¿Quién ignora que el arduo y complejo proceso de construcción de un partido-movimiento de izquierda, reunido en torno a principios políticos y éticos para la ruptura y superación del status quo que desde dos siglos atrás pesa sobre nuestra sociedad demanda evitar y superar adversarios externos e internos de gran quilate? El Pacto Histórico se enfrenta a esta realidad y la consulta interna celebrada el 26 de octubre da pistas sobre lo difícil del camino por recorrer. Las lecciones quedan a la vista. Sobre esta realidad conversamos con el congresista Alirio Uribe, quien brinda luces sobre estos tópicos.
Alirio, ¿cuál es tu análisis de la consulta realizada en octubre pasado?
Lo digo sin rodeos: lo más importante de los resultados arrojados por la consulta es el notorio incremento de la participación en una consulta interna. –Así inicia el congresista Alirio Uribe su evaluación de la consulta interna celebrada por el Pacto Histórico en octubre anterior. Y prosigue: Las expectativas en cifras de una meta ideal fueron superadas ampliamente por la concurrencia a las urnas. La consulta alcanzó 2.733.000 votos. Y la votación para elegir candidatura presidencial fue bastante similar a la votación para Senado y Cámara.
El análisis de Alirio Uribe aborda la complejidad de los resultados y la coyuntura ponderando diversos factores. Es así como puntualiza:
Hay que tener presente, además, que mucha gente se quedó sin votar porque no hubo mesas para la población que pudo hacerlo y vive en el exterior. En las zonas rurales tampoco se pudo sufragar a plenitud, porque no se instalaron 4.000 puestos de votación y en los que funcionaron hubo muy pocas mesas previstas y la gente no alcanzó a votar por largas colas. Y esa población no tenía recursos para acudir, desde las veredas y corregimientos en que habitan, a los cascos urbanos más cercanos.
Pero no solo esto, en muchos municipios las instaladas fueron pocas y ante la masiva concurrencia fue necesario abrir las mesas, repartir los jurados y recibir los votantes en mesas 1a, 1b, etcétera. En otros lugares también se dio el caso de extensión de la jornada hasta las siete u ocho pm, porque ante la numerosa afluencia de votantes el Registrador ordenó recoger las cédulas de los que hacían fila y esperar hasta la hora que fuese necesaria para permitir el ejercicio del derecho a votar. También hubo mesas en las que fue necesario fotocopiar los votos porque se acabaron. Estas situaciones afectaron los resultados de diversos candidatos. Por ejemplo, Robert Daza, un candidato con invaluable trabajo con las comunidades rurales, vio afectada su votación ante la imposibilidad para que votase, en muchos territorios, la población rural. Y como estos candidatos, a diferencia de los políticos tradicionales, no tenían buses para trasladar a los votantes, los resultados les fueron adversos, a pesar de tener la confianza y el apoyo electoral de amplias comunidades.
Por otra parte, es necesario tener en cuenta que no todos los votantes en la consulta del 26 de octubre votarán en las elecciones parlamentarias del próximo mes de marzo. Por ejemplo, los votos de los pueblos indígenas. Los indígenas pusieron candidatos en las listas de la consulta, pero ellos votan en marzo por la jurisdicción indígena. Lo mismo sucede con los afros del Pacífico y el Caribe, que votarán en marzo por las Cámaras de Jurisdicción afro.
También se conocen denuncias de votaciones de casas y castas políticas que no son del Pacto y votaron por candidaturas que pudieron haberse infiltrado en las listas de la consulta. Una de las personas denunciadas por este hecho es la candidata de Barranca, en Santander. Otro hecho que no podemos soslayar es la alta magnitud de los votos nulos y en blanco –por falta de pedagogía electoral. Los votos nulos o en blanco fueron casi 400.000. Una cifra enorme.
Pero, lo más significativo de la consulta fue el formidable espaldarazo al proyecto político del Pacto. El apoyo brindado a Iván Cepeda fue extraordinaria: 1.540.000 sufragios. Y también los 678.000 votos alcanzados por Carolina Corcho, por lo cual será la cabeza de lista al Senado.
Si analizamos en frío los resultados de la consulta, podemos vaticinar que en la votación para Congreso en marzo de 2026 habrá más votación. La notable votación lograda el 26 de octubre permite pensar que se ha elevado la conciencia sobre la importancia de tener una bancada más numerosa para lograr que avancen los cambios que, hasta ahora, han sido represados en el Congreso. En el 2022, apenas el 20 por ciento de las personas que votaron por Petro y Francia lo hicieron por el Congreso. Los resultados de la consulta muestran que es muy probable que este porcentaje se incremente.
