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¿Qué pasó, qué pasará?


Georgia es una avanzada militar de EE.UU. y la OTAN en la frontera con Rusia
y no se encuentra lejos del conflicto que arde en Asia Central. No sólo: Osetia
del Sur es la encrucijada de oleoductos y gasoductos estratégicos para
Occidente. En abril pasado, W. Bush apoyó en todos los tonos el pedido de
Georgia de ingresar en la OTAN, no sin cierta inquietud de los europeos. No
obstante, la OTAN prometió enviar asesores militares en diciembre próximo. Se
adelantó el Pentágono: en julio instaló más de mil marines y soldados en la base
militar georgiana de Vaziani, en la frontera con Osetia del Sur, para adiestrar
a las tropas georgianas en misiones de combate. Efectivos estadounidenses –1200–
y georgianos –800– efectuaron maniobras conjuntas a mediados de julio en un
operativo bautizado “Respuesta inmediata”. El ataque fue en agosto. Rara
coincidencia, ¿verdad?

Georgia incrementó notoriamente su capacidad militar en el 2007. El
Ministerio de Defensa de la Federación Rusa asentó en el documento titulado
“Sobre la ayuda militar a Georgia de otros países” (blog.wired.com/defense,
19-5-08) que Tiflis había recibido “206 tanques, de los que 175 fueron
proporcionados por los estados de la OTAN, 186 vehículos blindados (126 de la
OTAN), 79 cañones (67 de la OTAN), 15 helicópteros (12 de la OTAN), 70 morteros,
diez sistemas de misiles tierra-aire, ocho aviones de reconocimiento sin piloto
de Israel y otras armas”. No es difícil colegir que la acción fue preparada y
coordinada por militares estadounidenses y otaneros. También israelíes: el
diario Ha’aretz, de Tel Aviv, informó que Temur Yakobashili, ministro georgiano
de Asuntos de Reintegración (de las repúblicas autónomas de Abjasia y Osetia,
territorios que alguna vez fueron de Georgia) declaró que “Israel debería
sentirse orgulloso de sus militares, que entrenaron a los soldados georgianos”.
Esto sugeriría que el tablero de juego es mucho más amplio que Osetia del
Sur.

Georgia no forma parte de la OTAN. Oficialmente. De hecho, sí: en abril de
1999 acordó, apenas finalizada la guerra en Yugoslavia, una alianza militar con
la OTAN y desde entonces Tiflis ha recibido un incesante flujo de armas de
técnica avanzada. Este acuerdo sirve para proteger los intereses de los gigantes
petroleros en Medio Oriente y Asia Central. Israel, por su parte, está asociado
a la explotación del ducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, controlado por la British
Petroleum, que transporta petróleo y gas natural de Azerbaiján: recibe por ese
medio más del 20 por ciento del oro negro que necesita. Este ducto ha cambiado
la geopolítica de la región y fundado un nuevo bloque prooccidental que integran
Azerbaiján, Georgia, Turquía e Israel. Ahí no terminan las aspiraciones
israelíes en la materia.

Tel Aviv no sólo quiere energéticos para su propio consumo: también aspira a
reexportar el petróleo del Caspio a los mercados asiáticos vía el puerto de
Eliat y negocia con Turquía la construcción de ductos que transportarán agua,
electricidad, gas natural y “petróleo que Israel destinará luego al Lejano
Oriente” (www.jpost.com/serviet), desempeñando así un papel estratégico
en la protección de esa red. Se explica que destine ayuda militar y
entrenamiento a Georgia y Azerbaiján. Y luego, qué más cerquita queda Irán.

¿Qué habría perseguido EE.UU. al alentar al ataque georgiano, sabiendo cómo
reaccionaría Rusia y que no tendría futuro? ¿Fue un “juego de guerra”, como sus
militares acostumbran a planear? ¿Busca Occidente crear un duro enfrentamiento,
no necesariamente militar por ahora, con Rusia? Es el incidente más grave que
los enfrenta desde la crisis de los misiles en Cuba de 1962. Moscú declaró que
sus barcos de guerra no bloquearán los buques-tanque petroleros que parten del
puerto georgiano de Poti en el Mar Negro, pero que se reserva el derecho de
registrar todas las naves que van y vienen para impedir que Tiflis reciba
armamento por mar. Los rusos hundieron ya una embarcación georgiana dotada de
misiles que pretendía atacarlos (www.counterpunch.org, 12-8-08). Esto recién
comienza.

Por Juan
Gelman

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