
Es común escuchar alabanzas a la familia, percibida como el núcleo defensivo de sus miembros ante una sociedad agresiva. Es común escuchar que el matrimonio funda la familia y que la pareja encierra amor, comprensión y fuerza. Es común leer en los textos escolares y en los manuales de antropología que la estructura del parentesco tiene repetición en todas las sociedades, a pesar de las diferencias de sus formas. Es común, ¿pero será cierto?
Actualmente, asistimos a una crisis de la organización familiar y, gracias al auge de las nuevas técnicas reproductivas, al cuestionamiento de que la relación entre una mujer y un hombre es un elemento esencial para la procreación. La convivencia y la solidaridad ya no tienen que ver con el parentesco de consanguinidad, dando pie a grupos de amigos, afines, hermanos que viven juntos en un mismo lugar por un tiempo. Siete de cada diez parejas, con hijos o sin ellos, se separan antes de los diez años de matrimonio y las familias monoparentales y ensambladas se multiplican. A la vez, siempre en las grandes urbes más personas descubren el placer de vivir solas. Al problematizar la dimensión de la vida cotidiana, la familia se revela también como el lugar en el cual suceden y son ejercidas las opresiones. Muchas escritoras y escritores, heroínas, dirigentes políticos, delincuentes confesos, filántropas y revolucionarios han afirmado que fue en el ámbito familiar donde aprendieron a resistir la tiranía.
El seno familiar crea y recrea vínculos, teje alianzas, da lugar y experimenta el desamparo y allí enfrenta el ostracismo de una figura de poder que relega las aspiraciones de uno de sus miembros para favorecer a otro o, para no perder el control del núcleo.
Cualquier semejanza entre la familia y la política no es casual. Los conservadores lo saben, tan bien, como las feministas. Los primeros defienden a la familia como el espacio privilegiado de la educación a la obediencia, haciéndola descansar sobre un ideal de relación reproductiva, sea el de la pareja monógama de las culturas de origen europeo, sea el del matrimonio heterosexual polígamo del hinduismo y el islam. Se esfuerzan en demostrar que estas relaciones son “naturales”, cuando en realidad sólo son la garantía de una jerarquía genealógica. Las feministas, por el contrario, entienden el parentesco como un sistema de distribución de los roles sexo-sociales que afianzan y sostienen la diferencia de géneros y la discriminación de las mujeres.
En la actualidad las prácticas sociales se van modificando, provocadas por –o provocando– una fuerte crisis de las organizaciones piramidales, tanto políticas como familiares. Las limitaciones sexuales, los celos, las dependencias, desencadenan una profunda insatisfacción entre las personas y hoy revelan su aspecto neurótico. A la par, los cambios en las formas de producción, los pánicos globales ante el calentamiento terrestre y la crisis alimentaria, la reestructuración de los sistemas de vivienda, educación y salud están originando configuraciones de vínculos sociales novedosas, un incremento asombroso de los hogares unipersonales, así como nuevas relaciones sexo-afectivas y de convivencia que se consideran familias. ¿Si el ser humano deja de tener miedo a la soledad por qué sostener la “necesidad” de una pareja?
Las iglesias y los estados, con la medicina y la psicología como disciplinas ordenadoras y la industria del espectáculo como instrumento de coerción, buscan reinstalar y defender el ideal de la pareja, que hasta la fecha ha sido el núcleo de reproducción gratuita de la vida. Familia nuclear y capitalismo parecían un binomio indisoluble. Sin embargo, la pareja estalla en la actualidad. No sólo por motivos de liberación de la sexualidad, sino por la urgencia de una presencia de las mujeres y los hombres en la colectividad de la que ya no quieren sentirse excluidos.
¿Cómo asumir nuestras convivencias si cuestionamos que la familia es un elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, como lo afirma la Declaración Universal de los Derechos Humanos? ¿Será suficiente desaparecer los privilegios legales del matrimonio para hacer de la relación de pareja, apenas una entre las múltiples relaciones sexo-afectivas, desligándola de su vínculo con el patrimonio, la nacionalidad y el linaje? ¿Nuevos convenios afectivos generarán la desaparición del patriarcado y del racismo? ¿La normatividad heterosexual dejará de ser un modelo para todas las relaciones afectivas de convivencia? ¿Cómo responder a los análisis conservadores que responsabilizan a las mujeres que trabajan, estudian y viven solas, de los males de la sociedad, principalmente, de la violencia juvenil y la criminalidad? ¿Qué significado daremos a la filiación, la consanguinidad y la afinidad?
Estas y otras muchas preguntas serán abordadas durante las conferencias magistrales y talleres programadas/os dentro del foro al cual la/le invitamos a inscribirse y asistir con plena disposición para el cuestionamiento y el debate abierto.
La polémica será intensa, como la vida misma que caracteriza a la actual sociedad. Sus conclusiones nos deben dar pistas para acciones prospectivas que, ojalá, nos permitan entretejer esfuerzos para una sociedad más plena, en la cual el autoritarismo llegue a su fin, y el control y dominio del otro/a sea un mal recuerdo, abriendo puertas para la realización personal y colectiva, en felicidad y con derecho a la imaginación
Invitadas
|
Su continua labor teórica y práctica política le confieren un lugar fundamental entre las voces críticas más agudas y radicales de nuestro tiempo. Sus textos ofrecen claves fundamentales para comprender el mundo actual y repensar los posibles caminos de la transformación social. Su obra más reciente: “La revolución feminista inacabada. Mujeres, reproducción y lucha por lo común”.
