Para 2015, luego de la aceleración del desarrollo de los modelos de lenguaje y aprendizaje artificial, se fundó una de las compañías más visible de la actualidad, OpenAI. Sus fundadores no inventaron nada, pero iniciaron el proyecto como una organización sin fines de lucro (nonprofit) para “asegurar que la inteligencia artificial general (AGI) beneficie a toda la humanidad”. En 2019 comenzó su privatización. Luego del éxito de ChatGPT, en 2025 OpenAI pasó de organización “sin fines de lucro” a corporación en gran parte privatizada, con fines de lucro

