En los años 70, la capital colombiana era una ciudad de atmósfera taciturna, cubierta por cielos plomizos que dejaban caer una lluvia incesante sobre cientos de barriadas proletarias que se extendían por la sabana brumosa y húmeda. El Nuevo Chile fue uno de esos espacios que la gente ocupó en los años 70, levantando sus viviendas a fuerza de organización y lucha. Las primeras familias se instalaron el 14 febrero de 1971, para 1973 ya eran 200 y en 1974 sumaban 544 hogares. Los fundadores lo bautizaron Nuevo Chile, en homenaje al gobierno popular de Salvador Allende.
En el principio floreció una arquitectura de casas de cartón y tablones de madera y tejas de cinc y paroi, que no contaban con servicios públicos. En 1975 llegó la luz, en 1977 el agua y 1978 el alcantarillado. Hasta este día, el agua se traía en burros y canecas desde un hidrante instalado en la Autopista Sur. La primera escuela se fundó en 1972 con bazares y donaciones de ladrillos.
Muchos de estos chicos estudiaron después en la Unión Soviética, Checoslovaquia, Hungría y Alemania Democrática, gracias a becas que recibían del Partido Comunista, al cual se afiliaron muchos de los vecinos.
En este tradicional suburbio obrero de Bogotá nace Zona de Distensión (Z.D.), antes Insumisión, una banda legendaria con más de 20 años de carrera musical, integrada por leyendas vivas del rock de los 90, auténticos exponentes del primer punk bogotano.
Z.D.: “Nosotros somos del Nuevo Chile. Allí crecimos y no éramos ajenos a la vida del barrio, donde militamos como Pioneros de la Juco y en la Juventud Comunista. Ese es nuestro origen. Era el espíritu de un barrio comprometido con la clase obrera, los desplazados y la rebeldía. Ese mismo aliento fue lo que llevó a los vecinos a participar del Paro Cívico del 1977, cuando taponó la Autopista Sur en apoyo a las centrales obreras.
A mediados de los 80 llegó la ola del rock a nuestro barrio. Primero fueron Kiss, Led Zeppelín, Black Sabbat y los Rolling. Caíamos por las casetas de la Avenida 19, donde vendían rock en medio de libros de Mao y revistas Play Boy, hasta que El Triangulo, un amigo punketo, nos llevó al Centro Comercial Los Cristales, en la Calle 18 con 8, donde el “Sastre”, José Mort-Discos, vendía el mejor rock de la ciudad. Allá descubrimos verdaderas joyas del punk: los Violadores de Argentina, Ratos de Porao, Garotos Pobres, Cólera del Brasil, Los Kennedy, Ramones, The Clash, Inocentes, Skorbuto y la Polla Records. El Sastre no sabía mucho de punk pero tenían contactos en Europa y se dejaba orientar por Héctor Buitrago, fundador de La Pestilencia y Aterciopelados”.
Corría el último noviembre de los años 80 cuando se vino abajo el Muro de Berlín, que unido a la masacre de la Unión Patriótica, consiguió que la gente mayor desertara de la izquierda. Los más jóvenes se quedaron a frentear y dar origen a una nueva zurda que fundía el compromiso político, la acción directa, la imaginación y el buen rock and roll.
Z.D: “Con nuestra adolescencia llegó también la rebeldía y decidimos hacernos escuchar, y qué mejor medio que la música. Así que formamos en 1995 ó 96 Desobediencia Civil – Sin Permiso”. Tocábamos Javier, Juan Pablo, Chómpiras y Nelson, pero todo quedó en ensayos de garaje. Días después vamos con Insumisión, con Nicolás como batero, Limón, Chómpiras y Juan Pablo en la guitarra y Javier al bajo. Ensayábamos en la terraza de Nicolás. Luego ingresaron El Tomate y Pacho. En 1997, con Desarme, sacamos un split que se llama Contra la guerra – No hay quien resista, que se graba en Medellín, también grabamos un casete con 10 canciones y un recopile: “Contra las Armas”, con 16 canciones. Insumisión llegó al año 2000 cuando nos abrimos en dos parches, nosotros quedamos en el barrio y damos origen a Z-D. – Zona de Distensión”.
Zona de Distensión es una banda excepcional, con un sonido duro, potente, crudo, a veces descuidado, ajena a casposos virtuosismos. Influidos por el aliento volcánico del punk de los 80. La banda no sólo creó un concepto de música sino que también mantiene su esencia, algo que no se encuentra en otras bandas, nada que ver con escaparates o falsas vitrinas. Su verdadera fuerza radica en canciones que hablan sobre el desempleo, la desesperanza, la marginalidad, las luchas de los trabajadores y el rechazo a la guerra. La velocidad de las composiciones de este combo es espectacular, un sonido que aporrea la batería en forma contundente, a lo cual le sumamos una entrega absoluta y gran ejecución. Con influencias de Kortatatu, Subterránea Kids, E&P y Síndrome de México.
Z.D: “El nombre de Zona de Distensión, es un homenaje al barrio que era nuestra zona de distensión, nuestra zona de encuentro con los jóvenes, con nuestra identidad y nuestra lucha. Hoy la alineación es: Pacho en la voz, Javier al bajo, Juan Pablo en la guitarra y Mauro en la batería. Hacemos un punk-oí comprometido socialmente, de resistencia, que pone a pensar a quienes nos escuchan. Seguimos guerreando de pie, con la experiencia de 20 años de tokes y la misma energía que cuando empezamos. Esa es la actitud”.
*Agradezco al señor José Betancourt y habitantes del barrio Nuevo Chile, de Bogotá, que me colaboraron con sus recuerdos.

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