Home » Alerta Kamarada

Alerta Kamarada

Alerta Kamarada

La Vans corre desbocada a más de cien kilómetros por hora y desciende hacia el interior de un valle manso y tibio en la frontera entre Italia y Eslovenia. El vehículo había salido minutos antes de Udine, una ciudad del norte de Italia asentada sobre una cornisa de los Alpes. En el interior del vehículo viajan los miembros del grupo bogotano Alerta Kamarada, quienes se aprestan a participar en el Rototom Sunsplash, el mayor festival de reggae de Europa. El Rototom nació en 1994 y conjuga la música con espacios dedicados a conferencias, debates, talleres de música, danza, meditación, medicina natural, filosofía rasta y cursos creativos para niños. Por allí han pasado las grandes figuras del reggae mundial: Burning Spear, Steel Pulse, Black Uhuru, Inner Circle, Third World, Culture, U-Roy, Yellowman, Itals, Meditation, Junior Reid, Linton Kwesi Johnson, Misty in Roots, Gladiators, Pablo Moses, Shaggy y BujuBanton.

Si miras hacia atrás, vez la carretera como una alfombra que se va desenrollando vertiginosamente bajo la camioneta, que gira una y otra vez, en rotaciones copernicanas, sobre amplias rodajas de montaña, y entra de frente a un descampado donde más de 100.000 personas van y vienen entre un laberinto de carpas y menaje de camping. Los Alertas no acaban de arribar al backstages cuando Julian Marley1 y Los Abisinios2 los saludan. En el crepúsculo, cuando el sol se guarda tras las altas cumbres de granito blanco, Alerta Kamarada se trepa al tablado y crea un estado de histeria y sobreexcitación colectiva. Pablo Araoz se detiene un segundo, contempla este mar de mil tinturas y recuerda muchos años atrás, aquel lejano día cuando su madre le regaló una guitarra eléctrica Peavey PredatorIi.

Pablo: “En el año de 1994 todavía estaba en el colegio, yo era un pelado con inclinación por la música. Sabes, eso viene de familia, mi mamá era profesora y tocaba guitarra y acordeón, mi abuelo tocaba chelo, en mi casa siempre hubo un ambiente de música y arte, me entiendes. Tocábamos canciones de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, desde ahí empezó a sonarme la cosa. Antes de esto yo quería ser futbolista, y hasta hice parte de las inferiores de Millonarios, pero la música me jaló y me ganó. Entonces en mi cumpleaños catorce me regalaron una guitarra eléctrica tremenda, tenía un pequeño amplificador. Ahí comenzó mi carrera”.

Javier: “Mi mamá tocaba guitarra, mi tía tocaba el tiple, mi primo la bandola, mi hermana la guitarra, yo era rechiqui y los veía con ojos estupefactos. Mi mamá me regaló una guitarra y contrataron a un profesor que insistía en enseñarme horribles canciones llenas de amaneceres y arreboles, y otras cosas aburridas como el Doctor Zhivago y La gata golosa”.

Pablo: “Y empecé a escuchar música punk. No sé realmente cómo fue el contacto directo con el punk. Mis amigos eran metaleros, y a mí me gustaba Metallica, pues es una chimba, pero los otros grupos de metal no me entraban. Yo estaba por ahí escuchando cosas más alternativas como Depeche Mode, The Cure, Pink Floyd, y llegó a mis manos un disco Sex Pistols. Recuerdo a un profesor de matemáticas, un man, de la Nacho, que le gustaba el punk, nos hizo el cruce de unos casetes de Narcosis, un grupo vieja guardia del Perú, la verdad es que el punk se nos metió en la sangre y nos envenenó para siempre. En ese momento la goma era buscar música en la Avenida 19, después vino la goma de ir a conciertos.

Por esos mismos días yo vendí mi guitarra y me compré un bajo eléctrico. Entonces en un vuelto por el Centro me encontré con Hernando Zamora, un ex compañero del colegio, y andábamos como en lo mismo, punkis los dos. “¿Y qué, loco, en qué anda?”. “Yo tocando bajo”, le respondí, y el man: “Yo tocando guitarra”. “Huy muy bacano. ¿Y por qué no hacemos una banda?” “Pues, bueno, hagámosle”. Y sí señor que hicimos una banda de punk. El man llamó a su medio hermano, que se llamaba José Mario Betancourt, un guitarro bravo, y así fue como armamos una banda llamada dizque Cuervo Rojo. Los ensayos eran delirantes y hacíamos una música recrazy, bacana y tal, pero la banda no tuvo futuro. Los ensayos se nos volvieron pura recocha, el grupo no tuvo ningún concierto, pero sí varias canciones.

