
Tras el primer año del gobierno dirigido por Gustavo Petro en Bogotá, destaca como hecho preponderante un conjunto osado de iniciativas que han levantado ampolla entre los sectores tradicionales que manejaron los destinos de la ciudad, siempre, a favor de sus intereses particulares. Aquí una mirada al tema de salud.
Hay un giro en la ciudad y se siente en el tema de salud. Durante los primeros 12 meses de su gestión, el alcalde Gustavo Petro ha tratado de fortalecer lo público, desarrollando de esta manera su propuesta de Plan de Gobierno (superación de la segregación social, adaptación de la ciudad al fenómeno del cambio climático y defensa de lo público), traducida en el Plan de Desarrollo Distrital (PDD) 2012-2016 Bogotá Humana1.
La pretensión global del Alcalde es osada: recuperar y potenciar la institucionalidad pública, a través de ofrecer y garantizar de manera directa servicios públicos (agua, recolección de basuras, telefonía), y derechos humanos esenciales (entre otros, educación, salud, vivienda). Para avanzar en esta ruta, se intenta desmontar procesos de contratación, tercerización e intermediación, impuestos por décadas como parte del favorecimiento de las inversiones privadas en la ciudad y del desmonte de lo público.
Se siente la iniciativa. En el tema de salud, tomada en un contexto de crisis sanitaria nacional2, se plantean varios aspectos relacionados con el desarrollo de un modelo de atención en cuyo centro destaca el ser humano y su dignidad. Para ello: ampliación de las coberturas de acceso a los servicios de salud; atención especializada para las mujeres, jóvenes, personas con dependencias a sustancias adictivas; apertura del Hospital San Juan de Dios (HSJD) y dignificación de las condiciones de trabajo de los y las trabajadoras del sector salud.
De esta manera, con este conjunto de propuestas de la administración Distrital, se confronta la política nacional de salud en boga, centrada en el desarrollo de un mercado privado del aseguramiento, que abandonó los desarrollos de promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, e impuso la lógica de demostrar capacidad de pago para acceder a los servicios de salud, anulando por esta vía la esencia del derecho a la misma.
En Salud: confrontación propositiva
En los primeros doce meses de gestión de esta administración, se ha liderado una confrontación propositiva contra la política de Estado en salud, que los dos gobiernos anteriores del Polo no asumieron de manera decidida.
La fuerte confrontación pública liderada por Petro y Jaramillo (el Secretario Distrital de Salud) en contra de la Ley 100, remarcan y develan su carácter mercantil, el papel nefasto de la intermediación de las EPS y la necesidad de configurar un nuevo sistema de salud y un nuevo modelo de atención. Sin duda, todos estos son hechos novedosos en el ejercicio de gobierno, en tanto configuran una oposición –desde un gobierno local– a una política del gobierno nacional.
Es necesario recordar que en su programa de gobierno, el actual alcalde propuso en el tema de salud, como iniciativas centrales: la creación de un modelo alternativo para los entornos urbanos; impulsar el ejercicio de rectoría por parte del gobierno Distrital, romper con las barreras para acceder a este derecho; organizar redes integradas para su prestación; impulsar la gestión en conocimiento e innovación; reabrir el HSJD; y dignificar el trabajo del talento humano3, propuestas que finalmente quedaron consignadas en el PDD Bogotá Humana y en el Plan Territorial de Salud Bogotá Distrito Capital 2012–2016.
Además, el componente de salud del PDD denominado Programa de Territorios Saludables dejó planteado como propósitos: 1) asegurar el goce efectivo del derecho fundamental a la salud de la población, para modificar positivamente las condiciones que determinan su calidad de vida por medio del desarrollo de un modelo de salud humanizado y participativo, basado en la atención primaria y las redes integradas de servicios, con calidad, transparencia, innovación y sostenibilidad; 2) fortalecer la promoción de la salud, la detección y la prevención de la enfermedad, incorporando los enfoques diferenciales y, 3) garantiza la atención universal de salud al hacer énfasis en la equidad sanitaria y la salud pública, así como la promoción de entornos saludables y la prevención de enfermedades, velando porque el financiamiento del sistema sanitario sea equitativo4.
Por su parte, el Plan Territorial de Salud Bogotá Distrito Capital 2012–2016, que es la política pública distrital en salud del gobierno Petro, fijó como prioridades la eliminación de la segregación y las disparidades en salud, el mejoramiento del medio ambiente y de la calidad del agua, el fortalecimiento de lo público y gestión trasparente, para lo cual estableció un conjunto de ejes estratégicos relacionados con la gobernanza y rectoría del sector público de salud sobre el conjunto de actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud; el aseguramiento para toda la población; la salud pública dirigida a los principales problemas colectivos de salud en la ciudad; la prestación y desarrollo de servicios de salud con oportunidad y calidad; la prevención, vigilancia y control de riesgos profesionales y atención de urgencias, emergencias y desastres5.