Entre sus novelas están: Al paso de los días, 2013; Marcha seca, 1999; Estar en el mundo, 1997. Ha publicado con ediciones desde abajo: Ideas feminista latinoamericanas, 2004 y Feminismos desde AbyaYala, 2012; Los amigos de la Coyota risueña y loca (cuento infantil) 2013. Video relacionado: Entrevista Francesca Gargallo por Ochy Curiel
Otra de sus preocupaciones es discutir el poliamor, como una propuesta epistemológica radical, profundamente política y feminista que desestructura, descoloniza y replantea las relaciones amorosas y en consecuencia la organización social y sus instituciones como la familia, el matrimonio y los dispositivos que convierten a la monogamia en obligatoria.
Ha escrito dos libros: Belén de Sárraga. Precursora del feminismo Hispanoamericano, junto a Luis Vitale (2000) y Sociedad de Escritores de Chile. Sus diez primeros años, junto a Óscar Aguilera (2002).
|
Claudia Korol. Coordinadora del equipo de Educación Popular de “Pañuelos en Rebeldía”, investigadora argentina del Centro de Investigación y Formación de los Movimientos Sociales Latinoamericanos. Comunicadora feminista.
Dirige, junto a Liliana Daunes, el programa de radio “Espejos todavía”, en FM La Tribu. Tiene una columna radial en el programa “Sonidos Agitadóricos”, en Radio Nacional. Escribe en Página 12 (Suplemento “Las Doce”, “Punto Final” de Chile, “Adital” de Brasil. Revista “Devenir” de Argentina).
Coordina los Postgrados de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá; docente de la misma universidad. Es una de las fundadoras del Grupo Latinoamericano de Estudios e Investigación Feminista (Glefas) e integrante del Grupo Interdisciplinario de Estudios de Género (Gieg) de la Universidad Nacional de Colombia.
Nació y vive por momentos en Honduras. Ahí tiene una parte de sus raíces y de su corazón, aunque su piel y sus sentidos no reconocen fronteras. Activista feminista, lésbica, acompaña distintas resistencias históricas de las mujeres de su pueblo, y en particular las que realizan los pueblos lenca y garífuna contra el colonialismo. Anda con las mujeres, las escucha, habla con ellas, y las retrata en sus escritos, con todos los colores.
Junto a historiadores y antropólogos k’iches y kakchikeles forma parte de la Comunidad Estudios Mayas. Participa y acompaña luchas políticas de mujeres y de comunidades indígenas en Guatemala. Publicaciones recientes: Sistemas de gobierno comunal: La organización de la reproducción de la vida; Mujeres indígenas: historias de la reproducción de la vida en Guatemala. |
Cronograma


Informes: Transv. 22A N°53D-42, int. 102 – telf.: 345 18 08

Silvia Federici. Escritora, profesora y activista feminista italiana. Vive en los Estados Unidos desde 1967, donde desarrolló su vida académica y su militancia feminista, al igual que su colaboración con los movimientos por los derechos civiles. Fue fundadora del Colectivo Feminista Internacional que lanzó la campaña “Salario para el trabajo doméstico”. Vivió y enseñó en Nigeria (África) durante la década de 1980, donde acompañó la lucha de distintas organizaciones de mujeres contra las medidas de ajuste estructural.
Francesca Gargallo Celentani. Escritora mexicana nacida en Sicilia; feminista autónoma que se siente atraída por el diálogo con mujeres para replantearse los pactos afectivos, los problemas locales y globales, la ecología, la familia, el sistema racista, la educación, la estética y el significado que puede dársele a la palabra justicia.
Norma Mogrovejo. Sexiliada en México. Lesbiana feminista peruana, estudiosa del activismo lésbico feminista del Abya Yala, tema que introdujo en la academia causando muecas en lxs más doctos. Autora de publicaciones varias que historizan al sujeto lesbiana en América Latina.
Julia Antivilo. Historiadora y artista visual chilena; doctora en Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad de Chile. Ganó en 2008 el concurso de SUR editores, Unifem y Aecid “Ciudades seguras, sin violencia para las mujeres, ciudades seguras para
Claudia Korol. Coordinadora del equipo de Educación Popular de “Pañuelos en Rebeldía”, investigadora argentina del Centro de Investigación y Formación de los Movimientos Sociales Latinoamericanos. Comunicadora feminista.
Raquel Gutiérrez Aguilar. Matemática mexicana. Profesora-Investigadora del Posgrado en Sociología. Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades. BUAP. Activista social. Autora de Los ritmos del Pachakuti. Movilización y levantamiento indígena-popular en Bolivia (2008), Desandar el laberinto. Introspección en la feminidad contemporánea (1999); y ¡A desordenar! Por una historia abierta de la lucha social (1995).
Ochy Curiel. Magister en Antropología Social, especialista en educación superior y licenciada en Trabajo Social. Activista dominicana del movimiento lésbico-feminista latinoamericano y caribeño, e iniciadora del movimiento anti-racista de mujeres afros de la región.
Melissa Cardoza, poeta, escritora, educadora popular, caminante, curiosa e investigadora.
Gladys Tzul Tzul. Doctorada en Sociología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Maestría en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Alberto Hurtado de Chile. Guatemalteca, fundadora del Colectivo de fotógrafas indígenas “Con voz propia” creador del proyecto Guipiles.
Leave a Reply