Un día fuimos a un toque a un bar de moda, el legendario Kaliman. Fijo que era el año 1995. Yo con mis botas, mi pantalón arremangado y mis pelos erizados, y llegamos a un concierto de Skartel y allí conocimos a Jairo Buitrago, que nos presentó a David Moreno, que fue el iniciador del movimiento Redskin en Colombia. Y allí, junto con Mateo Rivano, quedamos de armar una banda. Hicimos un inventario de la gente que podía formar parte del grupo y nos faltaba un batero. Fue entonces cuando Jairo me dijo: “Se lo tengo”. Y nos citó al otro día en la Plaza Che Guevara de la Nacho y allí nos encontramos con Felipe López, que era el man propuesto para sentarse al frente de las baquetas, también llegó su primo Julián, Hernando Zamora, Manuel Lancheros el trompetista y Mateo Rivano, un magnifico trombonista. Digamos que la banda cogió forma y esa fue su primera alineación.

Ensayábamos en la zapatería del papá de Felipe López, en el barrio Santa Isabel. Tuvimos feeling desde el primer día y tocábamos una mezcla entre punk y ska. Para ubicarte, era algo así como lo que hacía The Clash o Kortatu. Jairo Buitrago iba a ser el cantante, pero el man era tímido, me entiendes, necesitábamos alguien que se parara duro en el escenario. Así que duramos como cuatro meses sin cantante, hasta que en una fiesta en Santa Isabel Felipe conoció a Javier Fonseca y le propuso que fuera el cantante de la nueva agrupación. El pelado tenía una voz maravillosa que seducía al público”.

Javier: “Yo llegué a esa fiesta y allí conocí a Felipe López, él me vio tocando y cantando, y me llamó para su banda. Yo escuchaba por esa época hardcore, punk, después me empezó a gustar Bob Marley, Public Enemy, el rap y el ska”.

Pablo: “En ese momento decidimos llamarnos Alerta Kamarada e hicimos nuestro primer concierto, en el bar Matatigre con La Pequeña Nación y La Severa Matacera. Nos fue muy bien, la gente ya sabía de nosotros, se formó un voz a voz, y la people nos estaba esperando con gran entusiasmo. Llegaron al toque como 500 personas, punketos, rudos, skinheads y rastas. A partir de este momento, empezamos a tocar en bares, peñas culturales, carnavales populares de los barrios, como los de Britalia y Patio Bonito. Las invitaciones de los barrios eran bacanísimas, los mejores conciertos de esa época fueron allá”.

Javier: “Lo de los barrios fue muy importante en nuestros inicios, severos conciertos, había mucha gente grande, niños, sindicalistas y activistas. También un público muy juvenil. A estos festivales llegamos por invitación de la Redskin”.

Alerta Kamarada: “Por esos años hicimos nuestro primera grabación, en la emisora de la Universidad Javeriana, un material que nunca se editó, quedó en el underground. Después vino otra grabación en la emisora comunitaria “Suba al aire”. En 1999 se refuerza el grupo en lo melódico con Daladier Arismendi en la percusión, y nos concentramos en grabar nuestro primer disco en los estudios Audivisión. Imagínate el asunto, nosotros no teníamos el billete necesario, pero los manes nos fiaron. Nos dijeron: “Miren, pelados, ustedes tienen resto de talento, nosotros les fiamos y listo, severo apoyo”. Lanzamos este disco en el Downtown Majestic y esa noche vendimos 800 discos de una, un éxito muy áspero. El disco pegó de one y de allí sacamos las lukas para pagar todas las deudas.

A partir de esto, nos hacen la primera invitación al Festival del Cangrejo en San Andrés, un festival departamental que se realiza en abril, donde los isleños preparan gran variedad y diversidad de platos con base en el cangrejo, acompañados con ritmos y bailes afroisleños. San Andrés fue nuestro primer contacto con el Caribe. Recuerdo que cuando alguien le regaló uno de nuestros discos a Harry Belafonte, él dijo: “¡Cómo así, rastas andinos!, no puedo creerlo. Jajaja, Reggae de páramo”. Entonces San Andrés fue nuestra puerta de entrada a África y el Caribe. Allí conocemos a “Teacher Pepper”, el grupo Creole y Jaime Wilfrido Archibold, más conocido como Jimmy Archbold, fundador de agrupaciones tan importantes como Island Rebels y The Raizals, que serán muy importantes en nuestra carrera.

