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¿En qué va el movimiento ciudadano?

¿En qué va el movimiento ciudadano?

Tal y como fue acordado en Bogotá el pasado domingo 24 de enero, al finalizar la concentración de los inconformes con la actual situación nacional, y bogotana en particular, tres días después, el miércoles 27 fue realizado un encuentro que tenía como propósito presentar un balance de lo recogido en las discusiones del domingo.

El domingo 24 de enero, tal y como fue concitada por redes sociales, unas siete mil personas se dieron cita en la Plaza de Bolívar de Bogotá (http://www.desdeabajo.info/colombia/item/28059-un-movimiento-por-hacer.html). La indignación ante la cotidianidad económica, social y política que caracteriza al país, era el factor de coincidencia que les permitía hablar lenguajes similares.

Un primer acuerdo de esta cita dominical fue la citación para reunirse de nuevo, en esta ocasión el miércoles 27 de enero a las 5 pm en el Parque Nacional. El tema: discutir más a fondo sobre lo recogido el domingo y precisar los próximos pasos a seguir en pos de estimular la indignación nacional.

A la nueva citación llegaron algunas decenas de estudiantes, activistas, representantes de algunos sindicatos y entusiastas. Al comenzar el intercambio de ideas en esta nueva cita, se dispusieron unas pautas con las que se desarrollaría la agenda para tratar los temas más importantes expuestos en la primera cita. Se propuso un cronograma que contempló el siguiente itinerario: 1) resumen y evaluación de lo acontecido en la reunión dominical; 2) temas tratados en las discusiones; 3) propuestas para la movilización y, 4) conclusiones.

Dentro de los aportes más importantes presentados destaca la incorporación activa del movimiento sindical a esta dinámica que, a través de un integrante del gremio docente, anunció una pronta reunión con los líderes del sector para exponer la trascendencia de esta dinámica y la posibilidad de adherirse a la misma. No obstante, recalcó que es importante que el movimiento tenga una postura autónoma, manteniéndose al margen de los objetivos particulares de las organizaciones sindicales. “Seamos conscientes de que hay organizaciones sindicales que tienen sus propias reivindicaciones, que tienen sus propias agendas y es muy importante ir a un proceso de unidad, de unificación de agenda y de perspectiva de paro nacional. Por ejemplo, la Central Unitaria de Trabajadores acaba de anunciar que su comité ejecutivo aprobó impulsar el paro nacional y van a convocar a las otras centrales obreras a una reunión para ponerse de acuerdo. Sin embargo, cuando los sectores organizados entran al proceso, hay dos posibilidades: una, que el movimiento se organice, que se fortalezca, que ponga las organizaciones al servicio del proceso de movilización o, dos, que lo controle” señaló.

También hubo quórum en lo referido con perfilar a Bogotá como eje nacional de las actividades en pro del impulso de un paro nacional. Demandaron, además, compilar un pliego de peticiones que unifique las postulaciones en todo el país y así, llevar a un término benéfico para el pueblo este proceso de reunión amplia, ciudadana, que está empezando a caminar. También se enfatizó en la importancia de no prorrogar la preparación del paro, pues aplazarlo desembocaría en la disolución del movimiento. Se habló de lo favorable que sería conectar el movimiento con la opinión de la ciudadanía para lo que se propuso realizar comités barriales o por localidades, y convocar a los padres de familia y personas mayores, muchos de ellos sin acceso a las redes sociales. Un representante de los pueblos indígenas intervino y comunicó la inmediata adhesión de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia.

A las tres exigencias iníciales: 1) un salario justo que cubra la canasta familiar, 2) disminución del costo de la gasolina y 3) no al aumento de los impuestos contemplados en la reforma tributaria, que sentó las bases de estos encuentros, se incluyeron tres más: 4) defensa de lo público (rechazo a la venta de Isagen y de las EEB Y ETB), 5) la defensa del medio ambiente, el agua y el territorio en pro de la protección y uso adecuado de los recursos naturales de las y los colombianos y 6) denuncia de la corrupción como una pandemia en el modelo de gobierno nacional, reflejada en el excesivo salario de los congresistas –comparado con el pírrico salario mínimo-.

