Pedagogía siglo XXI

La dirección de Fecode y el Centro de Estudios e Investigaciones Docentes (Ceid) han convocado el Congreso Pedagógico para la segunda semana de noviembre de este año. Estamos frente a un acontecimiento largamente esperado. En los documentos preparatorios se enumera un amplio conjunto de temas a tratar. Quiero llamar la atención sobre uno en especial que lo considero implícito: el juego. La experiencia lúdica se reconoce hoy en todas las disciplinas de las ciencias humanas como un núcleo orientador de las prácticas emancipatorias. La paradoja del juego en todas sus modalidades, se deriva de su carácter libre y simultánemente normada. 

Las normas pueden ser restrictivas o pueden funcionar en el modo de umbrales que pautan el tránsito de un dominio a otro regulado por normas distintas. Hace ya 40 años (1985) salió al mercado una modalidad de juego sin antecedentes en la historia de la humanidad. Estoy recordando a Super Mario Bros. Quienes en ese momento lo jugaron en su infancia son ahora adultos entre cincuenta y sesenta años. Pueden pues evocar esa experiencia que se vivió por fuera del colegio y a veces contra la voluntad de la familia.

El juego combinó de modo afortunado para el afán de lucro, la teoría del condicionamiento operante con el drama de los cuentos maravillosos. El personaje con el cual el jugador se identifica es un héroe que tiene la misión de rescatar una princesa. La aventura tiene obstáculos que deben ser superados de modo sucesivo. Este modo dramático de funcionamiento del cuento maravilloso lo teorizó Vladimir Propp semiólogo y antropólogo ruso y fue puesto al servicio de un dispositivo electrónico y digital. 

En estos cuarenta años el juego se ha transformado en ciclos que le agregan complicaciones a la tarea del jugador y sigue operando por fuera de los colegios. En esos años intenté que ese tipo de juegos se incluyera en las actividades de formación de la infancia y la primera juventud. Pero mis deseos y mi limitada capacidad persuasiva me obligaron a renunciar a tal propósito. Creo que faltaba un interlocutor que hoy existe: un padre o una madre que hubieran jugado. Hoy esa premisa existe. Crear en los colegios nuestros  laboratorios para abordar todas las implicaciones que ese tipo de experiencia lúdica tiene, es una tarea al orden del día y en el Congreso Pedagógico de noviembre el tema debe asumirse por primera vez pero para siempre. 

Información adicional

Autor/a: Gonzalo Arcila Ramírez
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Periódico desdeabajo Nº329, 17 de Octubre - 17 de Noviembre de 2025

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