Meses después volvemos a San Andrés a tocar en el estadio Wellingwourth May, con bandas de Cuba, Brasil y Venezuela, para el aniversario de la independencia de San Andrés. Luego tocamos en el reinado Miss Islas, y es entonces cuando Jimmy Archbold nos invita a Providencia y allí nos quedamos una temporada. No habíamos llegado a Bogotá cuando nos invitan al Latin Film Festival en Chicago. En 2004, nuestra música empieza sonar en la radio, lo que no es fácil en Colombia porque nosotros jamás hemos pagado payola pero legal, pegó duro y de un momento a otro empezamos a ser muy reconocidos. Es una época muy movida, viajamos a México, participamos varias veces de Rock al Parque, del Altavoz de Medellín y rodamos por otras ciudades de Colombia.

Por esto años nos metemos a organizar el Festival Reggae Colombia por la necesidad de informar a la gente sobre la música reggae y la cultura rasta. Es una época muy rica porque compartimos con Fidel Nadal de Todos tus muertos y Jimmy Archbold. Por estos festivales pasó Junior Reid, una institución en el reggae, el jamaiquino Ijah Bones, dj Voodoo Blaster (Italia), Alex Bonilla (Colombia), Natural Selection, Ras Jahonan, Voodoo Souljahs, Fyah Rootz, en fin, muy buen reggae”.

Bajo nosotros pasan medusas cristalinas y una estampida de hipocampos escapando sobre la pradera de sargazos. A medida que nos acercamos a la isla, una temperatura suave, como piel de mujer, nos envuelve. Entonces Xaymaca, “el lugar del oro bendecido”, crece en la proa y se abre a una exuberancia de olores y colores. ¡Ahí está! ¡Ahí está! Jamaica, la tierra elegida por los dioses de África para los descendientes de los príncipes de Etiopía. Lo primero que ves es la ciudad torreada de hoteles de cinco estrellas y los bulevares calcados de Miami, la Costa Azul o Ibiza, pero más atrás está la tierra fértil, la tierra de labranza, las casas de colores y las sonrisas de este creole de razas.

Alerta Kamarada: “Fuimos a Jamaica a buscar las raíces del reggae. Llegamos a una mansión rastafari en las afueras de Kingstown, en Bull Bay, para explicarte mejor, el sitio es algo así como un monasterio donde sacerdotes rastas nos hacen partícipes de los servicios religiosos. Fue una recarga de energía fortísima. Pero a la vez fue muy importante para nuestra música, porque conocemos a los grandes músicos de Jamaica, los dueños de los mejores estudios, hacemos música con varios de ellos. Y allá grabamos en 2006 el álbum “Somos uno”, en cuya producción participó Sly Dunbar (saxofonista de Bob Marley). Sin embargo, fue el Festival Reggae Sunsplash, en la localidad de Entrerríos, el acontecimiento más importante de 2006. En este evento tocamos con UB 40 y Damián Marley.

Volvemos a Estados Unidos y hacemos un circuito de 16 toques desde Los Ángeles hasta Tijuana. Pasamos a Europa. Francia, España, etcétera. Visitamos Argentina y otros países del continente. Hemos trabajado con la gente de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos (Asfaddes), con los niños ciegos sordomudos, con el proyecto “+ arte – minas”, con Greenpeace, apoyamos las movilizaciones de los estudiantes contra la reforma a la Ley 30, incluso empleamos imágenes de estas marchas en un reciente video clip. Creemos que no hemos perdido el mensaje con el que empezamos. Paz verdadera, derechos humanos y libertad para todas las personas”.

Discografía

En lo profundo (EP). Natarajah, 2003
Alerta. Natarajah, 2004
Khambhineyshan (EP). Natarajah, 2005
Somos uno. Sum Records, 2006; Universal Music, 2007
Amame. (Sencillo)
Kaliente. One2 Records, 2009
Historias de pueblo. One2 Records, 2010

1 Hijo de Bob Marley.
2 Trío vocal jamaiquino.

Información adicional

Autor/a: Diego Sánchez González
País:
Región:
Fuente:

Leave a Reply

Your email address will not be published.