Algo importante que esperamos no suceda es que la presencia de candidaturas infiltradas en esta consulta no afecte la votación de las listas que tendremos en el 2026. Me explico: como las listas para las próximas parlamentarias son cerradas, los votantes votaran por las listas en el orden en que quedaron las candidaturas de acuerdo a los resultados de la consulta. Es posible que algunas franjas votantes decidan no votar por las listas por sentir que las candidaturas que las encabezan no representan en algunas regiones el ideario del Pacto.
En todo caso, además, vamos a estar en competencia. Habrán listas paralelas abiertas, de los verdes, de Unitarios, de los de Roy. Pero creo que lo esencial es que la gente en marzo vote por las candidaturas del Pacto a Senado y Cámara, y si hay consulta del Frente Amplio, por el candidato de Pacto: Iván Cepeda”.
Entonces, ¿cuáles son los desafíos que se tienen en este momento?
El primero es el Consejo Nacional Electoral (CNE), porque tiene decisiones pendientes. Y si no se toman esas decisiones pueden afectar las listas que configuramos con la consulta. Tenemos una personería jurídica aprobada para el Pacto en cabeza del Polo Democrático Alternativo, del Partido Comunista y de la Unión Patriótica, pero esa personería jurídica está suspendida, no está vigente, y así será hasta que no se solucionen los pleitos pendientes que los partidos tienen en el CNE.
Los que tienen varios problemas pendientes son el PDA y la U.P. Entonces, ¿cuál es la estrategia? Que se acumulen los procesos y los partidos se allanan a los procesos; es decir, aceptan los cargos. Y el CNE los sanciona con una multa. Los partidos la pagan y se levanta la suspensión de la personería jurídica. Pero esto debe ocurrir este mes. Este proceso que estoy señalando ya lo realizaron Progresistas y Maíz. Y Progresistas ya quedó listo para entrar al Pacto. Entonces, en la misma resolución se puede lograr que el CNE levanté la suspensión de la personería del Pacto y a su vez puede incluir a Progresistas, y ya quedaríamos 4 partidos adentro del Pacto Histórico, con personería para, a más tardar el 8 de diciembre, inscribir las listas de las candidaturas al Congreso, conforme fueron votadas en la consulta.
El problema es que Colombia Humana no alcanzará a resolver toda esta normatividad. Entonces, habrá que analizar si en algunas regiones las candidaturas van como Pacto o se presentan en coalición del Pacto con Colombia Humana. Esto habrá que mirarlo con lupa porque las coaliciones no pueden superar el 15 por ciento de la votación total de las anteriores elecciones parlamentarias. Si se supera ese umbral no pueden presentarse candidaturas en coalición. El Pacto no tendría problema porque llega como partido nuevo.
El problema grave es que llegue el 8 de diciembre y no tengamos aún la personería reconocida por el CNE. En este escenario puede perderse la consulta. Por ejemplo, en Bogotá tenemos 7 representantes de 18, entonces sumamos más del 35 por ciento. Si no tenemos personería, no podemos presentar las candidaturas de la consulta como Pacto y tampoco como coalición de partidos porque tenemos más del 15 por ciento, que es el umbral establecido por las normas. Habría que acudir entonces a otras fórmulas que, en cualquier caso, dividirían la votación. Este problema lo tenemos en las capitales y regiones donde obtuvimos más votos porque la votación supera el 15 por ciento e impide las coaliciones.
Por esto es importante la exigencia colectiva al CNE de resolver la suspensión de la personería jurídica del Pacto. En la misma resolución del CNE en la que le reconoció la personería jurídica al Pacto, pero la suspendió, el CNE electoral ordena a todos los magistrados del CNE que resuelvan todos los problemas de los partidos antes del 8 de diciembre, fecha límite de la inscripción de listas.
El CNE se ordena a sí mismo acelerar la resolución de los problemas pendientes de los partidos del Pacto, para que pueda presentar sus candidaturas. El 8 de diciembre es también la fecha límite para la inscripción de la consulta del Frente Amplio. Esto determinará si habrá o no Frente Amplio. Como puede deducirse, no es sencillo el panorama.
En todo este vericueto, el 6 de noviembre la Registraduría expidió una resolución frente a Quintero, candidato que renunció a la inscripción y se fue a recoger firmas para participar en la consulta del Frente Amplio en marzo del 2026, en el marco de las elecciones parlamentarias.
¿Qué puede desprenderse de esta decisión?
En la resolución sobre el caso Daniel Quintero, la Registraduría dijo: ‘señor Quintero, usted participó en la consulta, se inscribió por el Pacto Histórico, usted no renunció en los términos de la ley. Se aprobó el tarjetón y usted estaba como candidato de la consulta junto a Iván Cepeda y Carolina Corcho. La gente votó y usted obtuvo una votación. Entonces, no nos haga perder tiempo ahora, no pierda tiempo recogiendo firmas para estar en la consulta del Frente Amplio en marzo’.
