les deja “sin hacer nada”. Gates ha expresado sus “reticencias” sobre la alteración del acuerdo al que llegaron el pasado 15 de octubre con las autoridades iraquíes (ver recuadro) para el mantenimiento de las tropas de EE UU en Irak más allá del 31 de diciembre de este año. En concreto, el acuerdo, que a juicio de Gates peligra, permite a los estadounidenses permanecer allí hasta 2011.
No al cierre de Guantánamo
Además, el secretario de Defensa ha asegurado que la prisión de Guantánmo no será cerrada en lo que queda de la Administración Bush (el ganador de las elecciones de noviembre tomará posesión en enero). “Será algo que se tendrá que abordar pronto en la nueva administración”, ha asegurado al respecto uno de los pocos miembros del gobierno de Bush que se ha mostrado partidario y ha ejercido cierta presión para cerrar esta cárcel.
Preguntado por si existía alguna posibilidad, Gates ha respondido “Desgraciadamente, no”. El secretario de Defensa defiende las condiciones de los presos en la prisión pero dice que la fama que ha alcanzado en todo el mundo “es un lastre para Estados Unidos”. Tanto el demócrata Barack Obama como el republicano John Mc Cain se han mostrado partidarios de su cierre definitivo.
Irak acepta que las tropas de EE UU se queden hasta 2011
Negociadores de Estados Unidos e Irak han alcanzado un compromiso de principio tras meses de negociaciones sobre el calendario de retirada de las tropas norteamericanas del país árabe antes de finales de 2011, si las circunstancias de seguridad lo permiten, según informaron ayer fuentes de ambas partes.
Este pacto resuelve una cuestión delicada que ha ralentizado las negociaciones durante meses: los militares estadounidenses perderán la inmunidad y podrán ser juzgados bajo determinadas circunstancias por los tribunales locales.
El acuerdo bilateral, si el Gobierno y el Parlamento iraquíes lo ratifican en los próximos días o semanas, reemplazará el mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (expira el 31 de diciembre), que ha dado cobertura legal a la presencia de las tropas extranjeras tras la caída del régimen de Sadam Husein en abril de 2003.
Alí al Dabag, portavoz del Gobierno de Irak, dijo que según este acuerdo de principio, las tropas norteamericanas se retirarán de las ciudades y las aldeas a mediados de 2009 y de Irak a finales de 2011. “El Gobierno que esté en ese momento al frente del país evaluará las necesidades de un nuevo acuerdo y cuál debe ser éste en función de los retos a los que se enfrente”, dijo a la agencia Reuters.
Sobre la pérdida de la inmunidad de las tropas norteamericanas, Al Dabag, explicó: “Dentro de sus bases estarán bajo las leyes estadounidenses. La ley iraquí será aplicada en el caso de que esas tropas cometan graves y deliberados actos de felonía fuera de sus cuarteles”.
Este acuerdo también afecta a los detenidos porque el Ejército de EE UU no podrá mantener retenidos indefinidamente a los sospechosos, sino que deberá acusarlos formalmente de delitos penados en Irak. EE UU mantiene 18.000 prisioneros, la mayoría de ellos sin cargo alguno.


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