La Asamblea estuvo marcada por las intervenciones del mandatario estadounidense, que evidenciaron su desprecio hacia la organización mediante reproches por no “ayudarlo a detener guerras”, entre otros.
24/09/2025. La Asamblea General de la ONU abrió este martes su 80º periodo de sesiones marcado por un Trump que personificó su desprecio a la institución a través de un discurso entre bromas, ironías y quejas. El mandatario afirmó que reconocer a Palestina es “recompensar a Hamás” y concluyó que para poder poner fin a la guerra en Ucrania los países europeos deberían dejar de comprarle gas y petróleo a Rusia.
Las intervenciones de Trump marcadas por la burla
El presidente estadounidense abrió su turno de palabra con ironías sobre el funcionamiento de la sede de la ONU. Una intervención que superó el tiempo del que dispone cada líder pero que nadie se atrevió a limitar, en un clima lleno de burlas que Trump instauró. Desde su “forzada improvisación” debido a un fallo en el teleprompter y la crítica a una avería con las escaleras mecánicas, el mandatario mostró su desprecio y poco respeto a la ONU.
“Estas son las dos cosas que recibí de las Naciones Unidas: una escalera mecánica en mal estado y un teleprompter en mal estado“, denunciaba ante el CNN.
La Casa Blanca pidió investigar si la avería en las escaleras fue intencionada, mientras que tras varias horas de investigación, la oficina del portavoz de la ONU explicó que un camarógrafo que acompañaba a los Trump subió también con el fin de documentar su llegada y, al llegar arriba, por delante de ellos, “pudo haber activado sin darse cuenta un mecanismo de seguridad”.
También acusó a la Organización de limitarse a redactar “cartas muy enérgicas” y de difundir “mentiras” sobre el clima, tachando su discurso de “palabras vacías, pero las palabras vacías no resuelven guerras”.
Y es que Trump revindicó haber terminado en pocos meses de mandato con siete guerras: “Terminé siete guerras, traté directamente con los líderes de cada uno de estos países, y ni siquiera recibí una llamada telefónica de la ONU ofreciendo ayuda para cerrar los acuerdos“.
Por esto, aseguró que “todo el mundo está pidiendo que me concedan el Nobel de la Paz”, aunque añadió, con una falsa modestia que lo suyo no son los galardones: “Lo que me importa no es ganar premios, sino salvar vidas”.
Pero, en cuanto el genocidio en Gaza y la vida de los palestinos se convirtieron en el tema central del debate, Trump no dudó en afirmar que el reconocimiento de Palestina por parte de varios países europeos constituye una “recompensa demasiado grande para los terroristas de Hamás, tras sus atrocidades”.
Lula, los aranceles y la OMC
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió la sesión denunciando un “desorden internacional” y atacó las medidas unilaterales que, dijo, vulneran la soberanía de Brasil por el juicio contra el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro (2019-2022).
Reclamó reglas más justas y mayor protagonismo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) frente al uso de sanciones comerciales como herramienta política. La imposición por parte de EEUU de aranceles del 50% a las importaciones brasileñas fue uno de los ejes del contraste entre ambos mandatarios, y otros líderes —como el sudafricano Cyril Ramaphosa y el portugués Marcelo Rebelo de Sousa— alertaron sobre el uso del comercio “como arma”.
La Administración de Trump impuso aranceles del 50% a las importaciones brasileñas como castigo por el juicio contra Bolsonaro, un estrecho aliado de Trump, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado.
Trump y Lula se cruzaron en los pasillos de la ONU y acordaron encontrarse la próxima semana. El mandatario estadounidense afirmó que hubo una “excelente química” entre ambos.
“Debo contarles que yo estaba entrando y el líder de Brasil saliendo. Nos vimos, él me vio, y nos abrazamos”, reveló Trump. “Me pareció un hombre muy amable, en realidad me gustaría conocerlo. Yo solo hago negocios con gente que me gusta“, añadió.
Palestina, en el centro del debate
La crisis en Gaza marcó la jornada: Lula habló de “genocidio” y advirtió del riesgo de desaparición del pueblo palestino; Trump calificó el reconocimiento de Palestina por varios países como “una recompensa para los terroristas”.
Desde la tribuna, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, subió el tono al proponer “unir ejércitos y armas” para “liberar a Palestina” y plantear la creación de un “ejército de la salvación” votado por la ONU y sin veto, llamamiento que sumó intensidad al debate.
Otros líderes como el rey Abdalá II de Jordania y los presidentes de Turquía, Recep Erdogan; de Chile, Gabriel Boric, exigieron un alto el fuego, ayuda humanitaria y respuestas legales, y el uruguayo Yamandú Orsi reclamó la liberación de rehenes y el cese inmediato de las hostilidades.
Para la mayoría de países que intervinieron, la solución de dos Estados y un alto el fuego inmediato son condiciones urgentes para frenar la catástrofe humanitaria.
Ucrania y reforma del Consejo de Seguridad
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, celebró lo que leyó como un giro en el discurso de Trump sobre Ucrania y defendió que el debilitamiento económico ruso puede acelerar el fin del conflicto. También aprovechó para reclamar una reforma del Consejo de Seguridad —incluida mayor representación africana— y rechazó la lógica de bloques que contraponga al G7 y los Brics, pidiendo volver a la cooperación internacional para afrontar desafíos globales.
Por su parte, la mandataria de Perú, Dina Boluarte, pidió que el próximo secretario general sea latinoamericano y advirtió sobre la renovación del “totalitarismo con otros rostros”.



Leave a Reply