La alianza atlántica anunció que entregará a Kiev más armas pesadas, mientras el presidente ruso Vladimir Putin ve una "dinámica positiva" para sus tropas en el frente.


La alianza atlántica anunció que entregará a Kiev más armas pesadas, mientras el presidente ruso Vladimir Putin ve una "dinámica positiva" para sus tropas en el frente.
Al cumplirse HOY 10 meses desde que, la madrugada del pasado 24 de febrero, comenzó la guerra en Ucrania, ni Moscú ni Kiev consideran la posibilidad de negociar el fin de las hostilidades toda vez que están convencidos de que van a poder derrotar al enemigo
Las reuniones al más alto nivel de Moscú apuntan a una inminente ofensiva bélica a gran escala amparada en el invierno y a fin de atajar cuanto antes el renovado compromiso de la OTAN y la Unión Europea con Kiev y el esfuerzo bélico ucraniano.

Un enjambre de drones atacó este martes objetivos militares en territorio ruso y Moscú acusa a Kiev, que intentaría ralentizar así la tremenda campaña de bombardeos masivos contra su infraestructura civil.
Este año está por acabar. Ha estado colmado de situaciones de diversa naturaleza, con repercusiones de distinta magnitud y que se mantendrán por periodos indefinidos.
Amigos con diferencias, pero con la necesidad de mostrarse como buenos aliados para hacer frente a Rusia y Vladímir Putin. Así se podría describir la reunión entre Joe Biden y Emmanuel Macron en Washington
La Unión Europea ve cada vez más lejos una victoria ucraniana sobre Rusia en el campo de batalla y empieza a plasmar su nerviosismo ante el alargamiento de la guerra con acciones retóricas que solo incrementan la tensión.
"Putin acabó disparándose en el pie y a Rusia, lo que fomentó que Estados Unidos lograra su sueño más acariciado: tener a toda Europa en deuda con él"
La organización promete más dinero y armas, en unos momentos de gran incertidumbre por el atrincheramiento de Rusia en el este y sur de ese país, y la incapacidad de ninguno de los adversarios para imponerse al otro. De momento, la OTAN también trata de sacar a Rusia de su enroque.
La cumbre entre Biden y Xi, que duró tres horas y media, fue iniciativa de EU, que parece renovar la "estabilidad estratégica perdida" desde Ucrania hasta Taiwán, donde resalta el deshielo después de la intensificación de la "guerra de los chips" de Washington contra Beijing.