Tanto el Plan de Desarrollo Distrital, como el Plan Territorial de Salud, resaltan la importancia del ámbito territorial como escenario central para el desarrollo de la política; también destacan la necesidad de avanzar en un proceso de formalización laboral que genere trabajos decentes y dignos para el conjunto de los y las trabajadoras del sector.
La puesta en escena de las iniciativas más osadas en salud
Entre el conjunto de iniciativas en salud que impulsa esta Alcaldía, hay un grupo que puede catalogarse como las más osadas, las cuales han encontrado respaldo en diversos sectores sociales, como también rechazo en otros. Entre estas se destacan6:
Creación de los CAMAD: o centros de atención móvil para el abordaje integral de personas en condiciones de vulnerabilidad y marginalidad asociadas con consumo problemático de sustancias psicoactivas. Esta propuesta fue rechazada por sectores conservadores, dado que el manejo de adicción se planteó hacerlo con suministro directo de las drogas adictivas, como corresponde y como es realidad, hace más de tres décadas, en diversos países de Europa. A pesar de las resistencias, esta iniciativa inició su operación en el 2012 con la creación de 2 CAMAD, en el que se atendieron 1.563 personas por abuso/dependencia, 306 de ellas menores de edad.
Creación de los centros de servicios amigables para las mujeres: la situación de salud de las mujeres merece una atención especial. En el caso de Bogotá se requiere un conjunto de intervenciones que eviten la mortalidad materna (durante el 2012 se registraron 39 casos de mortalidad materna en Bogotá, de los cuales 4 fueron producto de abortos ilegales y 16 por causas evitables de haber gozado de adecuada asesoría prenatal); el cáncer de cuello uterino (en el período 2002–2011 se registraron 2.269 muertes por este cáncer, es decir, 252 muertes al año); y el cáncer de seno, el cual generó 422 muertes durante el 2011.
Con la puesta en escena de estos centros para la mujer el gobierno distrital busca garantizar el acceso a servicios de promoción, prevención y atención para las mujeres. A su vez, busca garantizar el cumplimiento de las condiciones estipuladas por la Corte Constitucional para la interrupción voluntaria del embarazo sin barreras administrativas, institucionales o personales por parte de las EPS y las IPS.
Hasta el momento se han habilitado dos centros con 20 prestaciones y/o referencias para interrupción voluntaria del embarazo por mes y 40 servicios de salud colectiva para las mujeres, con una cobertura de 2.000 mujeres.
Manejo directo del régimen subsidiado: la iniciativa busca que el gobierno de Bogotá, en cabeza de la Secretaría Distrital de Salud, maneje de manera directa el régimen subsidiado sin la intermediación de las EPS. El desarrollo de esta iniciativa puede contribuir, de un lado, a mejorar la situación financiera de la red pública hospitalaria de la ciudad –al contratársele directamente, pagársele a tiempo y en los montos pertinentes–, y de otro, a establecer un mecanismo de atención con base en la atención primaria de la salud (APS) centrado en la promoción y la prevención, con adecuada capacidad resolutiva7. Por ahora, se está en un proceso de concertación con el Ministerio de Salud, del cual depende la decisión para que el Distrito asuma, si o no, este régimen de seguridad social.
Profundización de un modelo de atención basado en APS: la iniciativa consiste en ampliar y consolidar la propuesta del modelo de atención en salud centrado en la APS con el que se trabaja desde el año 2004, con base en la configuración de equipos de salud que ahora empiezan a ser liderados por un médico/a, los cuales atienden directamente a la gente en sus casas. Producto de este esquema, en el 2012 se adelantaron actividades de seguimiento efectivo en 66 territorios y 764 microterritorios de las 20 localidades que integran Bogotá, cubriendo a 581.486 familias activas, de las cuales 241.050 fueron visitadas durante el segundo semestre de 2012.
Apertura del Hospital San Juan de Dios: la propuesta consiste en reabrir y dar inicio a la operación del HSJD, para crear las condiciones que permitan llevarlo a un cuarto nivel de complejidad y excelencia, volviendo a dotar a la ciudad de un centro de referencia académica e investigativa de alto nivel, para atender problemas de salud, priorizando a las personas menos pudientes. Esta iniciativa requiere de voluntad y compromiso, tanto del gobierno nacional como el departamental, asunto aún incierto. En el 2012 la Secretaría de Salud dio un paso al abrir el Centro de Salud presente en la instalaciones del HSJD, buscando devolverle la dinámica de atención en salud en ese escenario, al tiempo que propuso una medida jurídica de desapropiación de los terrenos para evitar más su deterioro y de esta manera cumplir con la Ley 735 de 2002 que lo declaró monumento nacional.
Los retos en medio de los ataques y amenazas
Desde luego que una cosa es el diseño de un plan de desarrollo o de una política pública, y otra que lo escrito realmente se implemente, con alcances medibles. Es decir, siempre existe una distancia entre lo planeado y lo ejecutado.
