La economía no va mal

La economía colombiana no va mal. Tampoco va muy bien. La actual coyuntura refleja una situación inesperada, porque cuando comenzó el gobierno Petro los pesimistas dijeron que la economía entraría en una situación recesiva. Algunos incluso dijeron que Colombia continuaría el camino seguido por Chávez. Y en este horizonte oscuro se dijo que el dólar llegaría a $5.000. Estas predicciones fueron equivocadas. Ahora el dólar está en $3.915.

Sorprende la situación de la economía porque últimamente el Presidente no ha sido amable con el empresariado. Se ha presentado una especie de esquizofrenia del Gobierno frente al sector privado. Por un lado, Petro continuamente critica a los empresarios porque son “rentistas” y “esclavistas”. Pero, por otro lado, el Plan de Desarrollo insiste en la necesidad de conjugar los sectores público y privado, y supone que sin armonía entre ellos no puede haber crecimiento. Retomando a Mazzucato*, en el Plan se muestra que las grandes misiones, como el desarrollo de la energía nuclear en el proyecto Manhattan, dirigido por Oppenheimer, o la llevada de una persona a la Luna, han sido posibles gracias a las enormes inversiones públicas. El desarrollo de las vacunas y de los diferentes medicamentos son el resultado de inversiones gubernamentales en ciencias básicas. No tiene sentido, entonces, que el Presidente se enfrente ahora con el sector privado.

La actividad económica se ha mantenido a un ritmo que sin alcanzar niveles excelentes, no presenta síntomas de recesión. La mayoría de las ramas han dado signos de resiliencia frente a las declaraciones gubernamentales. Los sectores que sí han experimentado dificultades son el energético y el de la salud. 

Se equivoca el Gobierno al pretender que la transición energética se logre en el corto plazo. Los mensajes iniciales en contra de la exploración de hidrocarburos le hicieron daño a Ecopetrol. Para avanzar hacia una economía limpia se tiene que aceptar la paradoja de que la transición será más rápida si la producción de petróleo aumenta. Colombia está hoy en 750.000 barriles día, pero debería llegar a un millón. Guyana está avanzando rápidamente. Ahora produce 700.000 barriles día y aspira llegar a 1,2 millones en el 2027. En otras palabras, la demanda internacional de hidrocarburos, que todavía sigue creciendo, será atendida por otros países diferentes a Colombia. Así lo está demostrando Guyana.

Y en la salud se han cometido errores graves, que han estresado el sistema. Hay dos indicadores preocupantes. Por un lado, el aumento del número de tutelas. Y, por el otro, el crecimiento de los usuarios de la medicina prepagada, que desde diciembre de 2022 hasta ahora han subido un 37 por ciento. En contra de todas las previsiones del gobierno, la salud se ha ido privatizando. Por tratar de introducir la prevención de manera abrupta, se ha fragilizado la estructura del sistema.

Desde el punto de vista de la actividad económica global es interesante observar lo que está pasando con el desempleo. El nivel actual es relativamente bajo, de 8,2 por ciento. La menor tasa desde 2017. Esta es una expresión de la resiliencia de la economía.

La interpretación de las dinámicas del empleo es una tarea compleja porque en el proceso actúan, de manera simultánea, varios factores. Los principales podrían ser: i) El dinamismo de los sectores intensivos en mano de obra. ii) El aumento del consumo de los hogares. iii) La dinámica de las aglomeraciones. iv) La flexibilidad laboral que se observa, sobre todo, en el sector informal. v) El avance de las economías ilegales, especialmente de la coca y de la minería de oro. Veamos cada uno de estos aspectos:

i) Es notable el dinamismo del turismo, la agricultura y los servicios culturales. Estos tres sectores son intensivos en mano de obra. En la agricultura se destaca el ritmo adquirido por el sector cafetero. El aumento de los precios ha favorecido a las zonas productoras. El café, a diferencia de economías de enclave, como la del petróleo, tiene dos virtudes. Por un lado, genera empleo y, por el otro, los excedentes que recibe el campesino inmediatamente se reflejan en un crecimiento de las economías locales. Los efectos multiplicadores de este sector son claros. El mayor ingreso de los hogares estimula la demanda local, y todos los sectores terminan beneficiándose. Aunque en el último año se observa una disminución del ritmo de crecimiento de la caficultura, la tendencia de los últimos años es muy positiva. El turismo y los servicios culturales también son intensivos en mano de obra. El turismo, sobre todo, continúa presentando niveles de crecimiento muy satisfactorios. En este análisis sectorial es importante señalar que la industria manufacturera ya comenzó a recuperarse. En el último año generó 199 mil empleos.

ii) El consumo de los hogares continúa aumentando. La demanda agregada crece. En este proceso tiene que ver la reducción del desempleo y los efectos positivos que ha tenido el aumento del salario mínimo por encima de la inflación. Preocupa que parte de esta mayor demanda se esté financiando con crédito, en un momento en el que las tasas de interés están en un nivel alto. Parte del crecimiento del consumo se explica por las remesas, que en el último año llegaron a 13 mil millones de dólares, un monto mayor que el valor de las exportaciones de petróleo.

A pesar de que los niveles de ejecución del gobierno han sido relativamente bajos –alrededor de 81 por ciento en el 2024–, la demanda generada por el sector público y sus funcionarios es importante. En el último año la administración pública generó 147 mil empleos.

iii) La dinámica de las ciudades grandes e intermedias se ha convertido en un factor de crecimiento relevante. Los procesos endógenos de las aglomeraciones crean círculos virtuosos que favorecen el empleo y la producción. Y estos procesos son relativamente autónomos frente a las decisiones del gobierno central.

iv) Una de las ‘ventajas’ de la informalidad es la flexibilidad laboral. Las personas entran y salen de mercado con relativa facilidad. La rotación es alta, y ello se puede traducir en empleos más precarios. Los trabajadores por cuenta propia, que son una parte del sector informal, representan el 41,8 por ciento del empleo.

v) Finalmente, las actividades ilegales siguen creciendo. Dos razones explican este fenómeno. Por un lado, la recuperación de los precios internacionales de la coca y el oro. La onza oro se cotiza a 4 mil dólares, el precio más alto de toda la historia. Y, por otro, la incapacidad del país de ofrecer alternativas económicas a quienes están involucrados en el negocio. Como resultado de estos dos fenómenos, el número de personas en armas continúa creciendo.

15 de octubre de 2025,

[email protected]

* MAZZUCATO Mariana., 2011. El Estado Emprendedor, RBA Libros, Barcelona, 2014.

Información adicional

Autor/a: Jorge Iván González
País: Colombia
Región: Suramérica
Fuente: Periódico desdeabajo Nº329, 17 de Octubre - 17 de Noviembre de 2025

Leave a Reply

Your email address will not be published.