Sobreponiéndose al localismo y el caudillismo
Con este suceso a su favor, Morillo recompone su ejército con refuerzos que recibe de distintos oficiales regados en el territorio. El tiempo corría a su favor. Pero Bolívar no se resignó al abandono del teatro de operaciones. Sin la ventaja de tener el grueso de la caballería llanera, decidió proseguir la campaña. Reunió su estado mayor que aceptó retomar la ofensiva hacia Caracas. De inmediato, enviaron mensajes a Páez para un aporte de refuerzos. El 6 de marzo, partió un comisionado con tal mensaje y el 9 contactaron con Páez, quien aún el 19 de marzo no había tomado ninguna decisión. El 6, al mismo tiempo que los comisionados partieron a buscar a Páez, el ejército libertador, ahora con sólo 2.500 integrantes, emprendió de nuevo su marcha hacia el combate.


Leave a Reply