Esto puede resultar aún más difícil cuando el conjunto de iniciativas son atacadas y entorpecidas por sectores que no las comparten, como es el caso de Bogotá, cuestionadas por los grandes medios de comunicación y por sectores tradicionales de los partidos políticos y de los gremios. A lo que se le puede sumar las amenazas externas, encarnadas en las sanciones de los entes de control, o las amenazas internas por problemas de gobernabilidad y débil capacidad de gestión del equipo de gobierno.
Por ello, frente a los ataques y las amenazas es necesario que las iniciativas se desarrollen de manera adecuada, mostrando resultados contundentes. Lograrlo pasa por diversos aspectos, como la estabilización laboral de los trabajadores del sector salud y la dignificación de su trabajo.
Esta reivindicación no es casual. Para adelantar iniciativas audaces de gobierno, se requiere contar con el talento humano implicado en los procesos de operación de las políticas y programas, requiriéndose en ese sentido reconocer a todas las personas implicadas. En este aspecto hay baches importantes en la gestión distrital, tanto en el trato al personal como en su relación laboral, convirtiéndose en uno de los grandes retos por encarar de parte de la actual administración de la ciudad.
Colocar en adecuada operación el modelo de atención en salud, para que desarrolle, en efecto, una experiencia exitosa de la estrategia de APS con cobertura amplia, adecuado seguimiento y capacidad resolutiva de los problemas de salud que tienen las familias y comunidades, se constituye en otro de sus grandes retos.
En cuanto a la iniciativa de manejo directo del régimen subsidiado está el reto de realizar su adecuada administración, sin permitirse errar, impidiendo con ello argumentar que lo público no es la salida a la crisis actual de la salud, profundizando la opción de la privatización, tal como quieren mostrar con el modelo instalado en la ciudad de Barranquilla que eliminó la red pública hospitalaria.
Están a la orden del día otros retos, tales como avanzar en la organización de redes integradas de servicios, y en la gestión del conocimiento e innovación en salud; y reabrir el Hospital San Juan de Dios.
La adecuada concreción de estos retos, y el conjuro a los ataques y de las amenazas, será posible siempre que se logre un compromiso adecuado de los servidores públicos –tanto del nivel político de dirección como del nivel técnico– con las orientaciones y metas de este gobierno, reto que demanda, de igual manera, una mejor coordinación de la gestión en el conjunto de la institucionalidad distrital, y la efectiva defensa y el respaldo pleno de la ciudadanía a estas iniciativas.
De garantizar esta interrelación plena entre política y ciudadanía, entre derechos y su respeto, se podrán contener los ataques y amenazas que asechan la implementación de las políticas en marcha. Aún quedan tres años de gobierno. Hay tiempo para avanzar y demostrar que es posible desarrollar ejercicios de gobierno que impulsen y concreten políticas y programas garantes del derecho a la salud para toda la población.
* MD, Salubrista Público. Presidente de la Asociación Internacional de Políticas de Salud – IAHP. Docente Posgrados Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca.
1 Alcaldía Mayor de Bogotá. Plan de Desarrollo 2012-2016 Bogotá Humana. http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/Home/Noticias/HistoricoNoticias/PlandeDesarrollo/PLAN-DESARROLLO2012-2016.pdf
2 Tal como lo ha expresado recientemente un conjunto de salubristas públicos, académicos y miembros de organizaciones sociales, en la carta que le fue dirigida al Ministro de Salud, en protesta a su aseveración de que no existe una crisis de la salud pública, ni en la prestación de los servicios de salud, sino una crisis financiera del sector. http://www.med-informatica.net/BIS/BisBCM04de2013_21a27ene13.htm
3 Cárdenas AL. Retos en salud para una Bogotá humana. Participación al Día. Edición Nº. 36, pp. 4-5, Noviembre de 2011. Secretaría Distrital de Salud. Bogotá.
4 Alcaldía Mayor de Bogotá. Plan de Desarrollo 2012-2016 Bogotá Humana. http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/Home/Noticias/HistoricoNoticias/PlandeDesarrollo/PLAN-DESARROLLO2012-2016.pdf
5 Secretaría Distrital de Salud. Plan Territorial de Salud 2012-2016 Bogotá Distrito Capital. Versión de marzo 15 de 2012. http://www.saludcapital.gov.co/DOCUMENTOS%20PLAN%20DE%20DESARROLLO%20SDS/Documento%20Plan%20Territorial%20de%20Salud%2020032012.pdf
6 Los datos que se presentan acá corresponde a cifras presentadas en la rendición de cuentas hecha por el Alcalde Mayor el día 1 de diciembre de 2012 y por el balance de año 2012 hecho por parte de la Dirección de Salud Pública de la Secretaría Distrital de Salud.
7 Torres-Tovar, Mauricio. La salud continúa como tema prioritario de la agenda pública. Semanario Virtual Caja de Herramientas. Edición N° 00338 – Semana del 8 al 14 de Febrero de 2013. http://www.viva.org.co/cajavirtual/svc0338/articulo08.html


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