También ganó referencia la necesidad de incluir al campesinado a esta dinámica, quienes víctimas de las importaciones y de los intermediarios son en últimas los que más sufren el rigor de la inestabilidad económica que en la actualidad acusa el país.
Para algunos de quienes expusieron sus ideas, también preocupa la destrucción de la reserva forestal humedal Thomas Van der Hamenn en Suba, en la cual el alcalde Peñalosa, a través del proyecto urbanístico Ciudad Paz, pretende construir una urbanización para viviendas de interés prioritario, sin tener en cuenta los esfuerzos de la comunidad por preservar este ecosistema y resguardo animal, que cumple la función de pulmón para Bogotá.

De igual manera, se dijo que la organización y las direcciones que adquiera deben tomar posición frente al proceso de paz, lo que implica que el movimiento acoja, sin excepción, a todo individuo que se quiera manifestar y comparta los lineamientos pactados, que se exija el acceso a la salud como un derecho básico y que el Estado asuma la prestación de un servicio que sea digno y humano. En lo que respecta al transporte público, lo que pretendido es que sea eficiente, económico, sostenible y ecológico; y con respecto a la educación, se busca que la pública tenga más cobertura, totalmente gratuita y de calidad. Sin olvidar el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales del país, el problema alimentario y de la economía nacional así como el denuncio de la corrupción de la burocracia colombiana.

En resumen, el encuentro dejó claro las firmes intenciones de que este proceso de reuniones e intercambio de opiniones sobre el país que tenemos y el que soñamos asuma el objetivo de un paro nacional como uno de sus ejes articuladores.

 

Ocho razones para rechazar el alza de las tarifas del SITP:

1. Mientras el salario mínimo aumentó 7% y el subsidio de transporte 5%, Transmilenio sube 11% y SITP 13%.
2. El 95% de Transmilenio pertenece a 12 familias, mientras el 5% es del Distrito. La plata es realmente para esas familias. En este enlace podrá encontrar la ampliación de esta información http://lasillavacia.com/historia/19513 (Estos son los dueños del transporte en Bogotá)
3. Es un negocio redondo para los dueños privados: con lo que la ciudadanía paga de impuestos se cubren los gastos de seguridad, mantenimiento de vehículos y vías, mientras las familias sólo reciben las ganancias.
4. Pérdidas injustas para Bogotá. El Distrito invierte más de lo que recibe en el Transmilenio.
5. El transporte público en Bogotá es de los más caros en América Latina. Representa entre el 15 y el 17 por ciento del salario mínimo, suponiendo que solo se tengan que pagar dos pasajes por día.
6. El alza no se ve reflejado en un mejor servicio, mayores frecuencias de la circulación de las rutas, ni ofrece dignidad a todas las personas que habitan la ciudad.
7. Retirarán los subsidios a más de 500 mil beneficiados del Sisben con puntaje inferior a 40 puntos.
8. Los aumentos seguirán, iniciando con el cobro de las rutas alimentadoras para seguir enriqueciendo a unas pocas familias.

 

Lo que exige la ciudadanía

1. Garantía del derecho a la movilidad: que el dinero no sea una barrera para ello.
2. ¡Transmilenio 100 por ciento estatal!
3. No al alza de precios.Exigimos disminución de la tarifa de Transmilenio y SITP.
4. Uso de tecnologías eco-sustentables.
5. Calidad en el servicio: ampliación de rutas alimentadoras, aumento de frecuencias de circulación en todo el sistema de transporte.
6. Tarifa preferencial para estudiantes y población vulnerable.
7. Metro para Bogotá ya!

 

Para convocar a quienes habitan Bogotá:

El propósito es publicar en las redes sociales algunos diseños dónde se muestren las razones y las exigencias de la manifestación; también se convocará una reuniónel martes2 de febrero a las 11am en la plazoleta de las Nieves.

La convocatoria a una Jornada permanente contra el Alza del Transmilenio el día miércoles 3 de febrero, que contempla las siguientes actividades:

1. Uso de medios de transporte alternos (bicicleta, carros colectivos, caminata u otros)
2. Jornadas pedagógicas sobre el funcionamiento de Transmilenio, para con ello vincular a más personas a este proceso de protesta colectiva.
3. Pega masiva de calcomanías por la ciudad

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