Estos mismos argumentos, podrían ser utilizados para decirle a Iván Cepeda: ‘usted ya participó en una consulta el 26 de octubre, no puede ir de nuevo a la consulta interpartidista de marzo. Luego, usted va de una a la primera vuelta como candidato a la elección presidencial en mayo’.
Hay otros elementos: cuando el CNE negó la personería al Pacto, en el último momento, el Partido Comunista y la Unión Patriótica se retiraron de la consulta para que solo quedara el PDA, para nosotros alegar que solo era una consulta partidista y no interpartidista. Al ser partidista, lo realizado el 26 de octubre fue una consulta partidista al interior del PDA entre Iván y Carolina. Pero esta postura nuestra puede ser desechada diciendo: No, ahí en la consulta del 26 dice Pacto Histórico.
Complejo, a todas luces el escenario. ¿Qué es lo mejor que pudiera ocurrir para el Pacto, de cara a las próximas elecciones?
No sé qué sea más conveniente para nosotros como Pacto en este escenario de tanta incertidumbre y de proliferación de candidaturas. Uno podría pensar que el escenario ideal es ir al Frente Amplio en marzo, otros quizás opinen que convenga ir con la candidatura de Iván a la primera vuelta sin pasar por la consulta del Frente Amplio en marzo. En este caso, un eventual acuerdo con Roy Barreras sería para la segunda vuelta. Pero con el riesgo de que perdamos como resultado producido por dividir los votos en la primera vuelta. Hay que tener en cuenta, además, que los que están aspirando a ir a la consulta del Frente Amplio en marzo son muchos: está Roy Barreras, Clara López, Camilo Romero, Caycedo, Cristo, Murillo… y no sabemos si los Verdes quieran presentar candidatura, tampoco si Roy vaya como Partido de la U o como Unitarios.
Luego viene el tema de zonas del país donde sacamos muchos votos, pero no alcanzamos a tener curules. Por ejemplo, en el Tolima, sacamos más o menos 50.000 votos, pero no alcanzan para lograr una Cámara. La única forma de mantener la Cámara que tiene hoy Martha Alfonso es ir en coalición con los Verdes. Otro tanto sucede en el Eje Cafetero, hay un Representante Santiago Osorio tiene una Cámara que provino del Pacto más el Verde. Sumados esos votos hay Cámara. Hay una jurisprudencia que dice que si la lista se pone de acuerdo en que es cerrada puede hacer coalición con otro partido y en el orden en que están las listas pueden intercalar los nombre del otro partido y abrir la lista. Podemos hacer eso, pero es posible que el Consejo de Estado cambie la jurisprudencia y nos quite la curul, como hicieron con Roy, con Alexander López. Como se recordará, el Consejo de Estado cambió la jurisprudencia sobre doble militancia y los quemó a todos.
Como si todos estos elementos de incertidumbre fuesen pocos, hay que agregar las tutelas en curso y las que puedan interponerse. Hay mujeres que han denunciado la norma de la paridad de hombres y mujeres en las listas. Hay candidaturas que quedan encima de otras que tienen el triple de votación por el tema de la paridad. Hay gente interesada en desordenar las listas por la vía jurídica.
Con el escenario que delineas, ¿cuántos congresistas podrían ser elegidos por el Pacto?
En este escenario complejo y en devenir, con tanta incertidumbre, hay que volver a mirar el bosque. ¿Cuántos congresistas vamos a poder lograr como Pacto? ¿Cuántos congresistas podríamos lograr como Frente Amplio?, todo ello sumando las listas de los aliados, y si todo esto nos permitirá obtener en mayo la máxima votación en la primera vuelta. Y si hay segunda vuelta, cuál puede ser el resultado. Todo esto exige acuerdos políticos. Para el Frente Amplio hay que hacer un acuerdo programático. El que gana, cumple el acuerdo programático. Pero, además, el que gana debe tener el apoyo de los demás. Si en primera vuelta queda un candidato de la derecha, como Abelardo de la Espriella, habrá que negociar con los candidatos que quedaron por fuera en esa elección.
Nuestra tarea ahora es apoyar a Iván para que en marzo, si hay Frente Amplio, encabecemos la votación, y buscar ganar con Iván en la primera vuelta. Hay sectores del gobierno que defienden la idea de apoyar desde el inicio un candidato del centro, como Roy Barreras. Otros consideramos que la continuidad del proyecto debe estar en cabeza de un candidato de izquierda, como Iván Cepeda. La tensión existe y se define en las urnas.



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