La quinta sesión plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China

Del 26 al 29 de octubre se llevó a cabo la quinta sesión plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China (CCPCC), uno de los eventos políticos más importantes de China en 2026. El CCPCC, con alrededor de 300 miembros y presidido por su Buró Político, se reúne anualmente y con sustento en el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China de 2022. La participación del secretario general del CCPCC, Xi Jinping, es decisiva tanto para darle continuidad a las sesiones plenarias anteriores como para comprender las próximas estrategias y prioridades internas del Partido Comunista de China.

Por su importancia destacan tanto el comunicado de la plenaria del 29 de octubre como la “explicación” de Xi Jinping sobre los principales resultados de la sesión plenaria publicada el primero de noviembre.

El comunicado del 29 de octubre parte de la búsqueda de “un progreso basado en la estabilidad” y fundamentado en las “cuatro integralidades” (de la construcción de un país socialista moderno, de la profundización de la reforma, de la gobernación del país según la ley y del disciplinamiento riguroso del partido)”. El comunicado destaca que el “partido de la nueva era”, bajo el liderazgo de Xi Jinping, “encara directamente la realidad severa, surgida por algún tiempo, de debilitamiento, desvirtuación y trivialización del liderazgo del partido, y de insuficiencia en cuanto a la rigurosidad, solidez y fuerza de su administración, y de alarma creada por algunos problemas internos …” La lealtad al partido y la disciplina de sus miembros a todos los niveles son fundamentales para la futura consolidación del partido. Al final del comunicado se enlista a varias docenas de altos funcionarios con “graves infracciones de la disciplina partidaria y las leyes estatales”, que fueron amonestados.

En la “explicación” a los resultados de la quinta sesión plenaria, Xi Jinping busca sobrellevar “los ciclos históricos de orden y caos, de prosperidad y decadencia” mediante el “disciplinamiento integral y riguroso del partido”; reconoce el rejuvenecimiento del partido, aunque “son bastante numerosos los problemas y riesgos latentes de debilitamiento de su carácter avanzado (…) y, sobre todo, siguen sin haberse resuelto de raíz los de impureza ideológica, organizativa y del estilo, y surgen incesantemente los nuevos”. El partido, desde esta perspectiva, requiere cohesionar explícitamente al ejército y al pueblo, para permitir “un país poderoso”. Xi Jinping propone aquí para el PCC una “autorrevolución (…) autodepuración, autoperfeccionamiento, autorrenovación y autosuperación”. En el plano internacional, Xi Jinping avizora “múltiples riesgos y desafíos (…) sin precedente en mucho tiempo”, tanto las revoluciones tecnológicas y científicas como “los profundos reajustes en la correlación de las fuerzas internacionales”.

Los planteamientos resultantes de la quinta sesión plenaria del CCPCC son del todo relevantes para la comprensión de la socioeconomía contemporánea china y desde múltiples perspectivas. Primero, China, la primera economía global y con un creciente liderazgo en la innovación y tecnología internacional (como se ha expuesto en varias ocasiones en este espacio), se encuentra profundamente preocupada ante los retos internos e internacionales que han surgido recientemente, tanto para China y particularmente para el Partido Comunista de China (PCC). Segundo, y como se ha expuesto, será el PCC el principal responsable y encargado de hacer frente a estos retos nacionales e internacionales. Tercero, Xi Jinping exige a los miembros del PCC de todos los niveles total lealtad y una férrea disciplina partidaria que no permita actividades corruptas; la modernización y revitalización del partido, así como la guerra en contra de la corrupción en el propio partido desde hace más de una década, continuarán siendo elementos distintivos del liderazgo de Xi Jinping. Por último, la trivialización del partido y de su ideología, también resultado del rejuvenecimiento de sus miembros y de profundos cambios tecnológicos (por ejemplo, ante la inteligencia artificial) son aspectos de la máxima preocupación del PCC y con certeza se buscará sobrellevarlos en el futuro. Sería coherente que se emitan medidas puntuales al respecto.

Desde una perspectiva latinoamericana y en México, el propio lenguaje y la organización política en un partido único nos son ajenas. Más allá, sin embargo, varios de los retos expuestos ameritan una profunda reflexión social y política, particularmente la generalizada corrupción y los retos ante la “revolución científico-tecnológica y de transformación industrial”. Estos aspectos sí están estrechamente vinculados con las socioeconomías latinoamericanas y, hasta ahora, han recibido insuficiente atención por los diversos partidos políticos en México pese a sus profundos impactos sociales, políticos y económicos. ¿Será?

Por, Enrique Dussel Peters, Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM

Información adicional

Autor/a: Enrique Dussel Peters
País: Chiba
Región: Asia
Fuente: La Jornada

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